El detenido es trasladado por agentes de la Policía Nacional.

El detenido es trasladado por agentes de la Policía Nacional.

España MÁLAGA

Detenido por secuestrar ocho días a su pareja y convertirla en esclava sexual

  • Se negó a darle alimento, le quitó la ropa y le revisaba el teléfono móvil.
  • El acusado tiene 35 años y la víctima viajó desde República Dominicana para conocerle
  • La Policía investiga si pudo haber otras víctimas.
6 junio, 2018 12:42

La Policía Nacional ha detenido este fin de semana en Benalmádena (Málaga) a un hombre de 35 años que según las investigaciones, ha mantenido a su pareja retenida bajo llave durante ocho días en su domicilio, con escasa comida, sin ropa, con el teléfono móvil controlado y obligándola a mantener relaciones sexuales varias veces al día. 

La víctima es una mujer dominicana que entabló una relación por internet con su presunto violador, y que viajó después a España para conocerlo. En un primer momento, se quedó a vivir con varios familiares en una vivienda de Málaga, pero después pasó a residir con el ahora detenido.

Según explica la Policía Nacional, los presuntos malos tratos aparecieron desde las primeras 24 horas de convivencia. La mujer comenzó a sufrir amenazas continuas, un control obsesivo sobre su persona, agresiones físicas, y presuntos abusos sexuales, que fueron conocidos cuando la mujer pudo acudir acompañada de uno de sus familiares a un centro hospitalario tras abandonar la vivienda donde estaba cautiva.

Según las mismas fuentes, el ahora detenido impedía a la víctima que fuera vestida por casa, no le dejaba que tomara alimentos si no era bajo su consentimiento, la encerraba en la vivienda bajo llave si él tenía que salir de ella en algún momento y era obligada a mantener relaciones sexuales en varias ocasiones a lo largo del día. Además, según la versión aportada por la denunciante, el presunto abusador respondía de forma violenta a sus negativas, además de monitorizar tanto sus contactos telefónicos como sus mensajes a terceros. 

Según esta versión, fue una llamada a una prima, realizada en clave, la que alertó a la familia de lo que estaba sucediendo y puso fin al presunto cautiverio. Además, la mujer aseguró que el ahora detenido había grabado vídeos de contenido sexual con ella sin su consentimiento, por lo que los agentes se llevaron de su casa tanto un ordenador, como una memoria USB y una cámara de vídeo. En estos dispositivos, los agentes buscarán además identificar a nuevas posibles víctimas.