El enfrentamiento entre chavistas y opositores llega a las manos en un aula de la Universidad de Zaragoza

El enfrentamiento entre chavistas y opositores llega a las manos en un aula de la Universidad de Zaragoza

España EN UNA CONFERENCIA SOBRE VENEZUELA

Chavistas y opositores venezolanos llegan a las manos en un aula de la Universidad de Zaragoza

  • En el acto, organizado por un profesor afín a Podemos, se gritó “fascistas” y “terroristas” a los disidentes.
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1 julio, 2017 04:02

Se veía venir. La convocatoria de una conferencia sobre la situación de Venezuela promovida por un profesor universitario excandidato de Podemos en la Universidad de Zaragoza llevaba días en cuestión a través de las redes sociales. Y todo parecía presagiar que durante la conferencia se iba a liar.

Enfrentamiento entre venezolanos chavistas y opositores en la Universidad de Zaragoza

Forcejeos entre chavistas y disidentes, gritos de “terroristas” o “fascistas” a los opositores venezolanos, interrupciones de éstos durante la charla al grito de “asesinos”, varios jóvenes contratados por los conferenciantes como seguridad privada ajena a la Universidad... un caos total. La conferencia se tuvo que suspender varias veces por el continuo griterío entre las casi cien personas presentes.

LA FACULTAD DEL ‘DERECHO CHAVISTA’

La conferencia La paz para Venezuela: Asamblea Nacional Constituyente se desarrolló el pasado jueves en la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza. El promotor de la charla era el profesor de Derecho Constitucional Francisco Palacios. Un profesor muy 'político' en la facultad y con una clara tendencia chavista. Francisco Palacios llegó a ser candidato de Podemos Aragón en sus comicios internos.

EL ESPAÑOL ya publicó hace un año que Palacios fue el director de la tesis que doctoró al brazo judicial de Nicolás Maduro, la actual presidenta del Tribunal Supremo de Venezuela, Gladys Gutiérrez. En el tribunal que otorgó el doctorado a la jueza venezolana también estaba el fundador de Podemos, Juan Carlos Monedero.

Junto a Palacios, como invitados a la conferencia, se encontraban el Cónsul General de Venezuela en Barcelona, Ricardo Capella y la actual coportavoz de IU Madrid, Soledad Sánchez.

La discusión arrancó minutos antes del inicio de la conferencia. Una sonada bronca por la prohibición, por parte de los promotores del acto, de no dejar acceder al aula de la facultad a los disidentes. La bronca fue jaleada por algunos cachorros del PP que pretendían evitar el acto a toda costa.

Protesta a las puertas de la Universidad de Zaragoza contra el régimen de Nicolás Maduro.

Protesta a las puertas de la Universidad de Zaragoza contra el régimen de Nicolás Maduro.

No había comenzado todavía y las posturas ya se posicionaron irreconciliables. En un lado se ubicaba el sector contrario al régimen chavista, la mayoría de ellos venezolanos. En otro lado se situaban los partidarios del régimen venezolano, la mayor parte militantes de Izquierda Unida o de Podemos. Por suerte, a los pocos minutos llegó la calma. Los dos sectores se encerraron en el aula para dar inicio a la conferencia. Fue entonces cuando se armó.

INTERRUPCIONES Y GRITOS DE “TERRORISTAS”

La conferencia no llevaba ni tres minutos de recorrido cuando el profesor Palacios aseguró que “en Venezuela hay una libertad absoluta”. Prendió la mecha. Los disidentes saltaron en masa para recriminarle a gritos, incluso con insultos, su postura. Palacios lo consideró “un sabotaje”.

El profesor continuó con su discurso y culpó a la oposición de alguna de las 79 muertes acaecidas en las últimas semanas en las manifestaciones en Venezuela. Varios venezolanos presentes en la sala se levantaron indignados al grito de “sucias mentiras”, “asesinos”, “asalariados del régimen”. Y ahí, en el momento de la salida de casi diez personas, los partidarios del chavismo gritaron varias veces “¡fuera fascistas de la Universidad!”. Junto a la proclama se sucedieron gritos de “terroristas” a los disidentes.

En este momento la bronca estaba en los pasillos y en el aula. Tan solo tres guardias de seguridad debían de encargarse de un clima de tensión nunca vivido en la facultad. La policía en ningún momento fue avisada. Según fuentes universitarias, “sólo se llama a la policía por estricta orden del Rector y de manera excepcional”. Ya se había llegado a las manos entre las dos partes, pero desde la Universidad no calificaban que los hechos fueran "excepcionales".

Varios venezolanos se encararon hacia el promotor de la conferencia por haber golpeado a una joven venezolana y él intentó atacar a uno de los que le había increpado.

"HAN AMENAZADO A MUJERES"

Según varios disidentes presentes en el acto, "varios de los chavistas han amenazado a las mujeres”. Según su relato, “no entendemos por qué se permite que se haga un acto en una Universidad para decir mentiras sobre la realidad mísera que vive Venezuela”. Varios partidarios del régimen chavista explican a este periódico que “convocamos un acto legal para poder escuchar lo que ningún medio de comunicación permite que conozcamos”.

El Gerente de la Universidad de Zaragoza, Alberto Gil, presente durante el largo altercado acaecido este jueves, reconoce a EL ESPAÑOL que “el acto se permite porque viene avalado por el profesor Palacios y entendemos que no hay ningún problema”. Es uno de los motivos principales para convocar cualquier acto: que esté secundado por un profesor de la ‘casa’ o una asociación universitaria.

En los últimos años, la Universidad de Zaragoza ha permitido todas las conferencias solicitadas, desde un acto universitario ligado al colectivo ultra ‘Ligallo Fondo Norte’, una charla negacionista sobre el genocidio armenio o hasta una conferencia de Bildu. Desde la Universidad reconocen que “es muy difícil poder prohibir una conferencia porque entendemos que todo se hará conforme a la ley y el respeto”.

Según fuentes policiales, “durante los días previos al acto, se coordinó un dispositivo para que estuvieran presentes en la conferencia dos policías nacionales de paisano”.

Es más, las mismas fuentes mantienen que los policías presentes en el acto han remitido un informe a sus superiores por si las amenazas o las actuaciones de los promotores del acto pueden ser constitutivas de delito.