De la Serna, ministro de Fomento, y Carmena tras su última reunión.

De la Serna, ministro de Fomento, y Carmena tras su última reunión. Efe

España Madrid

Fomento prorrogará los derechos del BBVA en Chamartín porque ve imposible hallar otro inversor

El 19 de diciembre, Carmena, Fomento, Comunidad y el banco se reunirán en busca de una solución.

El BBVA o nadie. El Gobierno lo tiene claro. Si no es el banco, ningún inversor aportará los cerca de 6.000 millones de euros necesarios para estirar el Paseo de la Castellana y abordar el desarrollo del norte de Madrid. "Si no lo hacen ellos, no se hará", reiteran fuentes ministeriales a este periódico acerca de la Operación Chamartín. Con las campanadas caducarán los derechos de explotación sobre los terrenos que obtuvo la entidad financiera en un concurso público hace más de veinte años, con el PSOE de Felipe González al frente. Teniendo en cuenta la "imposibilidad" de hallar una financiación alternativa y la continua negativa de Carmena al BBVA -tumbó su proyecto en el pleno-, Fomento ya trabaja en la prórroga del contrato.

"Así ganamos tiempo", relata un portavoz del ministerio. El 19 de diciembre, las Administraciones implicadas -Ayuntamiento, Comunidad y Estado- compartirán mesa con el BBVA para reiniciar las negociaciones. De la Serna y Carmena se reunieron el miércoles pasado y de allí salió esta comisión, que trabajará en busca del acuerdo.

Nada nuevo habría bajo el sol teniendo en cuenta que Ana Pastor -antes ministra de Fomento-, Cristina Cifuentes, Manuela Carmena y Francisco González -presidente del banco- ya despacharon sin éxito en un par de ocasiones. Esta vez, las partes han consensuado un intercambio en pro del desbloqueo: el Ayuntamiento tutela la mesa, pero acepta renunciar a su propuesta y buscar una nueva junto al resto de implicados. El 'sí' de las tres Administraciones es indispensable. El Consistorio, por hacerse la obra en su término municipal; la Comunidad, por ser dueña de cerca del 10% de los terrenos; y Fomento, por ostentar casi el 65% de los mismos.

El Gobierno: "Madrid necesita la Operación"

Manuela Carmena tumbó el proyecto del BBVA en el pleno consistorial gracias al apoyo del PSOE y aprobó uno propio también con el beneplácito de Ferraz. Acusaron a la entidad bancaria de especular en lugar de buscar el bien de los madrileños e incluso se celebró el adiós al dibujo del BBVA como "el final de los pelotazos urbanísticos" en Madrid.

"No somos optimistas ni pesimistas. Queremos hacer la obra. La ciudad lo necesita", explican fuentes de Fomento a EL ESPAÑOL. En cuanto al punto de partida, a pesar de haberse mostrado proclives a lo expuesto por el BBVA, aseguran que mantendrán la "neutralidad" y dejarán que las partes cedan hasta alcanzar una solución intermedia.

Después de tres meses en punto muerto, De la Serna y Carmena sonreían en el ministerio al comparecer tras su café con motivo de la Operación Chamartín. Una imagen que contrasta sobremanera con las caras largas que mostraban la alcaldesa y Ana Pastor en ocasiones anteriores, cuando se echaba en cara a Carmena no ceder un ápice.

La cesión de la alcaldesa -ha aceptado retirar su proyecto- no ha sentado bien en todas las facciones que integran su Gobierno, tampoco en los movimientos vecinales que la apoyan. De ahí que haya convocado una reunión el 14 de diciembre con el objeto de detallar su punto de vista.

La prórroga de los derechos en favor del BBVA a punto de consumarse da aire a la operación, pero también prolonga su enquistamiento. Carmena, Cifuentes y el ministerio conversarán sin la presión del tiempo. Aunque el Ayuntamiento sí que percibe peligro en la tardanza: la Justicia admitió a trámite un recurso interpuesto por el banco, que alegó que su proyecto se fulminó por razones ideológicas.

¿Qué separa a Carmena del BBVA?

Con Ana Botella en el Gobierno de Madrid, el BBVA ató el arranque de las grúas. El acuerdo -las tres Administraciones eran del PP- fue absoluto. Faltaba la ratificación del pleno municipal, pero las elecciones llevaron a Carmena a la alcaldía, que con el 'sí' del PSOE tumbó lo consensuado para Chamartín. ¿Por qué? 30.000 folios preveían la construcción de casi 18.000 viviendas y la obra en más de 3 millones de metros cuadrados. El Ayuntamiento lo consideró "especular" y, tras rechazar este dibujo en la Cámara, presentó el suyo: 4.000 viviendas y 1.700.000 de metros cuadrados, casi la mitad que lo concebido por la entidad financiera.

La principal diferencia aparecía en la superficie a edificar. Carmena no quiere soterrar las vías del tren para ganar terreno sobre el que construir, como sí pretende el BBVA. Este será uno de los puntos más difíciles que solventar en la mesa del 19 de diciembre.