La OEI ha intervenido en las escuelas municipales con un programa integral de fomento de lectura.

La OEI ha intervenido en las escuelas municipales con un programa integral de fomento de lectura. OEI

Historias

Quito 'cambia' sus bibliotecas escolares para acercar la lectura a los alumnos a través de libros, ciencia e historia

La OEI ha impulsado un programa que aúna la renovación de bibliotecas, nuevos fondos bibliográficos, formación docente y recursos didácticos propios.

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Mariana Goya
Publicada

En las escuelas municipales de Quito, el fomento de la lectura ha comenzado por algo más amplio que poner nuevos libros a disposición de los alumnos.

La intervención desarrollada por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) ha combinado la renovación de bibliotecas, la formación de docentes y gestores, la incorporación de nuevos fondos bibliográficos y la creación de materiales propios para vincular la lectura con la ciencia, la historia y la cultura de la ciudad.

El diagnóstico realizado en las 20 Unidades Educativas Municipales y en los 14 Centros Municipales de Educación Inicial (CEMEI) detectó necesidades relacionadas con la comprensión lectora, el vocabulario, la expresión oral y la consolidación de hábitos de lectura.

También identificó carencias en los fondos bibliográficos, espacios de lectura poco adecuados o infrautilizados y la necesidad de reforzar las capacidades de docentes y bibliotecarios en mediación lectora.

El punto de partida llevó a la OEI a plantear una intervención sobre cuatro elementos conectados entre sí, las personas, los espacios, los recursos y la gestión. "El reto de la lectura no podía abordarse únicamente entregando libros. Era necesario trabajar sobre las condiciones que hacen posible una verdadera cultura lectora", explica Inés Cárdenas, técnica de Proyectos de Educación y Cultura de la entidad.

Los datos educativos sirvieron también para contextualizar el proyecto. En la evaluación Ser Estudiante correspondiente al curso 2022-2023, el sostenimiento municipal obtuvo 645 puntos en Básica Elemental y 672 en Básica Media en Lengua y Literatura.

Las cifras corresponden al conjunto nacional de instituciones de sostenimiento municipal y no específicamente a Quito, pero permitieron situar el contexto educativo en el que se desarrolló la intervención.

Bibliotecas 'adaptadas'

Una de las actuaciones más visibles ha sido la transformación de los espacios destinados a la lectura. El diagnóstico encontró ambientes con mobiliario poco adecuado, problemas de organización, iluminación limitada, dificultades de accesibilidad y configuraciones que no favorecían que los estudiantes permanecieran en ellos.

Entre 2024 y 2025 se realizaron 12 adecuaciones en 11 instituciones educativas municipales, con una inversión de 389.897,87 dólares. Las actuaciones incluyeron el diseño especializado, el levantamiento planimétrico y la fiscalización técnica de las obras.

Las intervenciones modificaron la distribución, el mobiliario, la iluminación, la señalización y las condiciones de accesibilidad de cada espacio en función de las características de cada centro. El objetivo era que las bibliotecas pudieran utilizarse para leer, aprender, participar en actividades y relacionarse con otros miembros de la comunidad educativa.

Transformación de las bibliotecas.

Transformación de las bibliotecas. OEI

El cambio físico se acompañó de un Modelo de Gestión de Bibliotecas y Espacios de Lectura, destinado a ordenar aspectos como la organización de las colecciones, el préstamo y el uso de los espacios.

También se incorporaron 13 gestores bibliotecarios, encargados de dinamizar las bibliotecas mediante actividades de mediación, círculos de lectura, narraciones orales y agendas culturales. "Buscábamos que dejaran de ser espacios de almacenamiento de libros y se convirtieran en lugares de encuentro, aprendizaje, mediación y participación", señala Cárdenas.

25.017 libros

La transformación de los espacios se acompañó de una renovación de las colecciones. El proyecto incorporó 25.017 libros correspondientes a 669 títulos seleccionados atendiendo a criterios de edad y nivel educativo, diversidad de géneros y temáticas, calidad literaria, diversidad editorial y cultural y posibilidades de utilización en actividades de mediación.

La selección fue realizada con asistencia técnica especializada de la OEI y en coordinación con los equipos de la Secretaría de Educación, Recreación y Deporte del Municipio de Quito. La intención era que los estudiantes pudieran encontrar diferentes tipos de textos y autores y, al mismo tiempo, disponer de materiales adaptados a distintos intereses y niveles de lectura.

"Una biblioteca atractiva necesita también una colección que permita elegir. Por eso entendimos infraestructura, libros y mediación como partes de una misma estrategia", explica Cárdenas.

La formación de quienes acompañan a los alumnos en ese proceso ocupó otro de los ejes del programa. Un total de 183 docentes participaron inicialmente en un Club de Lectura concebido como espacio de experimentación de herramientas de mediación.

Posteriormente, la formación continuó con dos cohortes virtuales, ocho talleres sincrónicos y tutorías personalizadas. Finalmente, 156 docentes completaron el proceso.

Formación del profesorado.

Formación del profesorado. OEI

Entre las herramientas trabajadas estuvieron la lectura compartida, la conversación literaria, la narración oral y los círculos de lectura, junto con técnicas para seleccionar textos y generar preguntas que permitan avanzar desde la comprensión literal hacia la interpretación, la expresión oral y el pensamiento crítico.

La propuesta buscaba que esas herramientas pudieran trasladarse después al aula. "La formación pretendía que el docente pudiera seleccionar materiales relevantes, generar conversaciones y conectar la lectura con otras áreas del conocimiento", apunta Cárdenas.

Ciencia, historia y cromos

El proyecto también ha utilizado formatos alejados del libro tradicional para ampliar las posibilidades de acercamiento a la lectura. Uno de ellos es la revista Aventura Científica, creada para estudiantes de entre 7 y 12 años y centrada en contenidos de ciencia, tecnología, futuro y conservación mediante textos, ilustraciones, juegos y actividades.

Se produjeron cuatro números, con un alcance aproximado de 20.900 estudiantes y 1.059 docentes. Además, 309 docentes y gestores bibliotecarios recibieron formación para incorporar la revista a las actividades educativas.

Revista 'Aventura Científica'.

Revista 'Aventura Científica'. OEI

"Queríamos que la lectura pudiera ser también una puerta de entrada a la curiosidad científica, la investigación y la resolución de problemas", explica Henry Ulloa, técnico de proyectos de la OEI.

La revista se planteó así como una herramienta transversal. Leer un texto científico, interpretar una imagen, responder una pregunta o desarrollar una actividad permite trabajar competencias comunicativas al mismo tiempo que se abordan contenidos de otras materias.

La historia y la identidad local encontraron otro formato en el Álbum Ilustrado de Quito. El material cuenta con 50 páginas, 151 cromos y cinco pósteres, además de códigos QR con contenidos complementarios. Sus seis ejes temáticos fueron alineados con el Currículo Nacional de Ciencias Sociales para los subniveles Elemental y Medio.

El recurso fue acompañado por el programa 'Soy Profe de Historia', dirigido a 273 docentes, y por un repositorio de 60 recursos que incluye lecturas, fotografías, libros e ilustraciones. "La idea era que el álbum no se quedara en un objeto para coleccionar, sino que sirviera para investigar, conversar, interpretar y conocer la ciudad", explica Yadhira Espinoza, coordinadora de proyectos de la OEI.

Una lectura conectada

La intervención ha buscado que leer no quede restringido al área de Lengua y Literatura. La ciencia, la historia, la tecnología y la cultura local se han utilizado como contextos para desarrollar competencias de lectura, comprensión, investigación y argumentación.

En el caso de Aventura Científica, los estudiantes se acercan a contenidos científicos a través de textos, imágenes y actividades. En el Álbum Ilustrado de Quito, la lectura se combina con fotografías, información histórica, investigación y recursos digitales.

También se desarrollaron iniciativas vinculadas a otras áreas. QuitoBOT, por ejemplo, trabajó con 586 estudiantes de Educación Básica Superior y Bachillerato mediante talleres prácticos realizados junto a la Escuela Politécnica del Ejército (ESPE), incorporando la comprensión de instrucciones y problemas dentro de actividades relacionadas con el pensamiento computacional.

Jóvenes disfrutando de la transformación de las bibliotecas en Quito.

Jóvenes disfrutando de la transformación de las bibliotecas en Quito. OEI

Los primeros resultados observados durante la ejecución apuntan a una mayor dinamización de las bibliotecas y a una participación activa en las actividades propuestas. Los gestores bibliotecarios documentaron narraciones orales, círculos de lectura y otras experiencias que reforzaron la conexión entre los espacios, los docentes y los estudiantes.

Los datos de evaluación educativa requieren, sin embargo, cautela. En Ser Estudiante 2024-2025, las instituciones de sostenimiento municipal alcanzaron 666 puntos en Básica Elemental y 692 en Básica Media en Lengua y Literatura. Frente a 2022-2023, supone un incremento de 21 puntos en Elemental y de 20 en Media.

Estas cifras corresponden al conjunto de instituciones municipales a nivel nacional y no permiten atribuir esos cambios directamente al proyecto de Quito.

La intervención de la OEI concluyó tras el periodo de ejecución. La continuidad corresponde ahora a la Secretaría de Educación, Recreación y Deporte del Municipio de Quito, que deberá mantener el funcionamiento de las bibliotecas, las actividades de mediación, los planes lectores y el seguimiento de los hábitos y competencias de los estudiantes.

Las fotografías del antes y después de las bibliotecas permiten visualizar una parte de ese proceso. Los espacios muestran el cambio físico, mientras que los libros, los docentes formados, los gestores y los materiales creados reflejan la dimensión pedagógica de la intervención.

"Las imágenes permiten ver una transformación que las cifras no siempre consiguen transmitir por sí solas", señala Espinoza. En este caso, la modificación de los espacios se planteó junto a la renovación de las colecciones y a nuevas formas de trabajar con ellas.

Transformación de las bibliotecas en Quito.

Transformación de las bibliotecas en Quito. OEI

El proyecto deja así una red de bibliotecas renovadas, nuevos fondos bibliográficos, profesionales formados y recursos pedagógicos que pueden continuar utilizándose en las escuelas municipales de Quito.

La siguiente etapa dependerá de que esas herramientas sigan incorporándose a la actividad cotidiana de los centros y de que su evolución pueda medirse con indicadores de seguimiento a medio y largo plazo.