Bjørn Lomborg, escritor, profesor y ambientalista danés.

Bjørn Lomborg, escritor, profesor y ambientalista danés. Invertia

Historias

Lomborg, ecologista escéptico danés: "Las políticas climáticas actuales son demasiado caras para el beneficio que aportan"

Bjørn Lomborg lleva 20 años con la etiqueta de ser un ambientalista escéptico: "Gran parte del movimiento ecologista se basa en el miedo".

Más información: El negacionismo no cala entre los españoles: a más del 90% le preocupa que el cambio climático empeore su vida

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Bjørn Lomborg, politólogo y ambientólogo danés y presidente del think tank Copenhagen Consensus Center, se ha convertido en una de las voces más influyentes —y polémicas— del clima al cuestionar que la lucha contra el calentamiento global deba centrarse en recortes drásticos de emisiones.

Autor de best sellers como The Skeptical Environmentalist (Cambridge University Press, 2001) y Cool It (St. Martin's Griffin, 2008), Lomborg lleva  dos décadas construyendo un relato incómodo para el consenso climático: el calentamiento global existe, dice, pero las políticas para frenarlo son demasiado caras y poco eficaces.

"El clima es malo, la política climática es buena, hagamos algo bueno", explica Lomborg a ENCLAVE ODS, en una entrevista realizada con ocasión del I Foro Internacional de Economía, Clima y Energía organizado por el Instituto Juan de Mariana, en Madrid.

"Pero hay que preguntarse: ¿Qué tan bueno es y cuánto va a costar? Soy de los que insisten en un punto muy simple: hay que considerar el coste y el beneficio de todo lo que se hace, ¿Se podría hacer algo mejor?".

Y lo explica poniendo un ejemplo. "Cuando piensas quiero irme de vacaciones, pero también necesito reparar el techo de casa y cambiar los neumáticos del coche, tenemos que elegir".

"No podemos hacerlo todo. Así que siempre hacemos este cálculo implícito: "¿Cuál es el coste y cuál es el beneficio?", y eso es lo que se debe hacer también a la hora de tomar decisiones políticas para luchar contra el cambio climático.

Bjørn Lomborg no es un negacionista clásico del clima, pero tampoco un aliado de la agenda climática dominante: este politólogo danés defiende que la prioridad no es descarbonizar rápido, sino gastar ‘mejor’ el dinero público en innovación y otras causas globales.

El miedo, la base del ecologismo

"Tenemos muchas interpretaciones del mundo, de muchas maneras diferentes, que son erróneas por diversas razones. Por ejemplo, en Estados Unidos, la mayoría de la gente cree que la delincuencia está empeorando, pero las estadísticas del FBI demuestran que los asesinatos y los delitos violentos han disminuido", explica Lomborg.

"¿A qué se debe esto? ¿Por qué hay una discrepancia tan grande? Bueno, el problema es que la delincuencia es excelente para la televisión. Si solo miras las noticias, pensarás: 'Oh, hay más y más delincuencia', pero no es así si miras las estadísticas".

Bjørn Lomborg, escritor, profesor y ambientalista danés

Bjørn Lomborg, escritor, profesor y ambientalista danés Instituto Juan de Mariana

"De la misma manera, los movimientos ambientalistas, como Greenpeace y otras organizaciones, dicen que hay un problema que debería preocuparte".

Según los datos que maneja Lomborg, en general, se ha mejorado muchísimo en la lucha contra el cambio climático. "Si nos fijamos en la contaminación atmosférica, en la mayoría de los países ricos ha mejorado durante más de un siglo, estamos reforestando nuestro mundo".

"Deberíamos dejar de tener tanto miedo, pero gran parte del movimiento ambientalista se basa en el miedo", asegura.

"Nadie (muy poca gente) va a la Antártida a ver a los pingüinos, así que normalmente nos basamos en lo que vemos en televisión, y la sensación es que el mundo se está acabando si no solucionamos el cambio climático. Podría ser el fin de la humanidad".

Pero, "simplemente no es cierto. Hay un problema: no existe el fin del mundo, eso es lo que yo defiendo".

Nivel del mar e incendios

Considerado en algunos foros como un ecologista arrepentido, Lomborg confirma que "definitivamente estamos viendo un aumento del nivel del mar. Y ese es uno de los impactos más obvios del cambio climático, pero se describe como que mucha gente se inundará en las zonas costeras, como Barcelona y otros lugares, y eso no será así".

Y pone como ejemplo la situación de Holanda. "El 40% de Holanda está por debajo del nivel del mar" que ha costado durante los últimos 50 años unos 10.000 millones de euros.

Bjørn Lomborg, escritor, profesor y ambientalista danés

Bjørn Lomborg, escritor, profesor y ambientalista danés CEU

"No es nada, es una cantidad muy pequeña, y calculamos que el 96% de las personas y las propiedades se conservarán con un aumento razonable del nivel del mar".

"Lo que quiero decir es que se escuchan historias muy exageradas, que tienen algo de cierto. Cuando se habla de fenómenos meteorológicos extremos, el impacto es muy variado. Depende de lo que se mire. Por ejemplo, si nos fijamos en los incendios forestales, tenemos muy buena evidencia de que hay menos incendios forestales en el mundo hoy que en los últimos 125 años".

"Han disminuido. Esto no tiene nada que ver con el clima, sino con el hecho de que la mayoría de la gente prefiere contener, no quemar".

Y también "si nos fijamos en los huracanes, no hay buena evidencia de que estemos viendo un aumento en la actividad de huracanes, pero prevemos que en el futuro habrá tormentas más fuertes, lo que será peor".

Fin del mundo

Aún así, reconoce que "el cambio climático es real y tendrá un impacto negativo, pero de ninguna manera será la parte principal del problema del siglo XXI. Será una parte menor y uno que debemos solucionar".

"Mucha gente dirá que el calentamiento global será el final del mundo, y es un problema, sí, pero tenemos muchos problemas en el mundo. Decir que esto es el fin del mundo no solo asusta a la gente hasta la médula (tenemos muchos jóvenes muy preocupados por ello), sino que también se hacen políticas muy malas".

Bjørn Lomborg, escritor, profesor y ambientalista danés en el I Foro Internacional de Economía, Clima y Energía del Instituto Juan de Mariana.

Bjørn Lomborg, escritor, profesor y ambientalista danés en el I Foro Internacional de Economía, Clima y Energía del Instituto Juan de Mariana. CEU

"A la mayoría de la gente le preocupa más que el clima que sus hijos mueran de malaria esta noche, que no tengan suficiente comida o que no tengan una buena educación. Son cosas muy básicas", apunta Lomborg.

A la pregunta de cuáles son las políticas más ineficientes que se están poniendo en marcha actualmente, no duda, las que existen en Europa.

"Se ha decidido que tenemos que reducir mucho las emisiones de CO₂ pero no llegaremos a cero emisiones netas porque será demasiado caro, y mientras tanto el resto del mundo dice: '¡Vaya altos precios de la energía, desindustrialización, desempleo y grandes déficits!'".

"Simplemente no es atractivo para el resto del mundo y tiene poco impacto que tenemos en el mundo".

Y además, asegura que alcanzar el cero neto de emisiones solo de los países ricos "la diferencia para finales de siglo, en comparación con no hacer nada, es de aproximadamente 0,1ºC".

"Esto se debe a que solo representamos alrededor del 13% de las emisiones. Casi todas las emisiones del siglo XXI provendrán de China, India, África, Indonesia, Brasil y todos esos otros países que buscan enriquecerse".

China vs europeos virtuosos

"Mucha gente dirá que China es increíblemente renovable. No es así. China se alimenta casi en su totalidad de combustibles fósiles. Ahora se alimentan un poco menos de combustibles fósiles que antes, pero su economía se basa fundamentalmente en combustibles fósiles, especialmente gas natural y de carbón".

Reconoce que eso está cambiando gracias a los coches eléctricos "porque los producen y son los principales consumidores". Pero "también es una excelente manera para que China deje de importar petróleo y, en su lugar, utilice carbón para sus coches eléctricos".

"Nos hemos centrado en ser europeos virtuosos, pero el objetivo es que todo el mundo reduzca sus emisiones, y solo será posible mediante la innovación".

Así que, en su opinión, la política europea es bastante ineficaz, gastando cientos de billones de euros en áreas poco interesantes cuando habría que invertirlo en investigación y desarrollo de energía verde.

El debate sobre la transición energética se ha mantenido durante más de dos siglos, pero "nunca ha habido una transición energética, lo único que hemos hecho es añadir cada vez más energía a las actividades humanas y, ahora, también estamos añadiendo mucha energía solar y eólica".

Lomborg pone como ejemplo a los dos mejores economistas del clima, William Nordhaus, quien ganó el Premio Nobel en economía climática, y Richard Tull, uno de los economistas del clima más citados del mundo. "Ambos hicieron estimaciones de cuál es el impacto neto del calentamiento global a tres grados, que es equivalente al 2% al 3% del PIB mundial".

"Eso no es nada. Es por eso que el cambio climático no es un problema real. La ONU estima que la persona promedio en el mundo para finales de siglo será 450% más rica a como lo es hoy. Así que estaremos mucho, mucho mejor".

"El cambio climático no es el fin del mundo, es solo un problema, y estamos hablando de gastar muchísimo más para no resolver gran parte del problema, eso es mala economía y, a la larga, mala política. Además, si nos fijamos en lo que está pasando en Estados Unidos, hay muchas otras razones por las que eligieron a Donald Trump, pero una de ellas es que la gente está enfadada con el aumento de sus facturas energéticas".

Y augura que "con el tiempo, se acabará la paciencia de los votantes de Europa y votarán por alguien parecido a Donald Trump".

Así que, concluye, "creo que debemos dejar de hacer tantas tonterías. Hay un problema, pero lo estamos resolviendo muy mal. Deberíamos centrarnos mucho más en la investigación y el desarrollo energético para encontrar las soluciones que impulsarán el siglo XXI y hacer cosas que no aumenten tanto la factura de la luz. Y también debemos recordar que hay muchos otros problemas en el mundo".