Imagen de archivo.

Imagen de archivo. Policía Local de Ocaña

Sucesos

La batalla campal que dejó seis policías heridos en Ocaña continúa en las redes sociales con una 'cacería' a los agentes

Los disturbios, que se desataron al completarse el aforo en la macrodiscoteca, se saldaron con cuatro detenidos, dos de ellos menores.

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El Sindicato de Policía Local de Castilla-La Mancha (SPL CLM) ha condenado la persecución en redes sociales que están sufriendo los miembros de la Policía Local de Ocaña (Toledo) a raíz de los disturbios multitudinarios que se produjeron el pasado 6 de septiembre en la macrodiscoteca instalada con motivo de las fiestas locales. El incidente se saldó con seis agentes heridos de diversa consideración y cuatro detenidos.

Una semana después de este episodio, el sindicato considera especialmente "grave" que se hayan vertido "numerosos comentarios, mensajes de odio y señalamientos directos e identificativos contra agentes concretos y contra el propio Jefe de la Policía Local", con expresiones "orientadas a identificarlos y 'ajustar cuentas' con ellos".

En este sentido, califican de "inaceptable" la postura del propio Ayuntamiento de Ocaña por no hacer una "mención y expresa y contundente" respecto a manifestaciones que "podrían ser constitutivas de delito".

Es más, desde el sindicato abundan que ya han procedido a la "identificación de sus autores" con el fin de que se les instruyan las correspondientes diligencias penales.

Ataques violentos

Los disturbios comenzaron a las 6:00 horas de la mañana del pasado domingo, cuando los policías locales que participaban en el dispositivo cerraron de manera temporal el acceso al recinto de ocio al encontrarse al límite de su aforo.

A partir de ahí, el SPL CLM indica en un comunicado remitido a los medios que "la multitud comenzó a mostrar una actitud cada vez más hostil contra los agentes, profiriendo insultos, amenazas y cánticos contra la fuerza actuante".

Tras "cinco avisos" por parte del responsable del operativo para que depusieran su actitud y se dispersaran, "varias personas llegaron a saltarse el vallado perimetral de seguridad" y "una de ellas, además, alentó a la masa para que avanzara, saltara las vallas y acometiera contra los agentes".

Así empezó el lanzamiento de cubitos de hielo, botellas de vidrio y botellas de plástico contra los agentes que les obligó a equiparse con material de autoprotección.

La situación violenta escaló cuando varias personas derribaron parte del vallado y trataron de avanzar "de manera hostil" hacia los agentes, llegando a utilizar las vallas como objetos arrojadizos.

En ese momento, el mando policial dio la orden de suspender el evento y desalojar el recinto para "evitar que la situación pudiera derivar en un riesgo mayor para las personas que se encontraban en el interior y para facilitar una salida ordenada por una zona alejada del foco de alteración".

A pesar de las indicaciones, los exaltados continuaron lanzando "adoquines, piedras, botellas de vidrio, botellas de plástico llenas y otros objetos contundentes" contra los agentes.

La situación se saldó con la detención de tres de estas personas, dos de ellas menores, y un tercero que posteriormente acometió contra los agentes que trasladaban en vehículo policial a uno de los detenidos.

En ese mismo lugar, una aglomeración de personas rodeó el vehículo policial, increpó a los agentes y ocasionó daños al propio vehículo de traslado, por lo que fue necesario solicitar apoyo urgente de otros efectivos para poder garantizar unas condiciones mínimas de seguridad. Así, al operativo se unieron una quincena de miembros de la Guardia Civil.

En cuanto a las fuerzas del orden, seis agentes fueron heridos de diversa consideración con cortes y contusiones, mientras que uno de ellas recibió el impacto de una botella en la cabeza.

Críticas al Ayuntamiento

Desde este sindicato considera que la actuación policial fue "necesaria, proporcionada y ajustada" a la situación real que tuvieron que afrontar los agentes sobre el terreno.

"No se actuó contra vecinos ni contra asistentes pacíficos. Se actuó frente a una masa que, de forma violenta, lanzó objetos contundentes, derribó vallados, causó daños materiales y puso en riesgo la integridad de agentes, asistentes y terceros; así como frente a quienes desobedecieron las órdenes legítimas de los agentes, contribuyendo con su conducta a incrementar el riesgo para los propios policías y para terceras personas", defienden.

Por su parte, el Ayuntamiento emitía otro comunicado en el que hacía un "llamamiento a la calma y a la responsabilidad" y "lamentando profundamente" que "varias personas hayan resultado heridas durante los incidentes, trasladándoles nuestra solidaridad, colaboración y nuestros mejores deseos para una pronta y completa recuperación".

Además, señalaban que "una vez realizadas las investigaciones pertinentes", adoptarán "las medidas que procedan a todo aquel que haya actuado fuera de la ley".

Unas manifestaciones que para el SPL CLM son "desafortunadas y ambiguas" por "no defender de forma expresa la actuación de la fuerza pública ni mostrar una solidaridad clara con los seis agentes heridos en el dispositivo".

"La adopción de medidas frente a quienes actuaron fuera de la ley y, al mismo tiempo, la apertura de una investigación en unos términos que pueden trasladar a la opinión pública la idea de una posible actuación policial incorrecta, sin contextualizar adecuadamente la violencia sufrida por los agentes, la existencia de seis agentes heridos y la situación de riesgo que motivó cada decisión operativa", han zanjado.