Javier Ortega, secretario general de CCOO Castilla-La Mancha.

Javier Ortega, secretario general de CCOO Castilla-La Mancha. Javier Longobardo

Región ENTREVISTA

Javier Ortega (CCOO): "Para la ultraderecha, Castilla-La Mancha sigue siendo la finca donde algunos vienen a cazar"

El secretario general de Comisiones Obreras en Castilla-La Mancha responde a EL ESPAÑOL en esta entrevista en profundidad.

Más información: UGT y CCOO exigirán el 1 de mayo que los "récords" de la economía "se trasladen a las familias" de Castilla-La Mancha

Publicada

Con un perfil sereno y dialogante, algo que no le impide utilizar el lenguaje con precisión y contundencia, Javier Ortega encara su primer año al frente de CCOO Castilla-La Mancha tras ser elegido secretario general en mayo de 2025 con un amplio respaldo de más del 93 %. Licenciado en Derecho por la UCLM, hace un balance "muy positivo" de esta etapa, aunque advierte de que queda "mucho trabajo por delante".

En una entrevista con EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha, el albaceteño repasa los principales desafíos del mercado laboral en la región, desde el bloqueo de la negociación colectiva y la pérdida de poder adquisitivo hasta la crisis de la vivienda, la precariedad o la siniestralidad laboral, sin renunciar a reivindicar la movilización como herramienta para avanzar en derechos.

Bajo la premisa de que "no somos un sindicato para los trabajadores, somos un sindicato de los trabajadores", Ortega alerta del riesgo de "regresión democrática" y aborda cuestiones como la regularización de migrantes, la recuperación de la carrera profesional sanitaria o la importancia del próximo 1 de mayo, Día del Trabajador.

Javier Ortega en la sede de EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.

Javier Ortega en la sede de EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha. Javier Longobardo Javier Longobardo

P. A mediados de mayo cumplirá su primer año al frente de Comisiones Obreras en Castilla-La Mancha. Es buen momento para hacer balance...

R. Tomamos el relevo de una organización que tenía muy buen estado de salud en Castilla-La Mancha y, por suerte, continúa día a día revalidando su mayoría sindical en las empresas y las administraciones públicas. El balance que hago es muy positivo, pero queda mucho trabajo por delante.

Aquí te ganas la legitimidad resolviendo los problemas de la gente, arreglando sus nóminas, sus reclamaciones, los problemas que hay en la vivienda, ayudando en la regularización de extranjeros... El sindicato se legitima en el trabajo del día a día. Es un reto permanente al que nos enfrentamos.

P. Estamos cerrando el primer cuatrimestre del 2026 y todavía no se ha firmado ninguno de los 27 convenios que toca renovar este año en Castilla-La Mancha. Desde el sindicato han advertido a la patronal de Castilla-La Mancha que si en mayo no se desbloquea la negociación colectiva habrá conflicto. ¿Creen que el bloqueo desde la parte empresarial es premeditado?

R. Ya a finales de 2025 iniciamos un proceso de movilización para advertir a la patronal de que no podíamos demorar la negociación colectiva de 2026, como ha pasado algunas veces, y empezar a partir de septiembre. Queríamos hablar pronto de convenios colectivos y de que los salarios en Castilla-La Mancha no pueden seguir por debajo de la media nacional. Lamentablemente, estamos prácticamente en el mes de mayo y los 27 convenios colectivos sectoriales pendientes de negociación están todavía pendientes.

Siendo conscientes de las incertidumbres que puede haber en el escenario internacional, que evidentemente afectan a la economía española y a la de Castilla-La Mancha, la patronal no puede esconder su responsabilidad a la hora de negociar las subidas salariales de esos convenios. Porque, claro, la inflación sube para las empresas, pero también para los trabajadores, sobre todo para aquellos que no han visto actualizados sus salarios.

"No puede ser que, al final, sean las personas trabajadoras y sus salarios quienes acaben pagando el pato"

Lo hemos dicho claramente: si la negociación colectiva no avanza en Castilla-La Mancha, tendremos que dar un paso a un escenario en el que no descartamos movilizaciones en determinados sectores. No es que sea una amenaza, pero las cosas hay que decirlas claras: no puede ser que al final, como siempre, sean las personas trabajadoras y sus salarios quienes acaben pagando el pato.

Hay incertidumbre y sigue subiendo la inflación, pero en Castilla-La Mancha también sigue habiendo buenos resultados económicos derivados de los ejercicios anteriores, récord de exportaciones, récord de visitantes, récord de actividad. El reparto de la riqueza es un elemento clave en el que los convenios colectivos tienen que actuar.

P. Comisiones Obreras se marca el objetivo de que esos convenios que han de ser negociados en Castilla-La Mancha incluyan subidas salariales de entre el 4 % y el 7 %. ¿En qué sectores es más acuciante actualizar los sueldos?

R. Defendemos esa horquilla porque partimos de una media salarial más baja que el resto de España. Por eso, en Castilla-La Mancha tenemos que hacer un esfuerzo superior. El incremento mínimo debe ser del 4 %, pero aspiramos a llegar al 7 % en prácticamente todos los convenios colectivos, porque las categorías medias-bajas han perdido proporcionalmente mucho poder adquisitivo en los últimos años.

Es una cuestión transversal que afecta a la hostelería, los convenios del metal, comercio, etcétera. Los trabajadores de esos sectores —que luego sostienen básicamente la economía, necesitan acceder a una vivienda y quieren tener unas vacaciones— son los que están viéndose muy perjudicados por los atrasos en esas subidas salariales. Es necesario un esfuerzo especial.

P. El precio de la vivienda se está disparando en Castilla-La Mancha, con incrementos superiores al 12 % en el último año, y cada vivienda en alquiler que sale al mercado tiene ya 52 candidatos. ¿Qué propone el sindicato para facilitar recursos habitacionales para los trabajadores?

R. El problema de la vivienda es estructural, de modelo, y solamente se va a resolver si se moviliza una gran inversión pública, facilitando el acceso tanto en propiedad como en alquiler. El nuevo Plan Estatal de Vivienda puede ser clave y apunta maneras en ese sentido: generar un parque de vivienda público al que la gente trabajadora pueda acceder.

Aunque los gobiernos financien al tipo cero del 20 % que queda fuera de la hipoteca, si la vivienda vale 350.000 euros, por mucha financiación que haya, solo va a poder acceder a ella la gente que tenga un altísimo nivel adquisitivo. Son precios inasumibles.

Por eso, más allá de algunas herramientas financieras que se están poniendo en marcha, si desde el ámbito público no se interviene en el mercado, vamos a encontrarnos por primera vez en España que las siguientes generaciones de jóvenes van a tener un problema gravísimo de acceso a un derecho tan fundamental como es el de la vivienda.

Javier Ortega y Alberto Morlanes durante la entrevista.

Javier Ortega y Alberto Morlanes durante la entrevista. Javier Longobardo

P. Dicen los empresarios que es una utopía pensar que se puede cobrar más trabajando menos horas. ¿Hoy por hoy, son demasiadas 40 horas de trabajo semanales?

R. El paradigma del tiempo de ahora no es el mismo que el de hace 50 años, que es de cuando deriva la normativa todavía vigente en materia de jornadas. Ahora todo es muchísimo más rápido, muchísimo más inmediato. El proceso productivo que antes suponía horas de trabajo, ahora se hace con un clic, y gracias a la digitalización la productividad es la misma.

A los empresarios les encanta acusar a los sindicatos de estar anclados en el siglo XIX, pero son ellos los que se han quedado en el pasado. No entienden que el presencialismo puro y duro no es garantía de mejores resultados ni de más riqueza. El compromiso con la empresa no es estar siempre a disposición del empresario y la ley, aunque lamentablemente no lo ha hecho todavía, debe regularlo.

A veces siguen exigiendo a los trabajadores una disponibilidad absoluta "porque estoy pagando un salario", pero estamos en otros tiempos totalmente distintos. Estamos en los tiempos de la modernidad, de la digitalización, del teletrabajo, de la organización del tiempo de trabajo a través de algoritmos.

"¿Dónde se encaja el mundo de los cuidados? ¿En las horas del trabajo, en las del descanso o en las del ocio?"

P. ¿Hay que revisar, entonces, la consigna "ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso"?

R. Esa regla del "8-8-8" tiene una grieta fundamental: ¿Dónde se encaja el mundo de los cuidados? ¿En las horas del trabajo, en las del descanso o en las del ocio? Porque si yo tengo que cuidar a mis hijos y además soy una mujer —que normalmente es a quien le toca— ¿en qué ocho horas meto ese tiempo? ¿O si tengo que atender a mis padres que están enfermos?

El mundo de los cuidados, que afecta principalmente a las mujeres, distorsiona esos tres tercios. Por eso hace falta cierta flexibilidad en el trabajo y una reducción de la jornada para poder compensar tanto el ocio como el tiempo de descanso.

P. Ustedes han calculado que los trabajadores de Castilla-La Mancha hacen cada semana 17.000 horas extra que no cobran ni cotizan. Este es un problema que denuncian año tras año, pero al que no terminan de poner coto. ¿Por qué?

R. En el mundo de la empresa, lamentablemente, sigue habiendo muchísimo exceso de jornada que no se paga ni con horas ni con dinero. Es una realidad que todavía persiste en muchos ámbitos. Ponerle coto, muchas veces, depende del tamaño de las empresas y de la capacidad de intervención sindical.

Tanto las horas extraordinarias como las complementarias están reguladas por ley. Si existen, se deben pagar en los términos establecidos. Y es verdad que eso responde a las necesidades reales de las empresas, pero el problema no es ese. El problema es estar contratado como camarero tres horas y acabar trabajando ocho. Y esos casos se dan muchísimo en varios sectores.

Es cierto que la herramienta del registro de jornada introduce por primera vez la capacidad de ejercer cierto control, pero no tiene la eficacia y la eficiencia que debería, porque son sistemas que todavía no están lo suficientemente homologados o coordinados para que esto pueda hacerse correctamente. Por eso insistimos en que, en el debate sobre el tiempo de trabajo y la reducción de jornada, el control del registro horario es una parte clave. Sin él, estaríamos hablando de una realidad que no existe.

P. ¿Pensar en que se garantice el derecho a la desconexión digital todavía es una quimera?

R. El problema es que muchas de estas nuevas realidades derivadas de la digitalización siguen sin estar reguladas. Por ejemplo, si tu jefe te puede llamar fuera de horario o cuántas horas estás disponible. No hay reglas claras ni suficiente intervención de la representación de los trabajadores.

La flexibilidad de las nuevas tecnologías puede ser positiva y facilitar el teletrabajo, pero teletrabajar no es conciliar. Quien trabaja desde casa está trabajando igual que en la oficina, con los mismos medios y exigencias, no puede dedicarse a otras tareas. Por eso es necesario regular este ámbito, a través de la negociación colectiva y acuerdos más amplios, porque si no se convierte en un espacio sin normas claras.

Ortega gesticula con las manos.

Ortega gesticula con las manos. Javier Longobardo

P. El gran drama del mercado de trabajo sigue siendo la siniestralidad laboral, que en Castilla-La Mancha marca tasas especialmente altas. ¿Está fallando la prevención en las empresas, la vigilancia de la Administración o la propia cultura laboral que se ha instalado en la región?

R. Antes de nada, el simple hecho de que hayamos puesto el foco —junto con los medios de comunicación y la sociedad— en los accidentes de trabajo ya es positivo, porque ha hecho que salga a la luz lo que antes era un drama muy escondido.

Necesitamos una actualización normativa en las medidas de prevención, en las evaluaciones de riesgo, en la propia documentación preventiva... La Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que tiene 30 años y que fue muy novedosa cuando empezó a aplicarse, ha quedado muy desfasada. Por ejemplo, el teletrabajo o la falta de desconexión digital conllevan enfermedades profesionales de carácter psicosocial que no existen para esta normativa. Fue una malísima noticia cuando los sindicatos acordamos con el Ministerio de Trabajo revisar la ley y los empresarios se descolgaron a última hora.

"En Castilla-La Mancha se ha producido una cierta relajación en el cumplimiento de las obligaciones en materia de prevención"

En los accidentes de trabajo no hablamos de culpas, porque de eso se encarga el juez, pero la ley dice claramente que el responsable de la prevención es el empresario, son las empresas. Creo que en Castilla-La Mancha se ha producido una cierta relajación en el cumplimiento de las obligaciones en materia de prevención y, lamentablemente, lo estamos viendo en los accidentes. El año pasado fueron 27.000 y tuvimos que lamentar 48 fallecidos. Son auténticos dramas intolerables.

Por eso, desde Comisiones Obreras Castilla-La Mancha insistimos tanto en la creación del Instituto Regional de Salud y Seguridad Laboral. Somos conscientes de que en menos de seis meses no va a ser el "bálsamo de Fierabrás", pero sí tiene que empezar a trabajar en poner el foco, por ejemplo, en uno de los tipos de accidentes que más nos preocupa: las caídas en altura, que siempre son evitables.

El combate de la siniestralidad laboral y el apoyo a la salud laboral es una prioridad absoluta para Comisiones Obreras.

P. La patronal denuncia recurrentemente el problema del absentismo. A juicio de Comisiones Obreras, ¿el problema es real o se está tratando de confundir interesadamente a la sociedad?

R. Acabamos de presentar un informe estatal esta semana que, precisamente, desmonta los bulos y las mentiras sobre el absentismo. Se está diciendo que los trabajadores se cogen la baja cuando quieren, que el coste de la incapacidad temporal se está disparando o que no hay control en absoluto. Eso es radicalmente falso y hay datos que lo demuestran. No es verdad que esto sea un "cachondeo".

"¿Cuántos trabajadores y trabajadoras van a trabajar medicados? Si hablamos de salud mental, ni le cuento: ansiolíticos, antidepresivos..."

La baja la da un médico, un profesional del sistema de salud, no se la "coge" el trabajador. De hecho, conseguir que te den la baja a veces es incluso muy complicado. Y, luego, ¿cuántos trabajadores y trabajadoras van a trabajar medicados? Si hablamos de salud mental, ni le cuento: ansiolíticos, antidepresivos... porque no existe un protocolo de riesgos psicosociales en su empresa y porque todavía —por eso era necesaria la actualización de la ley— esas enfermedades de carácter mental no están reconocidas como profesionales.

El absentismo es un problema complicado que no puede convertirse en un "debate de cuñados". Los empresarios dicen que los trabajadores, qué casualidad, es los lunes cuando no van a trabajar. Lo que ocurre es que el lunes es el día en el que se registran las incidencias del viernes, sábado y domingo, con lo cual el porcentaje que sale ese día es más alto.

P. Pero los datos sí hablan de un incremento en la incidencia de incapacidades temporales...

R. Es cierto que hay más IT, pero eso tiene una razón muy sencilla: hay muchísima más actividad económica, hay una población laboral mucho más envejecida, hay muchísimas enfermedades de carácter psicosocial y de salud mental que no están reconocidas como enfermedades profesionales y, además, hay problemas en la atención primaria y especializada para darle rápida salida a las bajas.

Las fracturas, por ejemplo, son una de las causas más habituales de IT. Con un tiempo medio de espera de 104 días para una prueba diagnóstica en traumatología y otros 60 para la consulta. Claro, si tienes una fractura y quieres recuperarte, tardas casi un año y medio en que te resuelvan el problema. Es decir, lo que hay que hacer es invertir en recursos públicos para que la gente pueda recuperarse.

Porque, al final, el absentismo es la ausencia injustificada al puesto de trabajo; cuando uno está de baja o en incapacidad temporal, no es una ausencia injustificada. ¿Es un coste para la empresa? Claro que es un coste para la empresa, pero a ver si ahora el único problema que le preocupa a las empresas va a ser el coste y el beneficio, y no la recuperación de las personas trabajadoras.

P. Recientemente, junto al resto de sindicatos, han firmado con el Gobierno de Castilla-La Mancha el acuerdo para recuperar la carrera profesional sanitaria. ¿Qué ha pasado para que el Sescam haya dado su brazo a torcer, cuando hace solo unos meses el presidente Page aseguraba que no era posible por motivos financieros?

R. La movilización del personal sanitario en Castilla-La Mancha ha puesto de manifiesto la necesidad y el derecho que correspondía, y creo que el Gobierno de Castilla-La Mancha lo ha entendido. Lo que le puedo decir es "más vale tarde que nunca", porque tenía que haber pasado antes. Éramos la única comunidad autónoma que ya no tenía regulada la carrera profesional del personal sanitario, y esa anomalía no podía continuar.

La carrera profesional no solamente es "pasta", si me permite la expresión, sino reconocimiento profesional, investigación y formación. Su recuperación era una deuda pendiente con todos los trabajadores del sector sanitario: desde los médicos, enfermeros, TCAE, fisios... con todos. Comisiones Obreras, como sindicato de clase, defiende al conjunto del personal sanitario.

Hemos alcanzado un buen acuerdo. Tanto que ha sido firmado de manera unánime. Era necesario para reconocer a todos los profesionales sanitarios que han estado dando la cara por el sistema de salud durante muchísimos años.

P. Comisiones Obreras, como entidad colaboradora, está participando activamente en el proceso extraordinario de regularización de migrantes como entidad colaboradora. ¿Qué balance hace de los primeros días? ¿Se están generando cuellos de botella o el sistema está dimensionado para atender a todas las demandas?

R. Nosotros hemos puesto recursos propios para ayudar a personas que ya están aquí, trabajando en ocasiones sin dignidad, tramitando su regularización en todas las sedes de Comisiones Obreras en la región. Es una obligación que tenemos como sindicato de clase.

En Castilla-La Mancha el proceso puede afectar a unas 15.000 personas. Es verdad que los primeros días siempre hay cierto colapso, pero confío en que las herramientas funcionen y en la implicación de todas las administraciones. Es un esfuerzo conjunto, también de ayuntamientos y de la administración autonómica.

Al final, es una cuestión de derechos y de aflorar a personas que están trabajando en condiciones de absoluta oscuridad para que lo hagan con derechos, como cualquier trabajador. Es gente que está cuidando a nuestros mayores, que está recogiendo nuestras cosechas, que nos está atendiendo para ponernos un café o el almuerzo.

Javier Ortega, a las puertas de la sede de CCOO Castilla-La Mancha.

Javier Ortega, a las puertas de la sede de CCOO Castilla-La Mancha.

P. ¿Qué le parece que Vox haya pedido a Page que aplique la "prioridad nacional" a la hora de acceder a ayudas, recibir atención sanitaria, etc., y que, además, haya condicionado un posible futuro acuerdo de gobierno con el PP a su implantación?

R. Lo estamos viendo: forma parte del decálogo de la ultraderecha y el Partido Popular, con más o menos entusiasmo, lo está comprando en los acuerdos autonómicos. Es un concepto que viene de Le Pen, pero del padre, y tiene unas connotaciones tan racistas y tan xenófobas que, aunque intenten buscar eufemismos, tiene un origen que es absolutamente discriminador.

Es, por supuesto, una cuestión inconstitucional a todas luces. Es evidente que no se puede discriminar a una persona por motivos de origen. Imagino que el Partido Popular lo tiene absolutamente claro, pero me preocupa que esté comprando este discurso tan excluyente y tan poco democrático. Es muy peligroso, porque abre la puerta a que mañana defienden que solo puede acceder a la sanidad pública aquellos que tengan un determinado nivel de renta, que son los que más impuestos están pagando. Desde el sindicato lo vamos a combatir.

"Aquí es más peligroso que el PP y VOX lleguen al gobierno, porque Castilla-La Mancha no es una prioridad para ellos"

P. Queda poco más de un año para las elecciones autonómicas. ¿Percibe que hay ambiente de cambio en Castilla-La Mancha?

R. Ahora, en política, un año es casi una pequeña eternidad. Pese a todo, creo que la estabilidad que tiene Castilla-La Mancha no la tienen otros gobiernos autonómicos.

Yo, que soy un poco friki, me he leído todos los acuerdos que han firmado Vox y el PP en las distintas comunidades. No dicen en ninguno de ellos que hay que reducir diputados, como están diciendo aquí. ¿Por qué? Porque, para la ultraderecha, Castilla-La Mancha sigue siendo una región de quinta. Para ellos seguimos siendo la finca de algunos para venir a cazar.

Por eso, creo que aquí es todavía más peligroso un escenario donde PP y VOX lleguen al gobierno, porque Castilla-La Mancha no es una prioridad para ellos. Si no es una prioridad la autonomía, la gente que vivimos dentro tampoco lo vamos a ser.

A bote pronto

  • Emiliano García-Page: "Tendrá sus admiradores y sus detractores, pero es evidente que tiene un marcado liderazgo y que tiene un proyecto claro para Castilla-La Mancha. Es un referente en el PSOE y en la política en general"
  • Paco Núñez: "En este año que llevo al frente de CCOO, más allá de que hemos coincidido informalmente en algún escenario —alguno de EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha, por cierto— no he tenido la oportunidad de conocerlo en profundidad"
  • Patricia Franco: "Uno de los pilares del Gobierno de Page. Una persona con un trato personal exquisito y una gran consejera"
  • Ángel Nicolás: "Aunque tengamos nuestras discusiones y diferentes puntos de vista, tenemos una buena relación porque siempre hablamos desde el respeto y desde el reconocimiento mutuo de lo que cada uno representamos. Ojalá muchos fueran como Ángel Nicolás en ese mundo"
  • Lola Alcónez: "Es una persona muy correcta, con trayectoria y experiencia. Para Comisiones Obreras, la unidad de acción estratégica con UGT es muy importante en Castilla-La Mancha"
  • Unai Sordo: "Le tengo mucho aprecio personal desde hace muchos años. Es un gran dirigente, un intelectual que se ha convertido en una referencia en el mundo sindical y sociopolítico de la izquierda"

P. El de 2026 va a ser su primer 1 de mayo, Día de los Trabajadores, como líder de Comisiones Obreras en Castilla-La Mancha. ¿Por qué cree que hay que salir a la calle?

R. Sí, este año el acto central lo hacemos en Puertollano, un lugar emblemático en la lucha de los trabajadores, también recientemente con la huelga del metal.

El planteamiento del 1 de mayo es el de siempre, pero en un contexto más excepcional. Creo que vivimos uno de los mayores riesgos de regresión democrática de las últimas décadas, y el sindicalismo quiere dar un paso al frente. Se trata de exigir mejores salarios y hablar de vivienda, pero también de defender la democracia, porque sin ella no hay derechos laborales.

Este 1 de mayo debe servir para recordar que los derechos no son eternos: se conquistan y se defienden. Por eso seguiremos saliendo a la calle en Castilla-La Mancha para mantenerlos.