Visita de Page a la Virgen de los Llanos en la Feria de Albacete.
Emiliano García-Page se encontró en el Parador de Albacete con Imanol Arias y María Barranco, que la noche anterior habían actuado en la Feria. Muy cortés y educadamente se acercó a ambos para, como buen anfitrión, darles la bienvenida mientras degustaban un excelente desayuno.
La verdad es que la figura de Imanol se ha vuelto familiar para todos. Tanto que uno ya no sabe si está ante el actor que encarnó al Lute y otros tantos personajes del cine español, o directamente Antonio Alcántara, el protagonista de la serie Cuéntame que durante tantos años nos ha acompañado contándonos la historia de este país.
Por encima de vericuetos con Hacienda que marcan de forma indeleble la resistencia de cualquier personaje, Arias consiguió junto a Ana Duato y el equipo de la serie crear una familia donde la mayoría de españoles nos veíamos reflejados. De entre todos, Doña Herminia, por supuesto, la gran María Galiana, que vivió siendo abuela ya la llegada del hombre a la luna y también la democracia.
Page departió con ellos muy amablemente durante unos cinco minutos aproximados y ambos quedaron encantados con la conversación. De lo que hablaran, sólo ellos lo saben. Lo mismo podemos buscar un cameo a Emiliano en la serie cuando vuelvan a Sagrillas, el pueblo mítico e imaginario que precisamente estaba aquí.
Y es que Page hizo parada y fonda en el Parador de Albacete y desde allí atendió dos de las últimas entrevistas más potentes que ha realizado. Una, con Rafa Latorre en Onda Cero y otra, con Ana Rosa Quintana, en Telecinco. En ambas dijo lo mismo. La gestión de Ceuta ha sido desastrosa y la mentira de la invasión puede convertirse en la más gorda de la democracia después del 11-M.
Varios amigos me enviaron rápida la repercusión de las declaraciones. Page habla convencido y hasta el gorro del Gobierno de España y su manera de plantear las cuestiones que le afectan. La disparidad con Pedro Sánchez es ya innegable y uno se pregunta en un determinado momento si el presidente del Gobierno habrá hablado en alguna ocasión fuera de cámara con Emiliano. Yo creo que no tiene ni su teléfono o lo ha perdido entre sus utensilios de vacaciones.
Por cierto, cuando al máximo representante de tu país, un humorista con el talento y la brillantez de Carlos Latre, lo saca en prime time con bañador y flotador de patitos, puede darse por acabado. Si no políticamente, sí desde luego, ética y moralmente. Ahí entra la mentira de la que hablaba Page. Estamos ante un hombre que ha hecho de ella bandera.
Y a todo esto, ayer también llegó a la Feria Paco Núñez. En realidad, lo hizo la noche del pisto en La Tribuna, pero ayer hizo buen recorrido por stand y radios, donde concedió varias entrevistas. En todas volvió a insistir en la disonancia de Page entre lo que dice y lo que luego hacen sus diputados. Ha calado en cierto modo ese mensaje, pero también sabe el presidente de los populares que no es tan fácil romper un partido y que, por otro lado, el PP tampoco nunca lo ha hecho.
La cuestión es que Ceuta y la política nacional también se han colado en la Feria y por la tarde en los toros, cuando suena el himno nacional tras el paseíllo, siempre se escucha un viva España o un viva Ceuta. Ayer incluso un aficionado catalán que venía siguiendo a Mario Vilau, promesa taurina de Cataluña, exhibió una senyera donde podía leerse “libertad para la cultura, libertad para los toros”. Fue aplaudida cuando el público de Albacete la vio desde el tendido. Los otros dos novilleros de Albacete, Alejandro González y Álvaro Castillo, abrieron la Puerta Grande.
Subí a ver la Virgencica de los Llanos en su camarín y contemplé una vez más el fervor extenso que mantiene entre sus fieles que hacen largas colas en la escalerilla para postrarse en su presencia. Es común acariciar con la palma de la mano su manto rojo y dedicarle alguna oración u ofrenda. Flores, miles; millones diría. Hasta de papel, que se hacen en forma votiva para dejar paso y sitio en un lugar tan pequeñito.
Y me fijé en algo que no había visto. A sus pies, una figurita más pequeña aún de la Virgen, del tamaño de un belén, conduciendo bellamente sobre un arado la tierra. Es la Virgen de Albacete, del campo, la humildad y la sencillez. Grandísima advocación mariana.
Comienza el fin de semana y ya llevamos un millón de personas en la Feria. No me extrañaría que entre viernes, sábado y domingo alcanzáramos ya directamente los dos. Quienes viven en Albacete dicen que prefieren estos días no salir, quedarse por el centro o hacer un viajecito a la playa para dejar sitio a los demás para disfrutar. El año pasado hubo que cerrar el recinto durante el sábado por la noche porque no se cabía más. Esperemos que la Virgencica nos eche parte de su manto y el civismo reine entre todos.
El dispositivo de emergencia es colosal, pero hay que evitar cualquier desparrame. La Feria está para divertirse, pasarlo bien y recordar viejos amigos.
Como en el Cuéntame al que por un momento Page se acercó igual que si de Carlitos se tratase. En la Feria te encuentras a todo el mundo.