Fútbol

Polémico minuto de silencio en el Albacete - Rayo Vallecano de fútbol femenino

La árbitro del encuentro no autorizó el minuto de silencio que las jugadoras del Rayo Vallecano solicitaron en memoria de Nayara, prima de una de sus futbolistas fallecida a causa de una larga enfermedad. Pese a que tanto el Albacete como el club madrileño respetaron dicho minuto, la trencilla hizo todo lo posible por evitarlo.

19 marzo, 2018 09:55

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El partido entre Albacete y Rayo Vallecano de la última jornada del fútbol femenino español comenzó con una polémica lamentable. Las jugadoras del conjunto madrileño solicitaron un minuto de silencio previo al encuentro en memoria de Nayara, prima de la futbolista del club Laura Domínguez, que falleció la semana anterior a causa de una larga enfermedad.

Sin embargo, la árbitro no autorizó dicho homenaje, y obligó a las jugadoras del Rayo que pusieran en juego el balón. Sin embargo, estás permanecieron inmóviles, al igual que las del Albacete, en un gesto de la más absoluta deportividad. Tras reclamar insistentemente que comenzaran a jugar, la colegiada acudió a los banquillos advirtiendo que reflejaría dicho comportamiento en el acta.

El encuentro finalizó con victoria del Albacete por 3-1. Las jugadoras del Rayo dedicaron el gol a Nayara mostrando una camiseta con su nombre y el dorsal doce, tal y como hicieron a principio del partido.Las jugadoras del Rayo denunciaron después el comportamiento de la trencilla. Natalia Pablos, por ejemplo, afirmó al término del partido: 

"En el día de hoy pocos que tengan algo de relación con el fútbol femenino sabía que hay una estrella más en el cielo desde esta semana. Una vez ambos equipos nos disponíamos a guardar su respetado minuto de silencio, la colegiada decide que no alegando que habíamos salido tarde. En ese instante el Albacete nos permite realizarlo poniendo el balón en juego y quedándose ambos equipos parados. En ese momento la colegiada ha empezado a decir que si la estábamos tomando el pelo y que no iba a permitir el minuto de silencio. Sólo hemos pedido que respetar el minuto a lo cual ha respondido con un pitido para finalizar el parón y corriendo hacia nuestra delegada diciéndole que lo anotaría en el acta. Sólo pedíamos un poco de respeto y la colegiada ha hecho todo menos mostrar un mínimo de ello".