Lucha con palo de selfie, el último arte marcial

Lucha con palo de selfie, el último arte marcial

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Lucha con palo de selfie, el último arte marcial

Si eres de los que utilizas mucho el stick para selfies, tienes ante ti la posibilidad de ser un maestro en la lucha con palo de selfie, una idea rusa.

20 noviembre, 2015 17:15

Si al pasar por el control del aeropuerto te miran con cara rara por llevar un palo de selfie en tu equipaje de mano quizás no sea una mirada de reprobación por ser una fanático de los autorretratos y andar con el dichoso aparatito de arriba a abajo todo el rato. Quizás sea una mirada de pavor.

Y es que habíamos oído que los selfies ya mataban a más gente al año que los tiburones pero jamás nos habíamos imaginado que el ‘selfie stick’ fuese algo digno de utilizar en combate.

Lucha con palo de selfie. Este arte marcial de nuevo cuño no nos llega sin embargo del lejano Oriente. Es en Rusia, ni más ni menos, donde un profesor imparte la materia de defenderse con este gadget.

Lo han bautizado como ‘monopod fight’ y el club de lucha que lo imparte asegura que el instrumento puede ser útil para defenderse de boxeadores y luchadores de artes marciales.

Maestro de la lucha con palo de selfie, en cinco lecciones

Os preguntaréis que cuánto tiempo hace falta para convertirse en un Maestro Zen de esto de la lucha con palo de selfie. Pues poco tiempo. Concretamente, aseguran sus promotores, que en cinco lecciones puedes convertirte en un auténtico as de esta nueva disciplina.

Habría que ver realmente si un palo de selfie puede ser una defensa efectiva contra los puños de un fornido púgil o las patadas de un karateka. Es un excéntrico e hilarante pasatiempo.

Eso sí, quizás haya una ocasión cuando sea realmente útil. Pobre del ladrón que vea a unos inocentes jóvenes sacando el stick para sacarse una foto con su smartphone de 600 euros y se tope con un experto en la lucha en el palo de selfie. Lo próximo, quizás sea lanzamiento de power-banks, que hay algunos que bien deberían considerarse un arma blanca.

Vía | Petapíxel