“De alguna manera me volví respetable… ¿Qué diablos ha pasado?”. Con esta pregunta comienza John Waters sus memorias en el libro Mr. Know-It-All (El sabelotodo, inédito aún en España). El cineasta y escritor, pope de la cultura trash, recibe este año el Leopardo de Honor de un Festival Internacional de Cine de Locarno que se siente plenamente identificado con esa cita, o al menos así lo ve su nueva directora, Lili Hinstin. Este miércoles comienza la 72.ª edición del festival, que sigue apostando por un cine de autor arriesgado y radical que contrasta con la atmósfera de la idílica ciudad de la Suiza italoparlante en la que se celebra, a orillas del lago Maggiore y con la estampa de los Alpes al fondo.

“Ese respeto se ha ganado siendo uno de los principales festivales internacionales que asume mayores riesgos. El que agita las cosas, trae sorpresas, levanta ampollas, hace preguntas”, opina Hinstin, que debuta este año en la dirección del festival en sustitución de Carlo Chatrian, ahora al frente de la Berlinale alemana. “Y aquel —continúa la directora— cuyas arriesgadas selecciones son validadas después por otros festivales, ya que los artistas normalmente empiezan sus carreras internacionales después de haber sido descubiertos y lanzados en Locarno”.

Este año en el concurso internacional compite el español Eloy Enciso (Meira, Lugo, 1975), una de las voces representativas del nuevo cine gallego, que ya presentó en Locarno su anterior trabajo, Arraianos, en la sección paralela ‘Cineasti del presente’. Esta vez regresa a lo grande con la premiere mundial de su última película, Longa noite (Larga noche), que competirá con otros 15 títulos por el Leopardo de Oro. Esta película independiente, producida por Filmika Galaika y rodada el año pasado en distintas localizaciones de Lugo y Pontevedra, es la primera producción gallega seleccionada para competir en la sección oficial de Locarno, y en ella Enciso vuelve a contar con actores no profesionales —entre ellos Misha Bies Golas, seudónimo del artista Miguel Calvo Ulloa— para contarnos la historia de Anxo, que regresa a su tierra unos años después del final de la Guerra Civil y a través de distintos encuentros a lo largo de su viaje descubre cómo la contienda y el nuevo régimen han trastocado las relaciones entre las personas.

Como revela el siguiente extracto de la película, Enciso es capaz, como otros compañeros generacionales, geográficos y estéticos, de incluir planos larguísimos que serían inconcebibles en una producción con ambición comercial. No en vano, el cineasta se formó en las antípodas ideológicas de la industria hollywoodiense, en la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños de Cuba. Así, podemos contemplar un plano fijo de 45 segundos de un bellísimo paisaje sumido en la penumbra mientras observamos una barca que avanza lentamente en la distancia y oímos con exquisita nitidez el sonido de los remos, seguido de otros 45 segundos en los que la cámara, ya a bordo de la barca, nos muestra un primer plano de un personaje dormido o inconsciente que va saliendo poco a poco del cuadro junto con la barca.





En el concurso internacional, la película de Enciso competirá con obras de grandes veteranos y de nuevos talentos de un cine plural que lleva al corazón de Europa multitud de realidades y formas de mirar que llegan desde todos los rincones del planeta.

El portugués Pedro Costa, leyenda viviente del cine de autor, presenta Vitalina Varela, que toma su título del nombre de su protagonista, una mujer de 55 años de Cabo Verde que, después de haber esperado un billete de avión durante 25 años, llega a Lisboa demasiado tarde, tres días después de la muerte de su marido.

Fotograma de 'Vitalina Varela', de Pedro Costa

También compite en la sección oficial la película Fi Al-Thawra, documental sobre la guerra de Siria con el que debuta en el largometraje Maya al-Khouri, miembro del colectivo Abounaddara que lleva desde 2010 documentando la vida y la guerra en su país con su  “cine de emergencia”, y que ha recibido varios premios de prestigio en distintos festivales. 

Lucharán también por el felino dorado el portugués João Nicolau, el francés Damien Manivel, el islandés Rúnar Rúnarsson, el indonesio Yosep Anggi Noen, el surcoreano Park Jung-bum, el japonés Koji Fukada, los alemanes Ulrich Köhler y Henner Winckler, el francoargelino Rabah Ameur-Zaïmeche, la francesa Nadège Trebal, el suizo de origen portugués Basil da Cunha, la italiana Maura Delpero, la brasileña Maya Da-Rin y las búlgaras Mina Mileva y Vesela Kazakova.

Participación española

Además de la película de Enciso, la participación española estará presente en las secciones paralelas del festival. En ‘Pardi di domani’, la sección dedicada a los cortos y mediometrajes, competirá otro realizador gallego, Álvargo Gago, con 16 de decembro. Fuera de concurso podrán verse otros dos cortos españoles de realizadores barceloneses: De una isla, dirigido por José Luis Guerin, otro nombre conocido del cine independiente, y Lonely Rivers, coproducción francoespañola dirigida Mauro Herce —que ejerció de director de fotografía en Arraianos, de Eloy Enciso—.

De manera indirecta España estará presente también en Locarno a través de Baracoa, coproducción suiza, estadounidense y española dirigida por el chileno Pablo Briones, que podrá verse en la sección Panorama Suisse, dedicada a mostrar películas suizas que han participado en festivales durante el último año pero que aún no han sido estrenadas en cines. En la sección dedicada a nuevas voces, Moving Ahead, podrán verse dos coproducciones con participación española: Ralfs Farben, de Lukas Marxt, y Those That, At a Distance, Resemble Another, de Jessica Sarah Rinland. Además, en el concurso internacional de corto competirán con el de Gago Carne, de Camila Kater, coproducción entre Brasil y España, y Mom’s Movie, coproducción grecoespañola dirigida por Stella Kyriakopoulos.

John Waters. Foto: Locarno Festival

De John Waters a la realidad virtual

Además de Waters, entre las estrellas invitadas de este año figuran los surcoreanos Bong Joon-ho, ganador de la Palma de Oro en el último Festival de Cannes con Gisaengchung (Parásitos) —que se estrenará en España el 18 de octubre—, y el actor protagonista de la película, Song Kang-ho, que recibirá el premio a la excelencia del festival, galardón que han recibido en ocasiones anteriores actores y actrices como Carmen Maura, Willem Dafoe, John Malkovich, Susan Sarandon, Toni Servillo, Isabel Huppert o Juliette Binoche. Por su parte, la actriz Hilary Swank, con una filmografía en la que destaca la inolvidable Milion Dolar Baby, de Clint Eastwood, recibirá el Leopard Club Award.

Locarno juega al equilibrio tratando de conjugar su apuesta por el cine de autor con un público lo más amplio posible, y el escenario de este encuentro es la pantalla gigante de Piazza Grande, que sirve películas a 8.000 espectadores cada noche. Su programación demuestra que el cine con toque de autor puede servirse de cualquier género, desde el thriller psicológico a las películas de acción, pasando por comedias románticas alocadas. También será el lugar donde ver la última película de Quentin Tarantino, Once Upon a Time… in Hollywood, y Diego Maradona, de Asif Kapadia.

Pantalla gigante en Piazza Grande, con capacidad para 8.000 espectadores. Foto: Locarno Festival

Con el auge del debate sobre la escasa representación de las minorías en el cine, Locarno quiere compensar el sesgado canon blanco y occidental con una sección llamada 'The Black Light', donde se proyectarán películas de Pam Grier, Ousmane Sembène, Jean Rouch, Melvin Van Peebles o Euzhan Palcy.

Adaptándose también a las nuevas tendencias del audiovisual, este año Locarno ha incluido la realidad virtual en su programación, y ha admitido a concurso películas de entre 40 y 59 minutos de duración, un rango bastante inferior a los estándares del largometraje.