Ferrer en su última eliminatoria con España.

Ferrer en su última eliminatoria con España. EFE

Tenis

David Ferrer vuelve a acudir a la llamada de España en la Copa Davis

El alicantino regresa a la competición casi un año y medio después de su última eliminatoria para jugar contra Gran Bretaña en primera ronda (del 2 al 4 de febrero en Marbella). Pablo Carreño, Roberto Bautista, Albert Ramos y Feliciano López completan el equipo español.

En septiembre de 2016, España engrosó un contundente 0-5 a La India para permanecer en el Grupo Mundial de la Copa Davis. Dos de los puntos conseguidos por el equipo español corrieron a cargo de David Ferrer. El hombre que vuelve a esta competición casi un año y medio después de disputarla por última vez, en busca de la enésima alegría (quién sabe si en forma de Ensaladera) en el mundo del tenis.

El regreso del alicantino sobresale en la primera lista de Sergi Bruguera como nuevo capitán de La Armada, dada a conocer este martes en Madrid. La experiencia de la vieja guardia que contribuyó a ganar varias Ensaladeras en el pasado, como en el caso de Ferrer y Feliciano López, se mezcla con la savia nueva suficientemente contrastada de Pablo Carreño, Roberto Bautista y Albert Ramos.

Gran Bretaña será el rival en una primera ronda del Grupo Mundial que se disputará en Marbella del 2 al 4 de febrero próximos, con Kyle Edmund como gran amenaza de la selección británica (le acompañarán Cameron Norrie, Liam Broady, Jamie Murray y Dominic Inglot). No parece que el bando español, sobrado de talento, vaya a echar mucho de menos al número uno del mundo, un Rafa Nadal recién retirado del Abierto de Australia y que espera estar disponible para próximas eliminatorias si España sigue adelante en esta Davis.

"No voy a estar en Marbella. Ya lo sabe el capitán. Tendría poco sentido, llevo unos meses complicados, he pasado un diciembre que no ha sido fácil para mí, he tenido que dejar Abu Dhabi y Brisbane para empezar aquí (por Australia), con lo cual la verdad es que no puedo hacer un cambio de superficie drástico en tres días para irme a jugar en tierra, no lo puedo hacer para mi salud", declaró Nadal en Melbourne.

"Uno tiene que tomar decisiones complicadas. Pero, para mí, este año en la Copa Davis sí que veo que tenemos una posibilidad de hacer algo importante, ojalá se siga para delante", confió el manacorense. "He hablado con Sergi, sabe lo que hay por mi parte y es un año que es duro. Vengo de un año muy complicado, muy bueno, pero muy largo, con muchos partidos. Terminé de una manera que no me gustó, tengo que intentar que no ocurra lo mismo, salvar mi físico, y para ello intento hacer un calendario más escaso, no forzar cuando no me toca, y en ese sentido, pase lo que pase aquí (por Australia), mi siguiente torneo será Acapulco", admitió también.

"Los primeros cuatro meses del año voy a estar jugando sólo cuatro torneos. Intento hacer las cosas de una manera que me ayuden a disfrutar del tenis lo máximo posible. No digo que no vaya a jugar la Copa Davis este año, sólo que en esta primera eliminatoria no puedo. Más adelante, veremos. Me gustaría ayudar al equipo a poder ganar otra Copa Davis, sería algo bonito y dentro de mis posibilidades voy a hacer lo posible para ayudar", zanjó Nadal. No sería descabellado verle, por lo tanto, en unos hipotéticos cuartos de final, que tendrían lugar ante el ganador del Australia-Alemania justo antes del Masters 1.000 de Montecarlo (abril).

Volviendo al presente, los cinco elegidos por Bruguera (habrá que hacer un descarte) conforman una selección de garantías: variantes de sobra tanto para los individuales (Carreño, Bautista, Ramos, Ferrer...) como para el dobles, con Feliciano como cabeza visible. Sin Andy Murray al otro lado de la pista y jugando en casa, seguir adelante en la gran competición de selecciones es el objetivo indiscutible para todos.