Thiem, durante su victoria ante Zeballos en Roland Garros.

Thiem, durante su victoria ante Zeballos en Roland Garros. Gonzalo Fuentes Reuters

Tenis Roland Garros

Nadie habla de Thiem

El austríaco, que ha llegado hasta cuartos de Roland Garros sin ceder un set, se mide este martes a Novak Djokovic por una plaza en semifinales. 

París (enviado especial)

Los gritos hicieron que Rafael Nadal detuviese su entrenamiento durante unos minutos. El lunes a mediodía, en la pista número 26 del complejo Jean Bouin, el campeón de 14 grandes dejó de pegarle a la bola para girar la cabeza y prestar atención a lo que estaba pasando a unos metros de distancia: a una intensidad vertiginosa, como si estuviese compitiendo una final, Dominic Thiem preparó su partido de cuartos de final de Roland Garros, que le enfrentará este martes contra Novak Djokovic en un encuentro de los que se disfrutan más con palomitas.

“A mi modo de ver”, se arrancó Toni Nadal, “Thiem es uno de los ocho que quedan que tiene posibilidades de éxito final”, prosiguió el tío y entrenador del número cuatro mundial. “No le queda un camino fácil, eso está claro. Ganarle a Djokovic es complicado. Y enfrentarse luego a Nadal o Carreño sería también difícil, pero estoy convencido de que tiene opciones”, insistió el balear. “Ya le ganó un partido duro a Murray en Barcelona y luego jugó la final. Después le peleó el título a Nadal en Madrid y le derrotó en Roma. Es uno de los candidatos”, cerró el preparador mallorquín.

“Es cierto que históricamente a Djokovic se le ha dado bien Thiem, pero por otro lado el momento de forma del austríaco es muy bueno”, analizó Carlos Moyà, ex número uno del mundo. “Va a ser una batalla muy dura, larga y abierta. Es un partido que la gente estará contenta de ver”, siguió el campeón de un grande. “No pude ver el encuentro de semifinales de Roma y no sé lo que pasó. Leí que Thiem dijo que el juego de Djokovic no le gustaba mucho. Mañana supongo que podría ser diferente”.

Djokovic, durante el partido con Ramos.

Djokovic, durante el partido con Ramos. Gonzalo Fuentes Reuters

Hasta ahora, el serbio ha ganado los cinco partidos con Thiem, el último de ellos por paliza (6-1 y 6-0) en las semifinales de Roma. El austríaco, sin embargo, lleva tiempo amenazando con disputarle un título importante a los grandes, y Roland Garros es el torneo ideal porque la tierra batida se adapta a sus condiciones de juego mejor que cualquier otra superficie. 

“Me gustan las condiciones aquí” porque son casi perfectas para mi juego, reconoció Thiem. “Con Djokovic va a ser un partido muy interesante”, adelantó. “Tengo que cambiar algo en comparación con los últimos partidos. Hablaré con mi entrenador y con mi equipo. Quizás sepamos qué cambiar y pueda jugar un buen encuentro”, insistió el número siete del mundo.

“Está claro que jugar contra alguien con quien no has perdido nunca ayuda mentalmente”, confesó el número dos del mundo, al que ya no acompaña Andre Agassi en París. “Pero creo que eso a él no le afectará. Seguro que saldrá muy motivado y con ganas de hacer algo grande”, se despidió Nole, que como el resto sabe cómo ha avanzado Thiem en París: sin perder un set, con solvencia, sin hacer ruido. Peligro a la vista.