Carreño, celebrando un punto ante Raonic.

Carreño, celebrando un punto ante Raonic. Benoit Tessier Reuters

Tenis Roland Garros

El doble salto de Carreño: evitar la complacencia y parar al imparable

El gijonés, que debuta en cuartos de un Grand Slam tras vencer a su primer top-10, se mide a Rafael Nadal buscando las semifinales de Roland Garros.

París (enviado especial)

Un día después, la escena seguía dando la vuelta al mundo. Tras superar a Milos Raonic en los octavos de final de Roland Garros, logrando así su primera victoria ante un top-10, Pablo Carreño rompió a llorar con un reportero de Eurosport en la entrevista a pie de pista y se tuvo que marchar corriendo al vestuario para tranquilizarse. Esa explosión emocional, consecuencia de un cruce competido al límite (necesitó siete bolas de partido para ganar al canadiense), había desaparecido el lunes por la mañana, cuando el gijonés se entrenó para preparar lo que se le viene encima: sus primeros cuartos de final de un Grand Slam contra Rafael Nadal en la pista Philippe Chatrier.

“Lo más fácil ahora es decir: ‘He ganado un partidazo a Raonic, he llegado a cuartos de final y nadie se lo esperaba, juego con Rafa, que está muy bien y es el mejor, así que no hace falta que sigas luchando”, reflexionó el español. “Voy a intentar que no me pase eso, voy a intentar no caer en la complacencia. A mucha gente le pasa y si ocurre es por algo”, prosiguió el número 21 del mundo. “Seguro que cuando me recupere emocionalmente, cuando tenga tiempo para hablar con mis entrenadores, plantearé el encuentro de la forma adecuada e intentaré salir con las mismas ganas de ganar que ante Raonic”, insistió.

“Ser conformista no puede estar en el menú de alguien que quiere ser uno de los mejores del mundo”, explicó Juan Carlos Ferrero, ex número uno del mundo y asesor de Carreño en la Academia Equelite. “Pablo tiene que marcarse un objetivo claro en el encuentro e intentar cumplirlo”, reconoció el campeón de Roland Garros 2003. “Lo que tiene que hacer es salir a disfrutar y hacer su juego, exagerando las cosas de táctica que se le exijan en el partido. Rafa es el favorito mañana y Pablo lo sabe. Da igual si va perdiendo: tiene que intentar hacer lo máximo aunque el partido sea muy complicado”, se despidió el valenciano.

Nadal, haciendo una dejada ante Bautista.

Nadal, haciendo una dejada ante Bautista. Christian Hartmann Reuters

“Sí, esperamos un partido muy difícil”, coincidió Toni Nadal, tío y entrenador del campeón de 14 grandes. “Vi parte del encuentro contra Raonic. Pablo estuvo allí todo el tiempo, consiguió salvar un break abajo en el quinto set, no lo cerró luego y aún así logró la victoria”, rememoró el mallorquín. “Carreño está bien y aunque sea tópico somos muy conscientes de que un mal día te manda casa”, le siguió Carlos Moyà, otro de los técnicos de Nadal. “De todas formas, el hecho de que hayan jugado ya varias veces y el récord sea tan positivo a favor siempre viene bien: mejor entrar con un balance así de favorable a la pista”.

Los cuartos de Carreño, que ha cedido sus tres duelos anteriores con Nadal, son la confirmación de una progresión firme y escalonada. A los 25 años, y después de ganar tres títulos para instalarse arriba (Winston-Salem y Moscú en 2016, Estoril en 2017), el español está listo para aspirar a cosas más importantes. 

“Lo que tengo en cuartos es una oportunidad muy bonita de seguir creando mi historia, haciendo mi carrera”, avisó el gijonés. “Llegar a cuartos de final de Roland Garros y tener la oportunidad de jugar esta ronda tan importante contra Nadal… Voy evolucionando y poco a poco las cosas van saliendo”, celebró Carreño. “Me estoy ganando el respeto del vestuario, pero ahora me toca seguir trabajando porque las cosas no llegan por casualidad”, cerró el aspirante, al que llega la oportunidad de buscar las semifinales en el mejor momento de su contrario.

“Pero yo siempre tengo miedo cuando ganas fácil”, dijo Toni Nadal, repasando las cuatro victorias de Nadal en el torneo. “Luego llega un partido donde estás 4-4 o 5-5 y parece que estás sorprendido de que todo vaya así”, siguió el técnico del número cuatro. “Antes de jugar con Bautista le dije que estuviese preparado para un partido más difícil que los otros, que no se tensase más de la cuenta. Al final, el resultado fue claro, pero sabemos que las cosas pueden cambiar de un día para otro”.

Carreño, golpeando un revés ante Raonic.

Carreño, golpeando un revés ante Raonic. Gonzalo Fuentes Reuters