Sergio García, en el green del hoyo 17 ante la bandera de España.

Sergio García, en el green del hoyo 17 ante la bandera de España. Foto: RC Valderrama

Golf GOLF

"La bandera en el suelo ¡no!": el Valderrama Masters de golf aplica su propio 155

La tercera jornada del torneo del Circuito Europeo, con Sergio García como líder al final de la misma, vivió un curioso episodio en su green del hoyo 17.

Mario Díaz

En algo menos de 50 años de historia, el hoyo 17 de Valderrama ha visto muchas maravillas. Desde aquella Ryder Cup que encumbró a Severiano Ballesteros en 1997 y situó a España en el centro del planeta golf tal y como lo conocemos hoy, hasta varias ediciones del prestigioso Volvo Masters con la presencia de los mejores jugadores de la historia del golf. Hechos minimizados durante la tercera jornada del Valderrama Masters de este 2017, cuando la bandera que corona su green, la de España para la ocasión, no tocó el suelo ni una sola vez a petición del público.

Cualquier jugador o aficionado al golf sabe que lo primero que se hace cerca del hoyo cuando se va a intentar embocar la bola es sacar la bandera del agujero y ponerla en el suelo, donde no moleste (más de uno incluso la tira, dañando el propio campo). Esa es la práctica común, la normalidad.

Los amateurs utilizan la bandera incluso para dejar otros palos sobre ella y no olvidarlos una vez terminan el hoyo, reponiéndola en su lugar. A los profesionales no les sirve ni para eso, así que la dejan bien lejos, donde no moleste, y sólo se acuerdan de ella cuando tienen que reponerla antes de encaminarse al siguiente hoyo.

No sucedió eso este sábado en el 17 de Valderrama: "¡¡¡La bandera en el suelo no!!!", gritaba la grada cada vez que un grupo de jugadores llegaba al famoso green y sacaba la enseña nacional y su mástil del hoyo. Así que los caddies de todos los jugadores aún presentes en el único torneo profesional en suelo español este año tuvieron la obligación de sujetar la bandera mientras sus jefes le daban a la bola y terminaban el hoyo.

Y no sólo eso. Una vez que la bandera en cuestión hizo acto en el pro-am, el torneo amateur previo donde los jugadores profesionales se entremezclan con amateurs como parte de la promoción, Javier Reviriego confirmó que la bandera permanecería en el green del 17 durante todo el torneo. Es más, José María Zamora, director del torneo, colgó una nota informativa en el vestuario de jugadores y caddies en la que se informaba del hecho y se pedía "máximo respeto" para la enseña nacional, que en ningún momento debería tocar el suelo.

Quizás por eso, quizás por lo especial del momento político, cada vez que un caddie despistado de cualquiera de las decenas de nacionalidades que pueblan el Circuito Europeo de golf olvidaba el hecho y dejaba la bandera en el suelo no sólo recibía un par de recuerdos desde la grada, sino que fueron muchos los aficionados que gritaron la ya conocida frase ("La bandera en el suelo ¡no!") e incluso se arrancaban con la letra del "Y viva España" de Manolo Escobar.

Un simple gesto en un día simbólico en nuestro país, con la aprobación por parte del Gobierno central de la entrada en vigor del artículo 155 de la Constitución que suspende de facto la autonomía de Cataluña. Un gesto más, pero no el único, pues muchos fueron los que hicieron sus propios gestos, aunque el jugador madrileño Gonzalo Fernández-Castaño fue el más destacado de todos ellos.

Residente en Miami como jugador del circuito estadounidense, el madrileño regresó para competir en Valderrama y no perdió la ocasión de manifestar su apoyo a la Guardia Civil tras las críticas recibidas por la Benemérita a consecuencia de su actuación en Cataluña durante el 1-O.

El madrileño disputó la primera jornada del Valderrama Masters con Benito Pérez Ledesma como caddie, un guardia civil de Tráfico que ya ha ejercido esas funciones en otras ocasiones para jugadores como Álvaro Quirós. "Es un pequeño homenaje a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado por la magnífica labor que realizaron y realizan en estos difíciles días en Cataluña", dijo el madrileño, que ya sabe lo que es ser el centro de la polémica después de publicar un tuit en el que afirmaba que utilizaba a diario la estelada como felpudo después de la pitada al himno en la final de la Copa del Rey de fútbol.