Paco Alcácer celebra su gol con el Barcelona.

Paco Alcácer celebra su gol con el Barcelona. Reuters

1ª División La Liga

Alcácer se reivindica con dos goles cuando peor lo pasa Suárez

El delantero, con un doblete, aplasta al Sevilla (2-1) y permite al Barcelona seguir siendo líder de la Liga. 

Paulinho, decían, no era jugador de Primera; Semedo, escribió alguien, era un fichaje arriesgado; Deulofeu, se rumoreaba, no iba a jugar; y Alcácer, comentaban, iba a fracasar en el Camp Nou. Todos, sin embargo, acabaron en el campo contra el Sevilla; y uno de ellos, Paco, se fue tras marcar dos goles. Su victoria fue la del Barcelona, que sigue líder gracias a su acierto. Él ha reclamado su sitio cuando peor se encuentra Suárez con un doblete. Anotó uno llegando desde atrás, robándole la cartera a la defensa, y otro al primer toque, demostrando instinto. Como el delantero que es (y que fue). [Narración y estadísticas: 2-1].

El Camp Nou pidió justicia, cantó libertad y celebró el advenimiento de un Barcelona sin freno. Un equipo del que se había dicho, por ejemplo, que ganaba sin jugar bien, pero que, sin embargo, cuenta victorias y buenos partidos en días grandes. Lo hizo contra la Juventus, el día que visitó el Wanda Metropolitano y, de nuevo, ante la visita del Sevilla. Con Iniesta manejando los hilos y Alcácer y Luis Suárez en punta. Con ellos presionando y el centro del campo achicando, pero también tocando, manteniendo la posesión y creando ocasiones, hasta cinco en los primeros 10 minutos.

Y así, y justo después del grito de “independencia”, el Camp Nou apagó los fuegos políticos para encender el pebetero del fútbol. Falló la defensa del Sevilla, Paco Alcácer aprovechó el rechace, ganó el mano a mano a David Soria, mandó el balón entre las redes y se fue con el balón metido en la barriga para brindar el gol a su mujer y a su futura hija. Pero, hecho esto, el partido mutó. Se convirtió en un ida y vuelta, un crear ocasiones y fallar oportunidades, muchas de ellas de Suárez, que acumula su peor racha goleadora desde que llegó al Barcelona.

Una coyuntura que aprovechó el Sevilla para apretar al Barcelona. De primeras, con dos disparos de Muriel y una buena ocasión de Sarabia, que se plantó solo ante Ter Stegen, pero falló antes de llegar a buen puerto. Él no pudo culminar su intentona, pero sí lo hizo Pizarro, que empató el partido con un cabezazo. Aunque la alegría le duró poco al conjunto hispalense. De nuevo, apareció Alcácer. Rakitic le puso la pelota desde la banda derecha y el delantero, de primeras, marcó el tanto de la victoria.

Y con eso bastó. El Barcelona sigue sacando los partidos, sumando tres puntos y liderando la tabla. Y, además, lo hace a imagen y semejanza del Real Madrid de Zidane que ganó la Liga. Valverde ha conseguido que todos los integrantes de la plantilla se sientan importantes y que el equipo funcione como un todo acompasado donde todos aportan, Messi lidera y los resultados llegan.