Godín, en el suelo tras el empate contra el Qarabag.

Godín, en el suelo tras el empate contra el Qarabag. EFE

Champions League

Los cinco datos que explican la peor crisis de la era Simeone

El Atlético de Madrid, cuando acaba de comenzar la temporada, necesita un milagro para estar en los octavos de la Champions y se ha descolgado de la lucha por el título de Liga. 

“La Europa League es una mierda”, “estamos mal y muy jodidos”… Quizás solo basten dos frases, éstas dos de Gabi y Godín, para explicar el momento del Atlético, para calibrar el estado de ánimo de la afición y reconocer que existe una crisis, la peor de la era Simeone. Los rojiblancos, a estas alturas, necesitan un milagro para estar en octavos de final de la Champions –o lo que es lo mismo, ganar sus dos partidos y esperar resultados ajenos– y en la Liga precisan de un cambio urgente (son cuartos a ocho puntos del Barcelona) para intentar luchar, aunque sea, por estar en la pelea de aquí a final de temporada. Esa es la realidad, tan dura como se pinta y se escribe. Sólo queda la Copa del Rey y, quizás, la Europa League.

Griezmann: tres goles y dos asistencias

Es la cara visible de la falta de gol, el ‘Messi’ del Atlético de Madrid, el jugador que marcaba diferencias y cambiaba las dinámicas. “En los últimos seis años, hemos ganado 30 o 40 partidos como el del Qarabag”, reconoció Simeone. Y es verdad. Los rojiblancos no han cambiado su estilo de juego, pero, en otros momentos, en los días lúgubres y atascados, aparecía Griezmann. De ahí sus 26 dianas de la temporada pasada o las 32 de la anterior. En otros tiempos, él era el faro. Este curso, sin embargo, ha hecho tres goles y ha dado dos asistencias. Muy poco para el jugador franquicia del Cholo. 

Nueve empates en 15 partidos

Simeone, en rueda de prensa, le exigía a Correa no hace mucho que “diera un pasito más”. Y lo cierto es que el argentino, hoy por hoy, lo ha intentado (es el máximo artillero del equipo con cuatro tantos). El problema es que ese pasito del argentino tiene que venir acompañado por el de muchos otros compañeros. Y, de momento, no ocurre. El Atlético, por momentos, juega bien. Lo hizo contra la Roma en el Olímpico (0-0), ante el Barcelona (1-1) o el Valencia (0-0). Sí, a ratos, los rojiblancos han dado la cara, pero no consiguen finiquitar los partidos, de ahí que los números canten: nueve empates en 15 partidos son muchos. Eso es una realidad.

Griezmann, decepcionado tras el empate ante el Qarabag.

Griezmann, decepcionado tras el empate ante el Qarabag. Reuters

El Atlético ha marcado más de un gol sólo en cuatro partidos

Contra el Barcelona, en Valencia, ante la Roma, frente al Villarreal (1-1)… Esos días, el atasco se perdona. De hecho, el Atlético de Madrid ha sido el único equipo que ha conseguido poner en problemas al conjunto de Valverde en la competición doméstica (1-1). Pero, claro, contra el Qarabag la cosa cambia. El aficionado no se explica cómo puede ser que en los dos últimos partidos contra los azerbaiyanos el Atlético no haya podido marcar más de un gol. Es más, cómo sólo se han podido anotar dos goles en los cuatro únicos partidos de Champions League.

10 goles entre los seis delanteros

La cara más visible de la falta de gol es la de Griezmann (3 tantos), pero sería injusto que toda la culpa recayera sobre sus hombros. Entre los seis delanteros del Atlético tan solo suman 10 goles: Correa (4), Carrasco (3) y Gameiro (1). Torres y Vietto todavía no han visto portería. “El destino nos está echando un pulso”, comentaba Simeone en rueda de prensa. Y quizás sea así. A veces, por lo que sea, no entran. El problema es que ese tiempo de espera, ahora mismo, ha llegado a desesperar a aficionados y equipo. “Cuando nos metieron surgió la ansiedad, el estrés...”. Y, de nuevo, contra el Qarabag la pólvora salió mojada.

10 goles encajados

“En pocas ocasiones nos marcan muchos goles”. Gabi lo explicaba así en zona mixta, convencido y certero en su análisis. El Qarabag, por ejemplo, apenas si llegó una vez a la portería de Oblak, pero marcó con un tanto de cabeza de Míchel. Y lo hizo, además, a balón parado. Como el Villarreal el fin de semana anterior o el Girona. La defensa, ese muro inquebrantable levantado por el Cholo a su llegada, ahora se pone en cuestión. Y eso, hoy por hoy, es lo que está minando muchas de las aspiraciones de los colchoneros.

Saúl, decepcionado tras el empate ante el Qarabag.

Saúl, decepcionado tras el empate ante el Qarabag. Reuters