Pep Guardiola, en su último enfrentamiento contra el Arsenal.

Pep Guardiola, en su último enfrentamiento contra el Arsenal. Europa Press

Fútbol

Pep Guardiola, 55 años, sobre sus propiedades: "Me compré una casa en Mánchester porque tenía que vivir en algún sitio"

El entrenador catalán justifica la compra de sus propiedades en el centro urbano como una necesidad residencial vinculada a sus etapas deportivas.

Más información: Lamine Yamal, 19 años, sobre su infancia: "Vi a mi padre ir por las calles recogiendo chatarra para que yo pudiera comer"

Guillermo Echeverría
Publicada

La decisión de Pep Guardiola de fijar su residencia en propiedad en las ciudades donde entrena refleja una filosofía de vida muy alejada del aislamiento que suelen buscar las grandes estrellas del fútbol mundial.

A sus 55 años, el técnico catalán siempre ha defendido con naturalidad su derecho a integrarse como un vecino más en el tejido urbano de los lugares que lo acogen.

Durante una entrevista concedida al medio deportivo británico Goal, el de Santpedor aclaró la naturaleza de sus inversiones inmobiliarias en el extranjero tras la especulación de la prensa británica. En dicho encuentro, afirmó de forma tajante: "Compré un apartamento porque tengo que vivir en algún sitio, y me gusta vivir en la ciudad".

Esta declaración, lejos de ser un hecho aislado en su trayectoria, describe un patrón que ha repetido sistemáticamente a lo largo de toda su carrera deportiva.

En la misma intervención con Goal, Guardiola vinculó este comportamiento a sus experiencias anteriores en el fútbol europeo, manifestando: "Me pasó lo mismo cuando era jugador en la Roma, en el Brescia y en Múnich".

Insistió en que su preferencia habitacional responde a razones estrictamente personales y no a estrategias profesionales o contractuales. "Ocurrió lo mismo en Múnich. También compré un apartamento", confesó, añadiendo de forma muy ilustrativa que su única motivación es de índole social: "Prefiero vivir en la ciudad y estar cerca de la gente".

No obstante, a pesar de sus largos periodos residiendo en el extranjero, el fuerte arraigo de Guardiola con su tierra natal se ha visto reflejado en sus inversiones patrimoniales en España.

El técnico catalán siempre tuvo la firme convicción de regresar a la capital catalana, el lugar donde se encuentra su familia y su vida fuera de los banquillos.

Por este motivo, adquirió un exclusivo chalet en la prestigiosa zona de Pedralbes, en Barcelona, una propiedad de más de 2.000 metros cuadrados que anteriormente perteneció al exfutbolista mexicano Rafa Márquez.

Con estas decisiones de compra, que según el propio técnico no alteran en absoluto su nivel de implicación en sus labores técnicas, Guardiola demuestra que la adquisición de una vivienda es simplemente la búsqueda de un hogar real.

Para él, disponer de un espacio de desconexión tanto dentro como fuera de las fronteras españolas representa la mejor vía para mantener los pies en el suelo frente a la altísima exigencia del deporte de élite.