Angelo Abhulimen

Angelo Abhulimen Diseño: Deportes EE

Fútbol

Angelo, el niño que grabó un anuncio junto a Messi y ahora es una estrella en las canteras de España y en las redes sociales

EL ESPAÑOL conversa con el joven talento y su padre, Ebi, sobre sacrificios familiares, disciplina diaria y su sueño de vestir la camiseta de la Selección.

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Angelo Abhulimen era todavía un niño cuando compartió un rodaje publicitario con Lionel Messi. Apenas conserva imágenes nítidas de aquel día. Recuerda, eso sí, la emoción de tener delante al futbolista que marcaba una época en el Barcelona.

"La verdad es que no me acuerdo mucho, pero cuando vi a Messi me ilusioné. Al final es uno de los mejores jugadores del mundo", cuenta a EL ESPAÑOL. Tiempo después, aquel niño -ahora de 15 años- acumula más de 200.000 seguidores en Instagram y trata de abrirse camino en otra de las grandes canteras del fútbol español: la del Rayo Vallecano.

La escena junto al argentino funciona como un resumen anticipado de una infancia vinculada al balón. El Barcelona eligió a Angelo para representar a su fútbol base en el anuncio. Messi ya había acudido a algún partido de la cantera e incluso existe una fotografía en la que aparece con Luis Suárez mientras el pequeño se dispone a sacar. "Fue especial. Es una de esas cosas que nos llevaremos del fútbol", explica Ebi, su padre.

La notoriedad llegó antes que la adolescencia, pero en casa intentan que no altere las prioridades. Ebi asegura que ambos se olvidan de Instagram durante semanas, absorbidos por una rutina en la que caben el instituto, los entrenamientos, la recuperación, el gimnasio, el boxeo y la meditación.

"Hasta que no llega el verano, ni siquiera nos acordamos de los seguidores", afirma.

Detrás del escaparate aparece una relación entre padre e hijo construida alrededor de decisiones impropias de su edad. Angelo nació en Madrid, en el hospital de Alcorcón, y se trasladó a Barcelona con seis años. Al principio decidía la familia.

Cuando las alternativas se multiplicaron, padre e hijo empezaron a escribir en un folio los pros y los contras de cada club. "Ahora, haciendo memoria, creo que siempre ha decidido Angelo. Le enseñábamos lo que había y él también elegía", admite Ebi.

El regreso a casa

Este verano volvieron a desplegar aquel folio. Existía la opción de continuar en el Granada y habían aparecido propuestas de Málaga, Almería y Leganés. El Rayo ofrecía un proyecto atractivo y permitía regresar a casa. "Aquí está mi familia, es donde nací, ya conocía la ciudad y fue más fácil acomodarme", explica Angelo.

Ebi tuvo que explicarle por qué el Rayo no es una camiseta cualquiera y hablarle de su vínculo con Vallecas. "Era algo muy especial y Angelo se enganchó a esa situación de especialidad que tiene el Rayo", relata.

La primera impresión del adolescente se ha formado alrededor del vestuario: "Somos una buena piña, estamos todos unidos y estoy muy contento por eso".

Angelo Abhulimen, una estrella de las canteras de España y de las redes sociales

Angelo se presenta como extremo, capaz de manejar ambas piernas y con mucho regate. Ebi completa el retrato: "Tiene facilidad de desborde y mucho gol para ser un extremo. Puede llegar con el balón en los pies o cuando la jugada viene desde la otra banda". Su crecimiento físico podría empujarlo en el futuro hacia el puesto de delantero centro.

Una infancia de canteras

Antes de Vallecas estuvo el Barcelona. Angelo pasó tres años en su fútbol formativo y conserva un recuerdo feliz. "Estar en el Barça es uno de los mayores sueños de cualquier niño. Jugué allí y estuve muy contento", resume.

Su perfil, sin embargo, no terminó de encajar en la propuesta azulgrana. Era demasiado vertical: rompía al espacio, corría hacia la portería y buscaba el gol incluso cuando el juego pedía pausa.

La salida no apagó esa inclinación, sino que la convirtió en una ventaja. En la UE Cornellà firmó 49 goles entre todas las competiciones durante su temporada alevín; 21 tantos y nueve asistencias llegaron en la Superliga Catalana. También fue convocado por la selección catalana.

Ebi recuerda que varias de sus mejores actuaciones llegaron precisamente frente al Barça. "Todo lo que allí no terminaba de encajar lo utilizó el año siguiente en el Cornellà", señala.

En Mallorca, durante la temporada 2024/25 conquistó la Liga, la Copa Mallorquín y la Copa Balear, además de recibir reconocimientos individuales en la Santa Ponça Cup y la East Mallorca Cup. En total, 31 goles en todas las competiciones y 14 asistencias en la División de Honor balear. A esa etapa añadió su participación con la selección balear infantil.

En Granada volvió a cambiar el contexto. Compitió como cadete de primer año y llegó a medirse con futbolistas considerablemente mayores. Cerró el curso con 12 goles y 19 asistencias entre todas las competiciones y con el subcampeonato autonómico andaluz.

Angelo Abhulimen, en las inferiores del Granada durante la temporada pasada.

Angelo Abhulimen, en las inferiores del Granada durante la temporada pasada. José Berenguel

El recorrido les ha permitido compararse con algunas de las generaciones más fuertes del país, pero Ebi evita presentarlo como una garantía. "Esto es una carrera de fondo, es muy largo y hay cosas que no controlas", advierte.

Futbolista antes que 'influencer'

La comunidad digital de Angelo nació de manera casi accidental. Publicaba en TikTok malabares y ejercicios con el balón, y la plataforma enviaba tráfico hacia su Instagram.

La cuenta de TikTok terminó cerrada, pero los seguidores ya habían iniciado el viaje. "Al principio Instagram ni siquiera le llamaba la atención; lo veía como algo para mayores", recuerda su padre.

Ebi comenzó entonces a gestionar el perfil. Ahora lo comparten en dos teléfonos: Angelo atiende los mensajes cotidianos y su padre se ocupa de las conversaciones formales y los acuerdos comerciales.

Las redes facilitaron su relación con Skechers, marca que lo patrocina desde 2024 y que lo incorporó como su atleta más joven dentro del panorama del fútbol.

La popularidad también ha generado prejuicios. En algunos entornos, antes de valorar al jugador, hubo que despejar la sospecha de que fuese solo un adolescente hábil ante la cámara. "A lo mejor tienes que dar un poco más para que vean que realmente eres futbolista, no 'influencer' o malabarista", reconoce Ebi.

La exigencia diaria ha terminado por desactivar esa etiqueta. "Creo que ahora ni el entrenador se acuerda de que tiene ese perfil", añade.

Skechers es sponsor de Angelo Abhulimen desde 2024.

Skechers es sponsor de Angelo Abhulimen desde 2024. Skechers

El día a día explica por qué el número de seguidores ocupa un lugar secundario. Angelo sale del instituto, duerme una breve siesta, realiza sus estiramientos, revisa vídeos, descarga las zonas musculares más cargadas y entrena durante varias horas con el club.

Dependiendo del trabajo del día, añade gimnasio. Dos veces por semana practica boxeo y también medita.

Ese equilibrio también incluye los estudios, quizá la parte menos vistosa del camino. Ebi reconoce que las canteras piden las notas, pero los horarios deportivos no siempre ayudan.

Durante la etapa de Granada tuvo que permanecer más tiempo del previsto junto a su hijo para controlar deberes y descanso. "No fue fácil. Tuve que estar muy encima precisamente por los estudios", recuerda.

Cristiano, Neymar y Nigeria

Aunque compartió cámara con Messi, Angelo encuentra sus modelos en otros lugares. "De Cristiano me fijo en su disciplina. Su trabajo le llevó a conseguir grandes cosas", explica. Para el regate prefiere a Neymar. "Mi ídolo es Cristiano y al que más admiro es Neymar", distingue con naturalidad.

A esos referentes se suma una raíz familiar que el fútbol ha acercado. Ebi nació en Nigeria, pero llegó a España a los seis años y ha desarrollado aquí casi toda su vida. Angelo conoció la cultura nigeriana a través de sus abuelos, la comida, la música 'afrobeats' y las historias sobre Jay-Jay Okocha. Después llegaron las convocatorias.

Nigeria lo ha llamado dos veces para sus categorías inferiores. En la primera ocasión participó en un torneo internacional en Marruecos; la lesión en el brazo le ha impedido acudir a la segunda.

Angelo Abhulimen, durante su etapa de formación en el Mallorca.

Angelo Abhulimen, durante su etapa de formación en el Mallorca. @thaatsmarc

Angelo valora la experiencia, pero no oculta su deseo: "He disfrutado con la selección de Nigeria, pero prefiero la española. Me gustaría vestir la Roja". Ebi comparte esa ilusión, aunque contempla las dos posibilidades: "Como padre me encantaría que jugara para España; sería un sello a todo el sacrificio que ha hecho".

El sueño se formula sin rodeos. Dentro de cinco años, Angelo se imagina "triunfando en Primera División y habiendo debutado con la selección española".

Ebi prefiere comenzar por algo más esencial: "Me gustaría que el fútbol hubiera sido justo con él, que pudiera vivir del fútbol y que fuera profesional. Después, ojalá lleguen la selección y los títulos, pero estaría contento viéndole feliz y viviendo de lo que realmente le gusta".

Una anécdota explica mejor esa esperanza que cualquier estadística. En Barcelona, durante otra entrevista, sorprendió que Angelo apareciera por la calle con una pelota y se pusiera a dar toques. Quienes lo vieron no esperaban que, fuera del entrenamiento y lejos de una grabación, continuara jugando.

A él le extrañó la sorpresa. El niño que apareció en un anuncio con Messi y ahora reúne a más de 200.000 personas frente a una pantalla sigue relacionándose con el fútbol de la forma más elemental: llevando un balón en las manos por si en algún momento puede volver a ponerlo en el suelo.