Iván Amaya, durante su etapa en el Rayo Vallecano.

Iván Amaya, durante su etapa en el Rayo Vallecano. Rayo Vallecano

Fútbol

Iván Amaya, exfutbolista: "Tengo 12 inmuebles y he contado con la ayuda de gestores para invertir mi dinero"

El madrileño tiene una estrategia: adquirir viviendas y locales para posteriormente obtener ingresos mediante el alquiler.

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Carlos Serrano
Publicada

Iván Amaya ha encontrado en el ladrillo la fórmula para transformar los ingresos obtenidos durante su carrera como futbolista en un patrimonio que, según explica, le permite vivir actualmente sin la presión económica que acompaña a muchos deportistas después de la retirada.

Su apuesta ha sido clara: invertir en inmuebles, destinarlos al alquiler y mantenerlos alejados de la deuda. Durante su participación en el podcast Los Fulanos, el exfutbolista explicó con detalle cómo ha gestionado sus recursos económicos desde que comenzó a generar ingresos importantes gracias al fútbol.

Una estrategia que se resume en una cifra: 12 inmuebles, todos ellos destinados al alquiler y, según sus propias palabras, completamente pagados.

"Yo en inmuebles tengo 11. En muebles tengo 11. Pues todos, o sea, 11 más uno que 12 con el mío. 12", explicó durante la conversación. El dato refleja hasta qué punto el mercado inmobiliario se ha convertido en el eje de su patrimonio.

Una estrategia basada en el ladrillo

Amaya reconoce que no ha buscado diversificar su patrimonio con productos financieros especialmente complejos. Su filosofía ha sido mucho más tradicional. "Yo soy muy a la antigua. Yo esto de verdad todo ladrillos", afirmó cuando le preguntaron si tenía otros negocios, fondos de inversión o participaciones en empresas.

Su modelo consiste en adquirir viviendas y locales para posteriormente obtener ingresos mediante el alquiler. La ausencia de hipotecas sobre esos inmuebles es uno de los aspectos que más destaca el exjugador, ya que le permite recibir las rentas sin tener que destinarlas al pago de grandes préstamos.

La gestión de este patrimonio también ha tenido un fuerte componente familiar. Durante años, su padre se encargó de buena parte de los alquileres, mientras que Amaya contó además con la ayuda de gestores profesionales para cuestiones fiscales y administrativas.

El exfutbolista explica que incluso llegó a utilizar un gestor recomendado por personas vinculadas al mundo del fútbol. Una relación que comenzó durante sus años como profesional y que terminó convirtiéndose en una pieza importante para organizar sus asuntos económicos.

Reinvertir en lugar de gastar

La mentalidad de Amaya no parece haberse basado únicamente en conservar lo conseguido, sino también en seguir haciendo crecer el patrimonio.

Durante la entrevista cuenta que en su momento tuvo un inmueble en Las Tablas, en Madrid, cuya venta le permitió recuperar una cantidad de dinero que posteriormente volvió a destinar a nuevas inversiones.

"De vez en cuando, si me sale un local pequeñito, un piso pequeñito, o sea, reinviertes", explica.

Esa estrategia continúa vigente. De hecho, durante la grabación del podcast asegura que acababa de interesarse por un local situado en Villaverde Bajo y que tenía previsto visitarlo para valorar una posible compra.

Su perfil negociador también aparece como uno de los rasgos que definen su manera de invertir. Amaya reconoce entre risas que a la hora de comprar intenta negociar al máximo y que incluso su hermano le considera "demasiado apretado" cuando se trata de gastar dinero.

Más allá de las cifras, Amaya destaca especialmente el efecto que sus inversiones han tenido sobre su vida cotidiana. Para el exfutbolista, contar con varios inmuebles alquilados y sin deuda supone una fuente de tranquilidad después de haber abandonado el fútbol profesional.

"Es tranquilidad. Me levanto sin presión y me acuesto sin presión", afirma. Esa sensación de seguridad económica es precisamente uno de los objetivos que, según relata, su padre siempre quiso que alcanzara una vez terminada su carrera deportiva.

La idea era que el fútbol no fuese únicamente una fuente de ingresos durante los años de competición, sino el punto de partida para construir una situación financiera estable a largo plazo.

El 70% de sus inversiones está en inmuebles

Durante la conversación, los presentadores intentan concretar todavía más cómo está distribuido el patrimonio de Amaya. Al ser preguntado por el porcentaje que representa el sector inmobiliario dentro de sus inversiones, el exfutbolista sitúa la cifra aproximadamente en el 70%.

Aunque dispone también de liquidez, deja claro que la mayor parte de su estrategia patrimonial gira alrededor de los inmuebles.

Su preferencia por los activos inmobiliarios también explica por qué no ha apostado por otros negocios. Al ser preguntado por la posibilidad de invertir en un bar, reconoce que nunca se ha sentido cómodo con ese tipo de operaciones.

Su hermano sí ha tenido relación con la hostelería, pero Amaya asegura que no se ha decidido a entrar en ese sector.