Álex Baena, en el banquillo del Metropolitano.

Álex Baena, en el banquillo del Metropolitano. Europa Press

Fútbol

Álex Baena, 25 años: "La gente solo ve lo bueno, el tema del dinero y vivir muy bien, pero no saben lo malo que hay detrás"

El futbolista del Atlético de Madrid recordó también sus peores momentos, donde necesitó de la ayuda de un psicólogo.

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Carlos Serrano
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El éxito de los futbolistas suele asociarse a una vida de privilegios. Son jóvenes, cuentan con carreras millonarias y han alcanzado el sueño de cualquier niño que empieza a dar sus primeras patadas a un balón.

Desde que España conquistó el Mundial en aquella inolvidable final ante Argentina, sus protagonistas han pasado a ocupar todavía más espacio fuera de los terrenos de juego.

Pero detrás de esa imagen de éxito también existe una realidad mucho menos visible. La exigencia permanente, los viajes, la exposición pública y la obligación de mantener determinados hábitos pueden terminar pasando factura. Alex Baena, a sus 25 años, ha decidido hablar precisamente de esa parte de la profesión que rara vez aparece en primer plano.

El centrocampista del Atlético de Madrid reconoció en una entrevista concedida al diario AS que atravesó una etapa especialmente complicada en su carrera y que llegó a plantearse seriamente abandonar el fútbol.

El momento más delicado llegó después de una derrota con la selección sub-21 y coincidiendo con sus primeros pasos con la absoluta. Una combinación de circunstancias que terminó afectándole más de lo que podía imaginar.

"Después de perder la final con la sub-21 y con mi primera convocatoria en la absoluta", explicó al recordar aquel periodo. Baena reconoce que no se trató simplemente de una mala racha deportiva, sino de una crisis personal que llegó a hacerle cuestionarse su futuro.

Fue entonces cuando aparecieron pensamientos que hasta ese momento probablemente parecían impensables para un futbolista que estaba cumpliendo el sueño de llegar a la élite: "Un momento personal malo, incluso con pensamientos de dejar el fútbol, de dejarlo todo".

Para salir de aquel escenario, el jugador encontró apoyo tanto dentro como fuera del fútbol. La ayuda psicológica y el respaldo de sus seres queridos fueron determinantes.

"Con el psicólogo, con el que llevo trabajando mucho tiempo, con mi familia, mi madre y mis hermanos, pude salir un poco de todos esos pensamientos, de ese mal momento. Todos juntos pudimos salir", explicó.

La presión que existe detrás del éxito

La experiencia también ha cambiado su percepción sobre lo que significa ser futbolista profesional. Desde fuera, la profesión puede parecer una sucesión de privilegios: fama, dinero, reconocimiento y la posibilidad de dedicar la vida a aquello que apasiona. Baena, sin embargo, considera que esa es únicamente una parte de la historia.

"La gente solo ve lo bueno, que te conocen por la calle y piensan que es positivo, aunque no lo es, el tema del dinero, que vives muy bien... pero no saben lo malo que hay detrás", señaló.

El futbolista pone el foco en una exigencia que se mantiene prácticamente durante todo el día. La alimentación, el descanso, los desplazamientos y la distancia respecto a los seres queridos forman parte de una rutina que, en muchas ocasiones, resulta difícil de compatibilizar con una vida normal.

"Estar 24 horas pendiente, cuidándote, viajando sin ver a tu familia, no poder hacer lo que tus amigos porque debes cuidar la alimentación y el descanso. Sólo se ve lo bonito pero el fútbol es muy duro. Sólo los que están cerca lo saben", aseguró.

Por eso, Baena considera que la realidad de un deportista de élite tiene dos caras. “Somos unos privilegiados que tenemos una parte mala y una buena”, resumió.

El ejemplo de Morata

En esa conversación, Baena también se refirió a los problemas de salud mental que pueden aparecer incluso cuando un jugador parece tener una vida perfecta. Uno de los casos más conocidos dentro de la selección es el de Álvaro Morata, que ha hablado públicamente de la depresión que sufrió.

Baena asegura que las dificultades psicológicas no entienden de edad, éxito o dinero y que pensar lo contrario contribuye a invisibilizar estos problemas.

"La gente se piensa que si tenemos veinte años de carrera estamos súper felices, que no nos pasa nada y todo nos va súper bien. Ya hemos visto en casos como el de Álvaro que no es así, que lo ha pasado mal y ha tenido que pedir ayuda", explicó.

Para el centrocampista, que un futbolista reconocido como Morata decidiera contar públicamente su experiencia puede tener un efecto importante más allá del propio vestuario.

"Hace que gente de la calle que lo está pasando mal y no se atreve a dar el paso de pedir ayuda, nos vea hacerlo y reflexione", apuntó.

La reflexión de Baena parte de una idea sencilla: si los futbolistas, pese a disponer de todos los recursos y privilegios asociados a la élite, también pueden atravesar dificultades psicológicas, nadie debería sentir que pedir ayuda es una señal de debilidad.

"Si nosotros tenemos problemas, ¿por qué ellos no van a poder tenerlos?", planteó. Y valoró especialmente que Morata hubiera decidido hablar públicamente de su experiencia: "Es bueno que haya salido a dar visibilidad con lo que le pasó".

El psicólogo, fundamental en su carrera

La relación de Baena con la psicología deportiva no comenzó recientemente. El futbolista explica que acudió por primera vez a un psicólogo cuando tenía apenas 17 años. En aquel momento, ni siquiera consideraba que pudiera necesitarlo.

“Decía que no estaba mal para tener un psicólogo”, recordó. Con el tiempo, aquella percepción cambió por completo. Lo que empezó como una herramienta para afrontar determinados momentos terminó convirtiéndose en una parte habitual de su vida, independientemente de que las cosas vayan bien o mal.

“Ahora hablo con él incluso estando feliz. Solamente verle y hablar me hace sentir mejor”, reconoció.

Baena considera que ese acompañamiento ha sido clave tanto para su evolución como futbolista como para su crecimiento personal. “Empecé desde ese momento y se ha convertido en una pieza fundamental que me ha ayudado mucho para mejorar, tanto en el fútbol como en mi vida”, concluyó.