Gianni Infantino tiende su mano en la final del Mundial 2026.

Gianni Infantino tiende su mano en la final del Mundial 2026. REUTERS

Fútbol

Las dos caras al frente de la FIFA que condenaron a Infantino: garante de derechos contra la búsqueda opaca de una fortuna

El presidente del organismo rector del fútbol queda muy tocado después de tener que desistir de su proyecto FIFA Forward para vender parte del Mundial.

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"No es un proyecto de la FIFA. Y mucho menos es un proyecto de la administración de la FIFA. Es el proyecto de una sola persona". Con ese escrito tan contundente contra su ya exjefe expuso su dimisión Kevin Lamour, director de operaciones de la FIFA hasta el pasado 31 de julio.

Infantino quedó completamente acorralado. Su idea de privatizar el Mundial y vender una parte de la competición a manos privadas incendió como nunca el planeta fútbol.

El terremoto fue mayúsculo. La indignación tomó voz con la clara postura de la UEFA, que llamó al boicot a las competiciones de la FIFA, y trascendió más allá.

Incluso las altas esferas políticas se pronunciaron en contra de la idea de Gianni Infantino. Quizás una de las pocas veces en el fútbol en las que el dinero no lo nubla todo.

Infantino tuvo que echar marcha atrás, pero su afán de negocio descubrió su doble cara, o la de la FIFA. Por un lado, la que impone medidas para luchar por causas justas como la regulación de los traspasos de menores o la pelea contra el racismo, y por otro la explotación de la gallina de los huevos de oro para seguir amontonando millones en un cofre.

La cara 'amable' de la FIFA

Aunque Gianni Infantino puede haber comenzado a cavar su propia tumba por la búsqueda desmesurada del dinero, la FIFA también ha hecho grandes avances en el mundo del fútbol a lo largo de los últimos años.

Regulaciones de traspasos, creación de normas para repartir el dinero de manera más equitativa, la pelea constante contra el racismo o la baja de maternidad son logros que Infantino puede cargarse a la espalda.

FIFA Guardians es un programa puesto en marcha para que cada federación adopte protocolos de prevención y protección infantil. Evitar situaciones de abuso, de cualquier tipo, se convirtió en el principal objetivo de esta iniciativa.

La FIFA también ha velado de manera severa para que se cumpla el artículo 19 de su reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores (RETJ) por el que se prohíben los traspasos de menores de 18 años. Así, en los últimos años ha multado a equipos como el Manchester City, FC Barcelona o Real Madrid.

La FIFA también impuso un reparto más justo con los derechos de formación. Así, cuando un jugador es traspasado a otro club entran en escena la indemnización por formación y la contribución de solidaridad.

Esto quiere decir, por una parte, que los clubes formadores reciben un dinero cuando su jugador pasa a ser profesional, y por otra que los clubes que han tenido a ese futbolista entre los 12 y los 23 años se reparten un 5% del traspaso.

Una de las batallas más sonadas de la FIFA tiene que ver con el racismo. El organismo rector del fútbol siempre se ha mostrado muy solidario en este aspecto y ha lanzado campañas como el 'Say no to racism', ha apoyado la 'Ley Vinicius' aprobada por la IFAB o ha puesto en marcha el protocolo antirracismo.

Así, desde 2024, un árbitro puede detener un partido poniendo los brazos en aspa para activar dicho protocolo si vislumbra alguna actitud racista en el campo o en la grada.

Además, la FIFA adaptó el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores para abordar cuestiones como la baja por maternidad. Desde esta reforma, las futbolistas tienen derecho a una baja de al menos 14 semanas cobrando dos tercios de su salario.

Infantino y el dinero

La cara más oscura de Gianni Infantino, sin embargo, ha salido a relucir de forma evidente en los últimos meses. Ya el reciente Mundial de 2026 levantó muchas ampollas por algunos de sus gestos y actitudes, y lo sucedido después con el FIFA Forward y la venta de parte de la Copa del Mundo ha colmado el vaso.

"Los vicepresidentes de la FIFA, los miembros del Consejo de la FIFA, las confederaciones, las federaciones, los jugadores, las ligas, los clubes y los aficionados no fueron los únicos a los que se ignoró. La propia administración de la FIFA también fue engañada", aseguró Kevin Lamour, director de operaciones de la FIFA.

El círculo cercano de Infantino lamentó, por lo tanto, que esta idea se gestionara de forma prácticamente clandestina. Sin consultas previas, sin consenso ni diálogo interno.

Ceferin e Infantino, en el palco con Enrique Cerezo en el medio.

Ceferin e Infantino, en el palco con Enrique Cerezo en el medio. REUTERS

La UEFA se le echó encima, le siguió la Concacaf y también la AFC. La propuesta no podía salir adelante y ha servido para airear las vergüenzas que todavía existen en el fútbol.

Todo ello dentro de un marco ya muy polémico para Infantino en los últimos meses. En diciembre de 2025 le entregó el Premio de la Paz FIFA a Donald Trump ante el inminente desembarco del Mundial en tierras estadounidenses.

La decisión generó una mezcla de incredulidad, burla e indignación en el mundo, no sólo en el fútbol. Pero no fue de la única manera en la que se plegó al presidente de Estados Unidos.

En plena competición le concedió el indulto a Balogun, el delantero estrella de Estados Unidos, para que pudiera jugar el partido de octavos de final ante Bélgica pese a haber sido expulsado en el encuentro anterior. Aquello fue un terremoto brutal.

Decisiones que vienen amontonándose entre la polémica de conceder el Mundial a Qatar en 2022 y acceder a cambiar el calendario, sucumbir ante las pausas de hidratación obligatorias que tenían que ver con intereses comerciales o permitir un descanso de casi media hora en plena final del Mundial.