Ewa Pajor celebra uno de sus goles en la final de la Champions League femenina con el Barça.

Ewa Pajor celebra uno de sus goles en la final de la Champions League femenina con el Barça. REUTERS

Fútbol

Ewa Pajor y Salma Paralluelo impulsan al Barça a conquistar su cuarto título de la Champions League Femenina

Los dobletes de la polaca y la española en la segunda parte desatascaron el partido para las culés (4-0). El Lyon vio cómo le anulaban un gol por fuera de juego en la primera mitad.

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Dos años después, la historia se repite. De Bilbao a Oslo, de San Mamés al Ullevaal Stadion. El Barça doblegó de nuevo al Olympique de Lyon en la final de la Champions League femenina (4-0) y se adjudicó su cuarto título en la máxima competición continental.

Sigue escribiendo historia el conjunto culé, que extiende los lazos de su dominio más allá de los títulos nacionales, donde se pasea cada temporada.

Dos goles de Ewa Pajor en la segunda mitad y otros dos más de Salma Paralluelo decantaron una final muy sufrida para el Barça donde no estuvo a gusto hasta la llegada de los tantos de la polaca. El Lyon exigió a las catalanas, e incluso levantó el nerviosismo con un gol anulado por fuera de juego en la primera mitad.

Maniatado durante mucho tiempo e impotente, el Barça supo reinventarse tras el descanso y encontrar la pizca de suerte necesaria que tienen las campeonas.

Una vez que encarriló el marcador, el Lyon se desintegró y sacó a relucir su fragilidad mental, incapaz de ir a por la remontada. 2021, 2023, 2024 y ahora 2026. Un lustro lleno de éxito europeo para la sección culé.

El Barça no carbura

Le costó arrancar a la final. Era lógico. Los nervios del titulo que había en juego atenazaron a las jugadoras de uno y otro equipo. Nadie quería dar un paso en falso, nadie quería perder la posición. Todo muy controlado y sin espacio para la espontaneidad.

Los diez minutos iniciales de la más auténtica nada fueron dando paso poco a poco a un verdadero partido de fútbol. Lo peor para el Barça, es queel contenido lo puso casi todo el Olympique de Lyon.

Las francesas se mostraron considerablemente superiores en esta primera mitad al Barça. En casi todo, eso sí, menos en lo importante, en los goles.

Yohannes, por los suelos.

Yohannes, por los suelos. REUTERS

Ahí no estuvieron del todo acertadas, entre otras cosas porque la diana que consiguieron fue anulada por fuera de juego. Al paso por el cuarto de hora de juego, Bacha puso un centro, Renard remató y se encontró con el paradón de Cata. El rechace, sin embargo, lo cazó Heaps para adelantar a las galas... al menos provisionalmente.

El VAR entró en juego, revisó y tiró líneas. Confirmó que la autora del tanto estaba en posición adelantada, así que procedió a anular el gol y devolver el empate al marcador. Respiraba muy aliviado el Barça en ese momento.

Las jugadores del Barça discuten con la árbitra.

Las jugadores del Barça discuten con la árbitra. REUTERS

Lejos de espabilar con este sobresalto, las culés fueron haciéndose cada vez más pequeñas en el partido. Es cierto que Pajor pudo aprovechar una mala salida de Endler, pero las francesas se hicieron con el control total del choque y sometieron a un Barcelona que no atinaba a dar dos pases seguidos. Un escenario muy diferente al que está acostumbrado a vivir en la Liga F.

Cata Coll se convirtió en la salvadora a un disparo de falta de Bacha, y el Barça estuvo a punto de encontrar petróleo con un disparo de Graham justo antes del descanso.

Pajor mata

Soplaron aires de cambio, sin embargo, en la segunda mitad. El Barça, tan sometido hasta el momento, supo encontrar la manera de llegar con más claridad al área rival y no tardó en encontrar premio con Ewa Pajor como gran protagonista de la final.

Patri Guijarro lanzó una contra por el carril central, combinó con Pajor y la delantera hizo el resto. Controló, fijó el punto de mira y armó su pierna derecha. La portera del Lyon tocó el balón en ese tiro cruzado, pero no lo suficiente como para evitar el 1-0.

Liberación absoluta en el Barça, que veía como, quizás en uno de sus partidos más discretos de los últimos tiempos, también mandaba en el marcador.

El Lyon tan sólo tuvo un tímido amago de reacción, pero allí estaba Cata Coll, con su mano salvadora, para evitar que el marcador volviera al punto de partida.

Pajor estaba tocada por la varita. El Barça llegó con muchos efectivos al área, pero se atropelló. Brugts no supo muy bien qué hacer, así que puso un centro a la nada que rescató Salma en el segundo palo. Ante la pasividad de la defensa francesa, Paralluelo le regaló el tanto a Pajor que, en el área pequeña, tan sólo tuvo que empujar para el 2-0.

Ahí quedó todo visto para sentencia. Aitana Bonmatí disfrutó de unos minutos en la final también, pero había alguien que todavía no tenía el estómago lleno. Era Salma Paralluelo.

En el tramo final la internacional española hizo sangre en el Lyon. Primero, con un misil tierra-aire que se coló por la escuadra de la portería francesa, después, ya en el tiempo añadido, al culminar una contra.

La celebración fue completa. Liga, Copa de la Reina y Champions League para el Barça esta temporada.