Álvaro Aguado, a su llegada a la Ciudad de la Justicia de Barcelona en su declaración como investigado. EFE
Álvaro Aguado, acusado de agredir sexualmente a una trabajadora del Espanyol, se defiende: "Confío en la justicia"
El futbolista ha defendido su inocencia a través de sus redes sociales y ha reiterado que las relaciones fueron consentidas.
Más información: La Fiscalía pide 9 años para el futbolista Álvaro Aguado, acusado de agredir sexualmente a una trabajadora del Espanyol
Álvaro Aguado ha decidido romper su silencio y pronunciarse por primera vez desde que salió a la luz la acusación de agresión sexual presentada contra él por una trabajadora del RCD Espanyol, etapa en la que el futbolista formaba parte del conjunto perico.
El jugador asegura que ha optado por hablar ahora porque, "después de todo lo vivido y tras una semana de reflexión por las últimas noticias publicadas, siento que ha llegado el momento de hacerlo".
Su declaración llega después de que la Fiscalía solicitara para él nueve años de prisión por una presunta agresión sexual ocurrida en junio de 2024 en el baño de una discoteca de Barcelona.
"No puedo esperar más, porque callar también tiene consecuencias", empieza diciendo Aguado, que ha querido expresar su versión de los hechos de manera pública, por primera vez, a través de un vídeo en sus redes sociales.
"No puedo seguir callado viendo cómo se utiliza el morbo a través de manipulaciones, filtraciones interesadas, titulares sensacionalistas y noticias que ignoran deliberadamente la presunción de inocencia, todo ello para condicionar a la opinión pública. Hace un año que mi vida se paró de golpe y desde entonces no he podido ejercer mi profesión por una acusación gravísima", añade.
"Mi estado de ánimo no depende de los titulares, depende de conocer toda la realidad del caso, de saber que solo se está difundiendo una versión", agrega el futbolista en el vídeo.
Álvaro Aguado, durante un partido con el Espanyol. EUROPA PRESS
Según Aguado, no se han tenido en cuenta "lo que vieron los testigos directos que han declarado en el juzgado, ni las incoherencias e inexplicables lagunas en la declaración de la denunciante, ni las contradicciones entre su versión y la de los testigos allí presentes, ni los informes médicos iniciales que acreditan que no hubo ni un solo signo de agresión".
También hace referencia al tiempo transcurrido hasta la denuncia, aunque no existe un límite temporal para denunciar una agresión sexual y los expertos recuerdan que este tipo de procesos suelen requerir tiempo para ser asumidos y verbalizados por las víctimas.
La presunción de inocencia
"Si la opinión pública conociera la información que ya forma parte del procedimiento entendería que la realidad difiere mucho del relato que se ha difundido", sostiene el jugador, que asegura confiar plenamente en la justicia y desea que el juicio llegue cuanto antes.
"Donde se analizarán en profundidad los hechos, las pruebas y los testimonios, donde se sabrá la verdad de lo ocurrido y quién es realmente la víctima", afirma Aguado, que tras terminar su contrato con el RCD Espanyol no ha fichado por ningún otro equipo.
"El daño social y profesional comienza mucho antes de que exista una resolución judicial", lamenta el futbolista. "Cada fase del proceso se convierte en una nueva oportunidad para seguir señalando y desprestigiando".
Álvaro Aguado, centrocampista del Espanyol.
Aguado critica el tratamiento mediático del caso y considera que se ha instalado "una especie de presunción de culpabilidad".
"La libertad de información no debería ser un cheque en blanco para atropellar derechos fundamentales", recalca en el comunicado difundido en vídeo.
El futbolista, además de negar los hechos, va un paso más allá. "No pienso que esto sea un tema de hombres o mujeres, es un tema de personas, de personas buenas y personas malas", afirma.
"Hay delitos y quien los comete debe responder por ellos, tanto quien agrede como quien miente, porque ambos pueden destrozar una vida. Y nadie merece vivir con miedo, ni una mujer por ser agredida, ni un hombre por ser falsamente acusado", añade.
Aguado confiesa que hay "tres cosas" que le están sosteniendo. "La primera es saber quién soy y quién no soy", explica.
La segunda, su familia: "Tengo la suerte de venir de una familia estructurada y de tener a mi mujer y mi hija, que junto a mis padres y mi hermano, y por supuesto el apoyo psicológico, están siendo mi sostén en este infierno". La tercera, "la pasión por mi trabajo, porque nunca he dejado de prepararme".
"Lo digo de corazón, el miedo, la vergüenza, la rabia, la impotencia, el dolor y el daño recibido son tan grandes que ni siquiera alguien sin escrúpulos merecería vivir algo parecido", concluye Aguado.
"Cada día que pasa es un día menos para que todo se sepa y pueda empezar a reconstruir lo que injustamente se me arrebató", finaliza.
La Fiscalía pide 9 años de prisión
Las últimas novedades del caso se conocieron hace apenas una semana, después de que la Fiscalía solicitara nueve años de prisión para el futbolista, acusado de agredir sexualmente a una trabajadora del club en el baño de una discoteca de Barcelona en junio de 2024.
Además, el ministerio público reclama que el jugador indemnice a la denunciante con 65.000 euros por los daños morales y las secuelas psicológicas derivadas de los hechos.
Según el escrito de acusación, Aguado, de 28 años, habría agredido presuntamente a la mujer durante la madrugada del 24 de junio en el lavabo masculino de la discoteca Opium de Barcelona.
Siempre de acuerdo con la versión de la Fiscalía, la víctima se encontraba en "estado de shock" y le pidió reiteradamente que "parase" y que "no quería mantener relaciones sexuales".