Montaje de Courtois y el municipio donde suele relajarse.

Montaje de Courtois y el municipio donde suele relajarse. EE

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El refugio de Courtois en un municipio de 3.500 habitantes: una noria árabe del siglo XII y cuna de rinocerontes en España

El portero del Madrid aprovecha para hacer una escapada al municipio madrileño cuando tiene algún día libre.

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En el ecosistema del fútbol de élite, donde el lujo suele medirse en destinos exóticos y yates en alta mar, llama la atención encontrar un rincón de paz en el interior de la Península.

Sin embargo, para Thibaut Courtois, guardameta del Real Madrid, el equilibrio se encuentra a solo 50 kilómetros de la capital. Aldea del Fresno, un municipio de apenas 3.500 habitantes situado en la Sierra Oeste de Madrid, se ha convertido en su refugio particular; un lugar donde la historia medieval y la naturaleza más salvaje conviven en una armonía inesperada.

El atractivo de este pueblo para el portero belga no es casual. Courtois, conocido por su carácter familiar, ha encontrado en este entorno el espacio ideal para desconectar de la presión del Bernabéu.

Aldea del Fresno ofrece una privacidad que las grandes avenidas de Madrid no permiten, permitiéndole disfrutar de un anonimato relativo entre calles que respiran siglos de historia. Uno de los tesoros más singulares que esconde este municipio es su noria árabe, una pieza de ingeniería hidráulica que se remonta al siglo XII.

Este vestigio, superviviente de la época de la Reconquista, es un recordatorio del origen trashumante del pueblo. Según la tradición, Aldea del Fresno nació bajo la sombra de un gran fresno, donde pastores segovianos descansaban en sus rutas hacia Extremadura.

Courtois, durante un partido.

Courtois, durante un partido. REUTERS

La noria, que en su día "lloraba" agua para regar las huertas locales, sigue siendo hoy un símbolo de la resistencia del patrimonio rural madrileño. Pero si algo ha puesto a Aldea del Fresno en el mapa de las curiosidades nacionales, es su vinculación con la fauna exótica.

El término municipal alberga el Safari Madrid, un espacio que marcó un hito en la conservación animal al convertirse en la cuna de los dos primeros rinocerontes blancos nacidos en cautividad en España. Este hecho no solo es un logro científico, sino que refuerza el carácter único de este pequeño pueblo, capaz de pasar de una noria medieval a ser referente en la cría de especies en peligro de extinción.

Además, el entorno natural del pueblo ofrece estampas atípicas. La confluencia de los ríos Alberche y Perales crea una playa fluvial de arena auténtica que, durante los meses de calor, transforma este municipio de interior en un oasis que recuerda a la costa.

Es en esta mezcla de tranquilidad serrana, hitos históricos y sorpresas zoológicas donde Courtois encuentra el descanso necesario. Aldea del Fresno demuestra que no hace falta cruzar el océano para encontrar un refugio extraordinario; a veces, basta con seguir el curso del río hacia un pueblo que guarda sus secretos entre fresnos y murallas.