Montaje de Marcos Llorente y la Cala d'Or.

Montaje de Marcos Llorente y la Cala d'Or.

Fútbol

El pueblo español donde veranea Marcos Llorente: 4.000 habitantes, un pasado pirata y unas fortalezas del siglo XVIII

El jugador del Atlético de Madrid ha redescubierto el placer de los planes familiares en rincones poco conocidos de las islas Baleares.

Más información: El municipio español donde veranea Oyarzabal: un lugar ideal de rutas de montaña y con un gran templo del siglo XI

C. S.
Publicada

En el corazón del sureste mallorquín, donde el Mediterráneo besa acantilados blancos, Cala d'Or emerge como un paraíso discreto elegido por estrellas del fútbol para desconectar. Esta pedanía del municipio de Santanyí, en las Islas Baleares, atrae a Marcos Llorente, quien ha sido visto disfrutando de sus aguas cristalinas en múltiples veranos.

Aunque no se confirma como destino exclusivo anual, el polivalente jugador del Atlético de Madrid ha pasado temporadas de descanso en Mallorca, navegando y relajándose en playas idílicas, como recogen medios locales.

Cala d'Or, cuyo nombre evoca "bahía dorada", no es un pueblo milenario sino una urbanización turística pionera nacida en 1933. Fundada por el empresario ibicenco José "Pep" Costa Ferrer, se diseñó como colonia de artistas con casas blancas de techos planos, muretes de piedra y jardines, imitando el estilo ibicenco.

Hoy, alberga unos 4.152 habitantes censados en 2024, según el Instituto Nacional de Estadística, aunque el municipio de Santanyí supera las 12.000 almas en total. Su ordenanza municipal preserva esa estética mediterránea, con calas como Cala Gran, Cala Petita, Cala Esmeralda y Cala Egos atrayendo familias y deportistas.

El pasado de Cala d'Or está marcado por la defensa contra invasores. En 1730, durante la Guerra de Sucesión Española, se erigió Es Fortí (el Fortín) en la bocana de Cala Llonga, hoy puerto deportivo Marina de Cala d'Or.

Marcos Llorente, en un acto con la Selección

Marcos Llorente, en un acto con la Selección AFP7 / Europa Press

Esta guarnición con cañones y garitas protegía a pescadores de piratas berberiscos, que asolaban las costas mallorquinas en los siglos XVI y XVII. La fortaleza, restaurada y de acceso gratuito, ofrece vistas panorámicas de la bahía, recordando un pasado pirata que forjó la identidad de Santanyí, amurallado contra corsarios.

Santanyí, a 12 km, capital municipal con unos 10.000 habitantes, comparte esa herencia. Su Porta Murada (siglo XVI) y fortificaciones como Es Fortí de Cala Llonga (siglo XVII) evocan batallas navales.

Hoy, el polideportivo municipal y pistas de tenis acogen a visitantes activos como Llorente, aficionado al deporte al aire libre.

Para futbolistas como Llorente, Cala d'Or ofrece privacidad: yates en Port Petit, trenecitos solares a playas y gastronomía en peatonal Avenida de Bélgica.

Otros cracks, como Toni Kroos o Frenkie de Jong, eligen Mallorca por su clima y calas exclusivas. En 2022, Llorente navegó con amigos, recuperando energías post-temporada.

Cala d'Or fusiona historia y lujo: iglesias como Santa María del Mar (1973), jardines botánicos cercanos y rutas de kayak. Su encanto radica en la calma frente al bullicio de Palma (63 km). Para Llorente, es refugio ideal antes de la exigente LaLiga.