Lamine Yamal, con la Selección en Cornellá Reuters
Lamine Yamal, afectado por los cánticos en Cornellá: "Usar una religión como burla os deja como ignorantes y racistas"
La estrella de la Selección y del FC Barcelona colgó en sus redes una reflexión sobre los cánticos de "musulmán el que no bote" del martes.
Más información: La Selección en Barcelona, una victoria ante los 'indepes' y un foco polémico entre cánticos racistas y gritos contra Sánchez
Lamine Yamal ha decidido alzar la voz tras los cánticos racistas que se escucharon en Cornellá durante el amistoso entre España y Egipto.
El "musulmán el que no bote" coreado desde la grada, que dio la vuelta al mundo en cuestión de horas, le pilló sobre el césped y le dejó visiblemente tocado al término del encuentro, cuando abandonó el campo serio y sin sumarse a la vuelta de agradecimiento al público.
Lamine se fue del campo visiblemente afectado, serio y cabizbajo, y pasadas unas horas habló con contundencia a través de sus redes sociales. Una reflexión sobre un cántico que ha dado la vuelta al mundo y retrata a la afición española a ojos del resto.
La reflexión de Lamine Yamal
"Yo soy musulmán, alhamdulillah.
Ayer en el estadio se escuchó el cántico de “el que no bote es musulmán”. Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable.
Entiendo que no toda la afición es así, pero a los que cantan estas cosas: usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas.
El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree.
Dicho esto, gracias a la gente que nos vino a animar, nos vemos en el mundial".
El mensaje, difundido en sus perfiles oficiales, se suma a la ola de indignación que han generado las imágenes de Cornellá, con la FIFA y los organismos nacionales analizando lo sucedido y los Mossos d'Esquadra investigando el origen de los cánticos islamófobos.
Procedentes de una zona del fondo del RCDE Stadium donde se concentran los grupos más radicales, los gritos de "musulmán el que no bote" se repitieron en varios momentos del partido y empañaron el regreso de la Selección a Barcelona.
Lamine Yamal denuncia los cánticos de Cornellá
Las palabras de Lamine tienen un peso especial por su condición de futbolista referencia de la nueva España, nacido en Mataró, de origen marroquí y musulmán practicante.
El atacante del Barça, convertido en símbolo de diversidad para muchos jóvenes, evita el victimismo en su texto, pero deja claro que convertir una religión en objeto de burla es, en su opinión, una línea roja que no puede normalizarse en un estadio.
Su intervención también apunta a una doble realidad: por un lado, reconoce y agradece a la parte de la afición que se limita a animar y disfrutar del fútbol; por otro, señala de forma directa a quienes utilizan la grada como espacio para propagar odio, a los que califica de ignorantes y racistas.
Esa ruptura entre una mayoría que no se identifica con esos cánticos y una minoría ruidosa y organizada ha sido subrayada en las últimas horas por instituciones, Gobierno y Generalitat.
🗣️🇪🇸 Los gritos de "musulmán el que no bote" y los pitos a Joan García que mancharon la fiesta española en Cornellá
— EL ESPAÑOL (@elespanolcom) April 1, 2026
El ambiente se rompió con una sonora pitada al himno de Egipto
🎥 Te lo cuenta @Fergolo03 pic.twitter.com/U7d2jOccD9
El caso de Cornellá vuelve a situar al fútbol español bajo el foco internacional por comportamientos racistas e islamófobos, en un contexto donde episodios de odio contra jugadores racializados o de minorías religiosas se han repetido en los últimos años sin sanciones ejemplares ni partidos suspendidos.
Que la reacción más clara haya llegado desde el propio vestuario, a través de un chico de 17 años que pide respeto por lo que es y por lo que cree, añade un matiz incómodo a la imagen del país como organizador del próximo Mundial 2030.
Mientras los cuerpos de seguridad y la Fiscalía analizan responsabilidades, la reflexión de Lamine Yamal se consolida como el texto que mejor resume el sentir de quienes, como él, se saben parte de la selección española y, al mismo tiempo, objetivo de una parte de su propia grada.