La ciudad donde Luis de la Fuente pasa la Semana Santa

La ciudad donde Luis de la Fuente pasa la Semana Santa

Fútbol

La ciudad donde Luis de la Fuente pasa la Semana Santa: hijos nazarenos y vinculado a la Hermandad del Cachorro

El seleccionador nacional se ha declarado abiertamente como un devoto después de la influencia que tuvo un lugar en el que él jugó como futbolista.

Más información: De 'Luis de la suerte' a ser el guía hacia otra estrella: De la Fuente, el superviviente que se ganó el respeto tras tres años impolutos

A. M.
Publicada
Actualizada

Luis de la Fuente vive la Semana Santa como algo más que una tradición: es una cita marcada en rojo en su calendario emocional, con Sevilla y la Hermandad del Cachorro como epicentro de su fe.

Su devoción se remonta a su etapa como jugador sevillista a finales de los años 80, y desde entonces mantiene un vínculo discreto pero muy profundo con la ciudad y sus cofradías.

El seleccionador llegó a Sevilla en 1987, cuando fichó por el Sevilla FC, y fue entonces cuando conoció al Cristo de la Expiración, el Cachorro, una imagen que le marcó para siempre.

Víctor Muñoz, la sensación de la selección española

Desde aquellos años, De la Fuente no ha dejado de visitar la basílica de Triana siempre que su agenda se lo permite, incluso en concentraciones de la Selección en la ciudad. Esa relación sostenida en el tiempo explica que hoy se hable de una "devoción con más de 35 años".

Él mismo ha reconocido públicamente que es un hombre de fe y que Sevilla ocupa un lugar muy especial en su vida. De hecho, sus hijos han salido como nazarenos en alguna procesión.

La ciudad, sus hermandades y sus imágenes forman parte de su imaginario sentimental, y la Semana Santa es el momento en el que todo ese vínculo se hace más visible.

No es extraño que, cuando pisa la capital andaluza en fechas señaladas, busque un hueco para pasar por Triana y ponerse "a las plantas del Cachorro".

El Cachorro, una "casa" en Triana

Su relación con la Hermandad del Cachorro ha dado un paso más en los últimos años, hasta el punto de que el propio De la Fuente ha confesado sentirse uno más dentro de la corporación.

"Siento devoción y ellos me han acogido como a un hermano", ha llegado a decir el seleccionador, agradecido por el trato recibido por los cofrades trianeros. Para él, la basílica del Patrocinio se ha convertido en una suerte de refugio espiritual al que volver siempre que puede.

El Hermano Mayor del Cachorro ha explicado en varias ocasiones el orgullo que supone para la hermandad que el técnico lleve su nombre "por el mundo" y haga gala de su fe con naturalidad.

Sabe que, cuando De la Fuente visita Sevilla, lo hace muchas veces "discretamente", sin focos, simplemente para rezar ante la imagen y agradecer. Desde Triana, además, no han dudado en invitarle a que se sienta en su casa y en asegurarle que siempre tendrá allí sus oraciones, especialmente en partidos decisivos con España.

La fe en familia

Más allá de su presencia en Sevilla, De la Fuente se define como un cristiano devoto que vive su fe con sobriedad, sin grandes gestos públicos pero con constancia. Aunque no trasciende que figure inscrito formalmente como hermano de la corporación, sí se le considera de facto "uno de los suyos" por la asiduidad de sus visitas y el cariño mutuo.

En el entorno cofrade se subraya que su fe se expresa con respeto y normalidad, valores que también trata de transmitir a su familia.

En varias intervenciones ha dejado caer que sus creencias forman parte de su día a día y que sus seres queridos conocen bien lo que significan el Cachorro y Sevilla para él.

La Semana Santa se convierte así en un momento especial para compartir esa vivencia en familia, ya sea siguiendo los pasos por televisión, viajando a la ciudad cuando el calendario lo permite o manteniendo pequeñas tradiciones domésticas vinculadas a estas fechas.

Para De la Fuente, esa combinación de fe, Sevilla y la Hermandad del Cachorro es uno de los hilos invisibles que le acompañan también en los banquillos.