El sofá gris de Arbeloa hace su efecto

El sofá gris de Arbeloa hace su efecto Diseño: Deportes EE

Fútbol

El sofá gris de Arbeloa hace su efecto: el vestuario del Real Madrid vuelve a ser una piña entre cenas, pádel y MMA

El técnico salmantino ha logrado una buena racha de resultados así como una mejoría en el juego y en el ambiente del grupo.

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Eran las últimas semanas de enero y Álvaro Arbeloa pronunció una frase en rueda de prensa que, sin pretenderlo, se convirtió en el retrato de su manera de entender el fútbol.

"Me gusta hablar con los jugadores individualmente. Tengo un sofá gris maravilloso y bien cómodo donde nos sentamos y hablamos. Me gusta saber qué sienten, qué piensan, que ellos también sepan un poco lo que pienso yo", dijo.

Lo que empezó como anécdota ha terminado siendo el símbolo de una reconstrucción que ya se nota en los resultados, en el juego y, sobre todo, en el ambiente de un vestuario que esta semana arrancó el parón internacional más unido que nunca.

El trayecto hasta aquí no fue lineal. Arbeloa aterrizó en diciembre en un grupo fracturado por meses de tensión, con jugadores que no entendían sus roles y un clima interno que nada tenía que ver con el ADN del club.

El técnico lo asumió como un doble reto: restaurar resultados y reconstruir la cohesión. Para lo primero, apostó por ajustes tácticos que, recientemente, han dado victorias decisivas ante el Manchester City y el Atlético de Madrid. Para lo segundo, activó ese sofá gris que hoy conoce todo el madridismo.

El Real Madrid recupera la ilusión entre cenas, pádel y MMA

Los casos individuales son el capítulo más revelador de su gestión. Vinicius es el ejemplo más llamativo: recuperada su confianza y su protagonismo central en el ataque, el brasileño es de nuevo el mejor futbolista del equipo, el que aparece en los momentos decisivos con el partido en el alambre. Valverde, liberado tácticamente, atraviesa su mejor racha del año.

Y luego están los casos de quienes estaban en los márgenes: Brahim Díaz, recuperado a base de titularidades y confianza; Fran García, al que el técnico describió como el modelo de profesionalidad: "Ojalá tuviera a 25 Fran Garcías en el equipo"; y Thiago Pitarch, el canterano de 18 años que terminó siendo titular en el derbi y en los dos partidos ante el City.

El caso de Trent Alexander-Arnold merece un capítulo aparte porque ilustra con exactitud cómo Arbeloa gestiona la convivencia entre el cariño y la autoridad. La semana del derbi, el lateral inglés llegó tarde a uno de los entrenamientos en Valdebebas.

Arbeloa no dudó: Carvajal titular, Trent al banquillo en el partido más grande de la temporada doméstica. Sin paliativos, sin excepciones por nombre o estatus. Lo llamativo no fue el castigo sino la reacción. Trent pidió disculpas al entrenador, al propio Carvajal y al resto de sus compañeros.

Arbeloa se abraza con Thiago Pitarch durante el derbi

Arbeloa se abraza con Thiago Pitarch durante el derbi EFE

Entró al campo en el minuto 64 y ayudó a construir la jugada del 3-2 definitivo de Vinicius. Arbeloa, en rueda de prensa, minimizó el asunto con elegancia: "Cada partido saco el mejor once. Contento con Carvajal y con cómo salió Trent. Feliz de tener tantas variantes".

Un episodio que en otro vestuario habría generado ruido durante semanas quedó resuelto en 24 horas, con el jugador más reforzado que nunca en su compromiso con el proyecto y el entrenador con más autoridad moral que antes del incidente.

Esa cohesión no es solo el resultado de conversaciones en el sofá gris. Se ha construido también con tres imágenes externas que reflejan el estado de ánimo real de este grupo.

La primera llegó el 10 de febrero, cuando Vinicius publicó en Instagram una fotografía desde el restaurante '61' de la calle José Abascal de Madrid: la plantilla al completo -lesionados incluidos, desde Bellingham a Militao- reunida en varias mesas en una cena de conjura organizada por los capitanes.

Sin cuerpo técnico, sin agenda institucional, sin cámaras de club. Solo el equipo eligiendo estar junto. Fue el primer gran gesto colectivo de la era Arbeloa, una señal de que el proceso interno avanzaba.

De las MMA al pádel

La segunda imagen llegó el pasado viernes, a 48 horas exactas del derbi ante el Atlético. Media plantilla blanca apareció en el Palacio de Vistalegre para asistir al debut de la PFL (Professional Fighters League) en España.

Vinicius, Bellingham, Courtois, Valverde, Rüdiger... fueron desfilando por la zona VIP para presenciar once combates de MMA.

Jude Bellingham, con la guantilla de PFL

Jude Bellingham, con la guantilla de PFL PFL

La imagen de varios de los mejores futbolistas del mundo riendo juntos en primera fila, ajenos a la presión del partido más importante del calendario doméstico, decía mucho sobre la salud mental de un vestuario que meses antes había sido retratado como un polvorín.

La tercera imagen fue la más desenfadada y, al mismo tiempo, la más elocuente. Este lunes, con el derbi ganado y el parón internacional por delante, Fede Valverde subió a sus historias de Instagram varias fotografías junto a Vinicius, Trent Alexander-Arnold y Brahim Díaz en una pista de pádel de Madrid.

Valverde, Brahim, Vinicius y Trent, divirtiéndose tras jugar al pádel

Valverde, Brahim, Vinicius y Trent, divirtiéndose tras jugar al pádel Redes sociales

Cuatro futbolistas de cuatro países distintos que eligieron pasar juntos un lunes libre antes de dispersarse con sus selecciones.

Un sofá gris, una cena multitudinaria, un octágono en Vistalegre y una pista de pádel. Son las coordenadas de un vestuario que ha recuperado el olor de sus mejores años.

Arbeloa no prometió espectáculo ni grandes discursos. Solo dijo que le gusta hablar, escuchar y saber qué sienten sus jugadores. Parece que funciona.