Gareth Bale y Los Ángeles.

Gareth Bale y Los Ángeles.

Fútbol

Ni Miami ni Hawai: el refugio favorito de Gareth Bale (36) para sus vacaciones entre relax, familia y golf

El exjugador del Real Madrid tiene en Estados Unidos un lugar predilecto que ha visitado en varias ocasiones durante los últimos años para desconectar.

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A. M.
Publicada

Gareth Bale ha encontrado en Los Ángeles algo más que un destino de paso: con los años se ha convertido en uno de sus refugios favoritos, un lugar al que regresar con cierta asiduidad para desconectar del ruido europeo, disfrutar de su familia y entregarse a su gran pasión, el golf.

Mucho antes de fichar por LAFC, el galés ya había convertido la ciudad californiana en parte de su rutina de veranos, aprovechando cada parón para cruzar el Atlántico y perderse en una metrópoli donde puede pasar casi desapercibido.

Bale había desarrollado "un pequeño ritual de verano": durante entre dos y cuatro semanas se instalaba con su familia en Los Ángeles, alternando estancias en barrios exclusivos como Bel Air o Beverly Hills.

Gareth Bale, en una imagen reciente.

Gareth Bale, en una imagen reciente. REUTERS

Un año alquilaban una casa en una zona, al siguiente cambiaban de barrio, siempre en urbanizaciones de alto nivel, con privacidad, seguridad y todas las comodidades para que sus hijas pudieran disfrutar sin cámaras alrededor.

Para Bale, parte del encanto de la ciudad es precisamente esa sensación de anonimato que nunca tuvo en Madrid: con gorra y gafas de sol -e incluso sin ellas- puede caminar por la calle sin ser reconocido a cada paso.

Después de casi una década bajo el microscopio del Santiago Bernabéu, poder ir a cenar, salir de compras o llevar a las niñas a un parque sin una nube de fotógrafos detrás se convirtió en un lujo que asociaba directamente a sus escapadas angelinas.

El golf

Los Ángeles, además, tiene un gancho extra para alguien como Bale: algunos de los mejores campos de golf del mundo a menos de una hora en coche.

El galés acostumbraba a aprovechar esas estancias para jugar en recorridos de primer nivel de la zona, puliendo un swing que, con el tiempo, le ha llevado incluso a disputar torneos profesionales como el AT&T Pebble Beach Pro-Am, ya retirado del fútbol. Golf por la mañana, vida familiar por la tarde y tranquilidad mediática: un menú difícil de igualar para un futbolista de élite.

Otro de los rituales de esas vacaciones eran las visitas a Disneyland y otros parques temáticos de la zona, donde sus hijas encontraban su propio paraíso mientras él se movía como un turista más.

Esas experiencias en familia, lejos de la tensión competitiva, ayudaron a Bale y a su esposa a hablar con calma sobre el futuro, hasta el punto de que, como él mismo reconoció, en más de una de esas escapadas acabaron fantaseando con la idea de mudarse de forma permanente a California.

Su fichaje

Cuando en 2022 se confirmó su fichaje por Los Angeles FC, muchos en el entorno del jugador lo interpretaron como la culminación lógica de una historia que llevaba años escribiéndose en silencio cada verano.

La ciudad que había sido refugio de vacaciones se convirtió en hogar: un club competitivo, un calendario menos asfixiante y la posibilidad de seguir disfrutando de su vida discreta, de su familia y de sus rondas de golf bajo el sol californiano.

Hoy, ya retirado del fútbol, Bale sigue dejando claro en redes y apariciones públicas que su vínculo con Estados Unidos y con California en particular no era un capricho pasajero.

Entre exhibiciones de golf, torneos de alto nivel y escapadas a la Costa Oeste, Los Ángeles se mantiene en la agenda de un futbolista que cambió los focos del Bernabéu por el green… y que quizá nunca ha sido tan feliz como cuando se pierde, anónimo, entre las colinas de Bel Air con un palo de golf en la mano.