Oriol Romeu, en una imagen de archivo

Oriol Romeu, en una imagen de archivo Europa Press

Fútbol

Oriol Romeu (34), futbolista, sobre sus inversiones: "Ganaba más dinero, gastaba más y me puse límites"

El veterano jugador, que las últimas temporadas militó en el Barça y en el Girona, cuida desde años sus finanzas personales.

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Oriol Romeu lleva años demostrando que se puede ser centrocampista de élite y, a la vez, pensar mucho en qué hacer con el dinero que entra cada mes.

El jugador tarraconense, formado en La Masía, pasó por el Chelsea, Valencia y Stuttgart antes de asentarse en el Southampton, club para el que vuelve a formar parte tras jugar los últimos años en el Girona y en el FC Barcelona.

Durante su primera etapa en el club inglés, cuando ya acumulaba más de 150 partidos en la Premier League, habló largo y tendido de finanzas personales en el pódcast La Bolsa de Deporte, de MAPFRE.

Su interés por la inversión nace lejos de los mercados, en los libros. Romeu cuenta que todo arranca con un clásico de la autoayuda financiera: 'Padre Rico, Padre Pobre', de Robert Kiyosaki.

A partir de ahí, entra en una espiral de lecturas y pódcast que lo llevaronn a seguir a referentes como Nassim Taleb, Ray Dalio, Charlie Munger, Naval Ravikant o divulgadores españoles como Jaime Rodríguez de Santiago y Samuel Gil.

Oriol Romeu, durante un partido de la pasada temporada con el Girona FC

Oriol Romeu, durante un partido de la pasada temporada con el Girona FC Europa Press

Esa inquietud intelectual, sin embargo, no tapa una realidad que él mismo reconocía sin rodeos: durante años su estilo de vida crecía al mismo ritmo que su nómina.

En la citada charla admitía que, a medida que avanzaba su carrera, el patrón era simple: "Ganaba más dinero, gastaba más" hasta que decidió frenarlo y "saber hasta dónde está tu límite". 

A diferencia de otros futbolistas que se lanzan a invertir por su cuenta sin red, Romeu optó por un modelo mixto. Explicaba que es "cauto", que sabe que su talento está en el césped y no en el análisis de balances.

Por eso buscó asesores en Barcelona acostumbrados a trabajar con deportistas y delegó en ellos la parte principal de su patrimonio. Con ellos, según relató, llevaba algo más de un año y medio "muy contento", centrado en construir una base financiera sólida para el futuro.

Eso no significa que se desentienda. Romeu ya reservaba una pequeña cantidad para gestionarla él mismo, sobre todo a través de fondos indexados, que definió como una forma sencilla de participar en los mercados sin dedicarles horas.

Su visión del ahorro es menos vistosa que un coche nuevo, pero mucho más útil. Citaba una frase que le marcó: "El ahorro es la diferencia entre tu salario y tu ego". A partir de esa idea, defiende decisiones poco glamourosas como gestos silenciosos que casi nadie aplaude, pero que dan una enorme libertad a quien los toma. Para él, ahorrar no es renunciar, sino ganar margen para elegir mejor en el futuro.

Romeu insistía en que leer sobre inversión no basta. Animaba a "pasar a la acción", a invertir aunque sea poco, a equivocarse con cantidades asumibles y a aprender de la experiencia.

Su mensaje a otros futbolistas y a cualquier trabajador con buenos ingresos es claro: controlar el gasto, marcarse límites y poner a trabajar el dinero que sobra. Él ya hizo ese cambio; ahora quiere que su carrera y su cartera se parezcan: menos ruido y más consistencia a largo plazo.