Lamine Yamal, durante un partido con el Barça.

Lamine Yamal, durante un partido con el Barça. REUTERS

Fútbol

"El fútbol está rompiendo a sus jugadores": 4.456 lesiones en un año, calendarios sin descanso y un Mundial muy peligroso

El 2025 se ha cerrado con el mayor número de jugadores lesionados en los últimos cinco años y tanto los médicos como los sindicatos han vuelto a dar la voz de alarma.

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22.596 lesiones en los últimos cinco años. La salud de los deportistas está en juego y nadie parece estar preocupado por ello más allá de los propios futbolistas y entrenadores. La carga de partidos y los viajes irracionales han puesto de manifiesto cómo el fútbol está exprimiendo a sus estrellas.

Este ritmo es insostenible para unos jugadores que en este nuevo año verán cómo la exigencia será aún mayor con el Mundial en pleno verano, lo que conlleva un menor descanso durante las vacaciones.

La actividad no se va a detener. FIFA y UEFA van a seguir luchando porque el espectáculo aumente sin importar cuáles son los riesgos para los jugadores. Lamentablemente, esto no va de salud, sino de dinero. Porque el fútbol, al fin y al cabo, es eso, un negocio.

"Vamos a llegar a jugar más de 70 partidos. Y 70 partidos es como la NBA, pero la NBA tiene cuatro meses de vacaciones y nosotros tenemos tres semanas", manifestó ya el año pasado Pep Guardiola.

"Porque no es esta temporada, viene de la temporada anterior, la temporada anterior, la temporada anterior... Cuando eso sucede, tienes lesiones durante mucho tiempo", añadió el entrenador del Manchester City.

El impacto económico es igualmente devastador. Las lesiones han costado a los clubes europeos 3.450 millones de euros. En promedio, los futbolistas se lesionan cada 92 minutos.

Trent Alexander-Arnold se retira lesionado en San Mamés.

Trent Alexander-Arnold se retira lesionado en San Mamés. Reuters

No obstante, a pesar de que esta cifra representa una disminución de 160 millones con respecto al 2024, el número de lesiones sigue en aumento.

En la temporada 2022-23 se produjeron 4.310 lesiones, mientras que en la siguiente campaña hubo 4.429 hasta que en esta última se han producido 4.456, según el Índice de lesiones en el fútbol masculino europeo.

La cifra no solo marca uno de los picos más altos de la última década, sino que refuerza una sensación cada vez más extendida dentro del propio fútbol: el sistema ha sobrepasado el límite humano de quienes lo sostienen.

Un año aterrador

Los propios médicos de clubes y selecciones reconocen que el ritmo competitivo actual es insostenible, que los cuerpos no se recuperan y que la acumulación de partidos está provocando una cascada de lesiones musculares, articulares y ligamentarias que ya no distingue entre jóvenes promesas y futbolistas veteranos.

El 2026 se antoja aterrador para los jugadores y los clubes. La Liga termina el 24 de mayo, la final de la Champions se disputa seis días después, el 30; y el día 11 de junio comienza el Mundial hasta mediados de julio.

Además, en el séptimo mes del año los equipos ya empiezan a preparar la pretemporada en vista al inicio del nuevo campeonato a mediados de agosto.

No hay tiempo para el descanso de los jugadores. Cuando finalizan una competición a los pocos días están inmersos en una nueva y cuando parece que la temporada ha terminado, tan solo unos días o semanas después ya deben regresar a la dinámica del equipo para afrontar la nueva temporada. ¡"Eso es dramático!", reconoce el doctor Ferran Abat a EL ESPAÑOL.

"Al final estás reduciendo el tiempo de descanso después de una temporada importante y además estás evitando que hagan una buena pretemporada. Va a haber más lesiones, cada vez les están apretando más", admitió contrariado el doctor.

Un calendario que no da tregua

El fútbol de élite vive instalado en la saturación. Temporadas que se alargan sin apenas descanso, giras internacionales, competiciones europeas ampliadas y torneos que se superponen.

El jugador, convertido en un activo permanente, compite prácticamente los doce meses del año. El descanso, históricamente clave para prevenir lesiones, se ha reducido a la mínima expresión.

El informe de Howden no solo contabiliza lesiones, sino que refleja una tendencia preocupante: cada vez se producen más recaídas y los tiempos de baja se prolongan. No es casualidad.

Carvajal se duele tras la entrada de Nico en el derbi.

Carvajal se duele tras la entrada de Nico en el derbi. EUROPA PRESS

La presión por volver rápido, por no perder el puesto o por estar disponible para compromisos decisivos empuja a muchos futbolistas a competir sin haber completado una recuperación real.

"Estamos viendo músculos que no llegan a regenerarse. El cuerpo humano no ha cambiado, pero el fútbol sí, y lo ha hecho a un ritmo brutal", reconoce el especialista en las roturas de ligamento cruzado.

Las lesiones no solo afectan al espectáculo. También tienen un impacto económico gigantesco. El mismo índice estima centenares de millones de euros en salarios pagados a jugadores lesionados, un coste que asumen clubes y aseguradoras, pero que acaba repercutiendo en todo el ecosistema del fútbol.

Sin embargo, el daño más profundo es menos visible: carreras acortadas, jugadores que encadenan problemas físicos desde edades tempranas y una generación que normaliza jugar con dolor. La épica del sacrificio ha calado tanto que la lesión se ha convertido casi en parte del oficio.

2026: el miedo a lo que viene

Si el presente ya es preocupante, el futuro inmediato genera auténtico temor. El año 2026 traerá consigo un Mundial de selecciones, con un formato ampliado y disputado tras temporadas cada vez más exigentes. Para muchos médicos y preparadores físicos, el riesgo es evidente: el número de jugadores lesionados puede aumentar de forma significativa.

Un Mundial no es solo un torneo más. Es el punto culminante de un ciclo en el que los futbolistas llegan tras meses -y en muchos casos años- de sobrecarga continua.

Las selecciones exigen el máximo rendimiento en pocas semanas, con viajes, cambios de huso horario y una intensidad emocional y física extrema.

Mbappé, en la llegada del Real Madrid a Almaty

Mbappé, en la llegada del Real Madrid a Almaty Real Madrid

El fútbol se enfrenta a una contradicción peligrosa. Nunca ha generado tanto dinero ni tanta audiencia, pero nunca había puesto tan en riesgo a sus protagonistas. Las cifras de lesiones son el síntoma de un modelo que prioriza el volumen sobre la salud, el corto plazo sobre la sostenibilidad.

Las voces críticas crecen: sindicatos de jugadores, médicos, preparadores físicos e incluso algunos entrenadores reclaman una revisión profunda del calendario, límites claros de partidos y descansos obligatorios. No se trata de frenar el fútbol, sino de evitar que se autodestruya.

Porque los datos ya no admiten interpretación: 4.456 jugadores lesionados en una sola temporada no son una coincidencia, son una advertencia. Y con un Mundial en el horizonte, la pregunta ya no es si el número aumentará, sino cuántos cuerpos más podrá soportar el sistema antes de colapsar.