Chimy Ávila celebra su gol ante el Eibar. Foto: Twitter (@SDHuesca)

Chimy Ávila celebra su gol ante el Eibar. Foto: Twitter (@SDHuesca)

Fútbol HUESCA 2-0 EIBAR

El Huesca hace los deberes ante el Eibar y se mantiene en la lucha por la permanencia

El conjunto oscense se ha hecho con tres puntos de oro que les permite seguir soñando con seguir siendo equipo de Primera.

El Huesca necesitaba los tres puntos si quería seguir con opciones de salir del descenso y no ha fallado. El Eibar ha salido derrotado de El Alcoraz por los goles de Enric Gallego y Chimy Ávila que, a su vez, le han dado algo de luz al camino de la permanencia, pues lo que se veía muy negro hace unas jornadas se ha convertido en una posibilidad real siempre y cuando el equipo mantenga esta dinámica positiva. [Narración y estadísticas: Huesca 2-0 Eibar]

El conjunto aragonés se ha apuntado a la cofradía del clavo ardiendo y, a pesar de que su situación es agónica y parece tener un pie y medio en Segunda, se niega, por su tesón, a hacer buena lo que a todas luces parece una realidad inapelable.

En la posición de colista desde la sexta jornada de Liga, el equipo altoaragonés sigue obstinado en no dar su brazo a torcer y en hacer buenas a las matemáticas, que dicen que todavía es posible conseguir lo que a estas alturas de temporada parece una utopía.

Cucho Hernández pelea un balón con De Blasis

Cucho Hernández pelea un balón con De Blasis EFE

Con el triunfo ante un conjunto armero con muchas bajas, el equipo de Francisco Rodríguez ha ganado una semana de vida, que para los más pesimistas supone prolongar la agonía una jornada más y para los más optimistas un motivo para creer en que la fe mueve montañas, a pesar de que la que tiene enfrente el Huesca es del tamaño del Everest.

El Huesca no dejó de creer

El Huesca hizo hincar la rodilla a un Eibar que se jugaba poco en el envite porque se encuentra en una situación relativamente cómoda, gracias a las virtudes que le han llevado a no darse por vencido esta temporada, la fe en que la salvación es posible, la confianza en sus propias fuerzas, la entrega sin reservas y no levantar jamás la bandera blanca.

Esta vez al Huesca no se le torció el partido y se llevó los tres puntos porque hizo de la necesidad virtud y dejó claro sobre el césped que era el que más necesitaba ganar. Ambos equipos comenzaron el partido con la misma idea de juego, presión para robar el balón y fútbol directo pero sin precisión y con el objetivo primordial de no arriesgar nada en las cercanías del área propia.

Primeros compases tímidos del Huesca

Juego de mucho músculo y poca calidad, trabajado y luchado pero ausente de fútbol porque a ninguno de los dos le interesaba combinar mínimamente. El Huesca, que era el que más se jugaba, comenzó muy encogido y con mucho miedo ante un rival con menos tensión. Aún así, y después de una primera hora con el balón volando de un lado al otro del campo sin ninguna elaboración, el Huesca comenzó a cercar la meta visitante.

En el minuto 32 tuvo la mejor ocasión con un centro desde la derecha de "Cucho" Hernández que fue rematado de cabeza por el central Xabi Etxeita a la cruceta. Los hombres de Francisco Rodríguez dominaron el último cuarto de hora del primer periodo con varios centros a los que, o bien no llegaron los rematadores o sus disparos posteriores eran tapados por la zaga armera, cuyo único disparo de la primera mitad llegó en el tiempo de prolongación del primer periodo y ni siquiera fue entre los tres palos.

El arreón de los dos goles

El descanso no hizo variar el guión, con pocos espacios para las florituras y sí para la brega y el trabajo físico. Sin embargo, lo que cambió fue el acierto. En una contra del equipo oscense llevada por la derecha, "Cucho" Hernández rescató in extremis un balón que se escapaba por una banda para poner un centro raso a Enric Gallego que, con un taconazo, puso por delante a los suyos. Casi sin tiempo para digerir el tanto, el equipo vasco se vio con el segundo en contra, un gran gol de "Chimy" Ávila cuatro minutos después del logrado por Enric Gallego.

Tres puntos de oro en casa

El argentino enganchó de volea el saque de un córner casi en la línea del área para anotar el segundo y cerrar prácticamente el partido porque tras el 2-0, y contrariamente a lo que se podía esperar, el Eibar no inquietó y los propietarios del terreno vivieron un tramo final del partido sin agobios, salvó un remate de Cardona en el minuto 85 que envió a las manos del meta local. El pitido final liberó la tensión de la grada y provocó el delirio en el pequeño estadio El Alcoraz, que acabó repitiendo el habitual mantra de "sí se puede".

Huesca 2-0 Eibar

Huesca: Santamaría; Miramón, Etxeita, Mantovani, Javi Galán; Yangel Herrera, Musto; "Cucho" Hernández (Juanpi, 75'), "Chimy" Ávila (Melero, 86'), Ferreiro; y Enric Gallego.

Eibar: Dmitrovic; De Blasis, Sergio Álvarez, Oliveira, Cucurella; Pedro León, Diop (Marí, 43'), Escalante, Pere Milla (Sergi Enrich, 71'); Charles y Kike (Cardona, 40').

Goles: 1-0. 54' Enric Gallego; 2-0. 58' "Chimy" Ávila.

Árbitro: Medié Jiménez (Comité Territorial Catalán). Amonestó a Enric Gallego (24'), Diop (31'), Mantovani (37'), Chimy Ávila (70') y Yangel Herrera (86').

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 32 de La Liga disputado en el estadio El Alcoraz de Huesca ante 6.157 espectadores.