Grada semi vacía del Estadio de Tánger. Foto: Twitter (@manuocam)

Grada semi vacía del Estadio de Tánger. Foto: Twitter (@manuocam)

Fútbol SUPERCOPA DE ESPAÑA

Fracaso de la Federación en Tánger: gradas vacías en la Supercopa de España

Los espectadores desplazados al Estadio Ibn Battouta de Tánger no cesan en mostrar su indignación y enfado hacia la nefasta organización para presenciar, con garantías, el partido de la Supercopa de España entre el Sevilla y el Barcelona. Si en un principio el rifirrafe entre Luis Rubiales y Pepe Castro dejaba entrever una posible baja afluencia de sevillistas hasta el país marroquí, durante el encuentro una imagen viral en redes sociales no ha hecho más que confirmar el desastre.

Se trata de la grada de fondo de los banquillos de los equipos. Se observa con nitidez como los laterales donde es complicado captar con el tiro de cámara una imagen directa no cuentan con prácticamente nadie. Además, numerosos testimonios de los aficionados desplazados aseguran el trato nefasto de la organización desvelando numerosos problemas en los accesos a los sitios.

El caos ha sido tal, que la gente, harta de colas larguísimas sin obtener respuesta clara y rápida, ha decidido saltar algunos que otros muros de seguridad para acudir a sus localidades. "Desorganización total", asegura un miembro de la organización por boca de un aficionado desplazado en Tánger.

Ernesto Valverde y Pablo Machín se saludan en la Supercopa de España.

Ernesto Valverde y Pablo Machín se saludan en la Supercopa de España. REUTERS

Caos, desastre y desorganización

Lo cierto es que la presidencia de Luis Rubiales no podía haber comenzado con el pie más del revés. Tras el ridículo después del cese de Julen Lopetegui, ha sido el emplazamiento y el horario de la Supercopa de España la que ha supuesto la puntilla al mandatario. 

Tánger y a partido único. El propio presidente del Sevilla aseguró hace unas semanas su no consulta acerca de tal controvertida designación favoreciendo el interés del Barcelona. Además, en última instancia y por su fuera poco, se ha conocido como Rubiales habría incluso tachado al encuentro de "no oficial" con el fin de permitir la alineación de tantos jugadores extracomunitarios como el entrenador o el club quieran.