Jugadores del City durante un partido.

Jugadores del City durante un partido. REUTERS

Fútbol

Acusan al Manchester City de no informar del paradero de sus jugadores para los controles antidopaje

El club no habría informado correctamente del paradero de sus jugadores, con lo que la federación no podría haber realizado los controles que considerase oportunos.

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"El Manchester City ha sido acusado en relación a la reglas antidopaje de la FA. Se alega que el club falló en su obligación de asegurar que la información relativa al paradero de los futbolistas era certera, lo que es contrario al Artículo 14, apartado d (de la normativa antidopaje de la FA). El Manchester City tiene hasta el 19 de enero de 2017 para realizar alegaciones".

Son apenas tres líneas, pero suficientes para arrojar la sombra de la duda. Más que probablemente no será más que un error administrativo, pero la federación inglesa de fútbol (FA) ha acusado al Manchester City, literalmente, de no cumplir la normativa antidopaje.

El referido artículo 14 del código antidopaje de la federación inglesa establece que todos los clubes tienen la obligación de remitir la información que les sea solicitada, siempre con unos contenidos mínimos: 1) fechas de los entrenamientos, 2) horarios de inicio y final de los entrenamientos, 3) la dirección en que tendrán lugar esos entrenamientos, y 4) la dirección del domicilio de futbolista (o los futbolistas que sean solicitados) y de otros domicilios en los que pueda residir de forma habitual. -Consulte aquí la guía antidopaje de la FA-.

De lo que se acusa al conjunto que dirige Pep Guardiola no es ni siquiera de ocultar tal información, sino que se acusa al City de que la información enviada a la FA no es "certera".

Esto implicaría que la FA no tendría en su poder los horarios y direcciones en los que poder encontrar a los jugadores del conjunto celeste, lo que implica que no podría realizar los controles antidopaje que considerara pertinentes.

Un situación que se produce de forma recurrente en el deporte y que no es extraña en el ciclismo, el atletismo o la natación. De hecho, en algunos de estos deportes cuando un deportista no está donde dijo que estaría o directamente se escabulle en tres controles consecutivos se considera como un positivo y es castigado como si un análisis hubiese arrojado niveles anómalos de cualquier sustancia dopante.