Muere Ángel Arroyo, pionero y segundo en el Tour de Francia de 1983.

Muere Ángel Arroyo, pionero y segundo en el Tour de Francia de 1983. RFEC

Ciclismo

Muere Ángel Arroyo, el ciclista que devolvió a España al podio del Tour y abrió el camino a Perico Delgado e Induráin

El corredor que coronó el Puy de Dôme en 1983 ha fallecido a los 70 años como consecuencia de una grave enfermedad.

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El ciclismo español despide a uno de sus grandes mitos tras el fallecimiento de Ángel Arroyo Lanchas a los 70 años en el Complejo Asistencial de Ávila, donde permanecía hospitalizado como consecuencia de una grave enfermedad.

Nacido en la localidad abulense de El Barraco, cuna legendaria de escaladores ilustres, el corredor castellano personificó el renacer competitivo y emocional de la afición española en la década de los ochenta, recuperando el protagonismo perdido en las grandes vueltas internacionales.

Su consagración definitiva en la historia del deporte tuvo lugar durante el inolvidable Tour de Francia de 1983. En aquella edición, la primera que afrontaba la estructura navarra del equipo Reynolds bajo la dirección de José Miguel Echávarri, Arroyo firmó una actuación memorable que transformó para siempre la mentalidad del pelotón patrio.

El momento culminante de su carrera llegó en la exigente cronoescalada al mítico Puy de Dôme, donde se alzó con un triunfo colosal superando a las máximas figuras del panorama europeo.

Aquella exhibición, unida a su gran regularidad en las etapas alpinas, le permitió culminar la prueba en la segunda posición de la clasificación general en París, únicamente superado por el francés Laurent Fignon.

Aquel podio no representó un éxito aislado, sino el detonante que derribó de golpe los viejos complejos del ciclismo español más allá de las fronteras nacionales.

Con Arroyo erigido en indiscutible líder de filas y un jovencísimo Pedro Delgado ejerciendo como pupilo aventajado en la montaña, el conjunto navarro descubrió la fórmula táctica para aspirar a cotas impensables.

Ángel Arroyo, en su etapa profesional en el equipo Reynolds.

Ángel Arroyo, en su etapa profesional en el equipo Reynolds. Movistar Team

Su gesta funcionó como el puente indispensable que facilitó el histórico triunfo de 'Perico' en 1988 y la posterior hegemonía incontestable de Miguel Induráin a lo largo de la década de los noventa.

Profesional entre 1979 y 1989 tras militar en las escuadras Moliner-Vereco, Zor y Reynolds, su palmarés acumuló dos triunfos de etapa en la ronda gala y victorias de prestigio en la Vuelta a los Valles Mineros o la Vuelta a Asturias.

Su trayectoria estuvo asimismo marcada por la amarga descalificación en la Vuelta a España de 1982, prueba que coronó en primera posición antes de una controvertida sanción por dopaje con diez minutos de penalización que el corredor siempre negó.

El dolor por su fallecimiento ha calado profundamente en la provincia abulense, donde el consistorio municipal ha decretado dos días de luto oficial. El emotivo adiós de su director deportivo, José Miguel Echávarri, sintetizó el vacío que deja el ciclista: "Desciende el arroyo en lancha como un ángel".

Con su partida, el ciclismo pierde al pionero valiente y humilde que devolvió la ilusión a las cunetas y abrió el camino a toda una generación de campeones.