Fredrik Dversnes celebra la victoria en la decimoquinta etapa del Giro de Italia. EFE
Fredrik Dversnes se lleva una victoria heróica en los metros finales desde la fuga en la decimoquinta etapa del Giro de Italia
El noruego dio la sorpresa en la capital de Lombardía en una etapa completamente llana donde apenas hubo un gran espectáculo hasta los últimos metros.
Fredrik Dversnes conquistó la decimoquinta etapa del Giro de Italia tras culminar con éxito una extensa escapada en una jornada de 157 kilómetros entre Voghera y Milán.
La jornada, completamente llana y diseñada para una llegada al esprint, apenas ofrecía alicientes más allá del esprint intermedio y el kilómetro Red Bull.
El principal foco de atención estaba en el circuito urbano de Milán, al que los corredores debían dar cuatro vueltas y donde podían aparecer los habituales riesgos del trazado urbano.
A quién se le ocurre poner esto un domingo...
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Qué etapa más aburrida...
PERDONA, SUJÉTAME EL CUBATA.
🤯 Dversnes remata la fuga tras más de 100 kilómetros de escapada y deja a los velocistas sin victoria en Milán. #GirodItalia #LaCasadelCiclismo pic.twitter.com/mk1WfKU7mw
Los equipos de los velocistas mantuvieron bajo vigilancia los primeros intentos de fuga y evitaron que se formara un grupo numeroso o con corredores peligrosos.
Finalmente, dieron margen a una escapada integrada por Martin Marcellusi (Bardiani), Mattia Bais, Mirco Maestri (Polti VisitMalta) y Fredrik Dversnes (Uno-X), único representante extranjero en el cuarteto.
Por detrás, el Lidl-Trek de Jonathan Milan -discreto hasta ahora en este Giro- se encargó de controlar la diferencia, que nunca superó los tres minutos.
El eritreo Amanuel Ghebreigzabhier asumió gran parte del trabajo en cabeza del pelotón, apoyado por los hombres del Soudal de Paul Magnier y del Unibet Rose Rockets de Dylan Groenewegen.
Una escapada que desafió al pelotón
La tensión aumentó únicamente en el esprint intermedio, donde se disputaban puntos importantes para la clasificación de la 'maglia ciclamino'.
El UAE lanzó a Jhonatan Narváez, pero el ecuatoriano no pudo imponerse en un terreno favorable al francés Paul Magnier, que logró igualarlo al frente de la clasificación por puntos.
La fuga accedió al circuito de Milán con más de dos minutos de ventaja y una velocidad media superior a los 50 kilómetros por hora.
La reclamación de Vingegaard al coche de dirección de carrera.
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⚠️ Tras ello, el Jurado Técnico ha decidido detener los cronos para la clasificación general al inicio de la última vuelta del circuito final.#GirodItalia #LaCasadelCiclismo pic.twitter.com/hkjHGFQ77d
Aunque la diferencia comenzó a reducirse tras el primer paso por meta, el ritmo de persecución no resultó suficiente para los intereses de los equipos de los esprinters.
El cuarteto cabecero mantuvo una velocidad media de las más altas vistas en la historia reciente del Giro, obligando al pelotón a un esfuerzo extremo y a un desgaste prematuro de numerosos gregarios, incluidos corredores importantes para la clasificación general como Derek Gee (Lidl-Trek).
La organización decidió neutralizar los tiempos para la general al inicio de la última vuelta al circuito milanés, lo que terminó fragmentando el pelotón y reduciendo considerablemente el grupo principal en el tramo decisivo.
La falta de coordinación entre los equipos perseguidores terminó por abrir definitivamente la puerta al éxito de la fuga. Los cuatro escapados llegaron con margen suficiente para jugarse la victoria, y fue Dversnes quien se mostró más fuerte en el esprint final.
❗ Enric Mas, involucrado en un percance a cola de pelotón.#GirodItalia #LaCasadelCiclismo pic.twitter.com/C2dir451RK
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Apenas unos segundos después cruzaron la meta los velocistas, frustrados al ver cómo la esperada llegada masiva se les escapaba en los últimos kilómetros.
Tras completarse la segunda semana de competición, el Giro disfrutará este lunes de su tercer y último día de descanso.
La carrera regresará el martes con la decimosexta etapa, entre Bellinzona y Carì, en Suiza: un recorrido corto de 113 kilómetros, aunque exigente, marcado por varios puertos de segunda y tercera categoría y una subida final de 11,7 kilómetros al 7,9 % de pendiente media.