Igor Arrieta celebra su victoria en el Giro de Italia.

Igor Arrieta celebra su victoria en el Giro de Italia. GIRO DE ITALIA

Ciclismo GIRO DE ITALIA

Igor Arrieta pide paso: se lleva la victoria de la forma más agónica en la quinta etapa del Giro de Italia

El joven ciclista español recortó de manera inverosímil dentro de los últimos metros una distancia que parecía insalvable con respecto al portugués Afonso Eulálio, su compañero de fuga.

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Es imposible que un final de etapa dé más giros guion en los últimos kilómetros. Igor Arrieta vio cómo tenía en la mano la victoria en la quinta etapa del Giro, también cómo se le escapaba hasta en dos ocasiones, y por último cómo firmaba una remontada histórica de la que se va a acordar para siempre.

El ciclista español se llevó las manos a la cara nada más cruzar la línea de meta de Cosenza. No se lo podía creer. En realidad, ni él ni prácticamente nadie que lo estuviera viendo por televisión.

Parecía imposible semejante desenlace cuando el navarro se fue al suelo cuando trataba de culminar la fuga mano a mano con el portugués Afonso Eulálio. Ahí perdió medio minuto precioso que pareció echar por tierra sus posibilidades, pero la carretera mojada, la misma que le provocó la caída, le abrió una segunda oportunidad.

Eulálio también se cayó poco después y ambos se reagruparon en la cabeza. Pero el asfalto impracticable iba a volver a hacer de las suyas.

Arrieta no trazó bien y se fue por la escapatoria en una curva de derechas, un error que parecía arrebatarle de nuevo la opción de pelear por la victoria.

Eulálio lo tuvo ganado pero, aún no se sabe muy bien cómo, Arrieta sacó fuerzas de flaqueza, se aprovechó de que el luso se desfondó de manera terrible, y terminó sobrepasándole en la recta de meta. Un desenlace de ensueño para este joven ciclista de 23 años.

La lluvia lo marca todo

La quinta etapa del Giro de Italia estuvo marcada por la lluvia. Si las carreteras no hubieran estado encharcadas, no cabe duda de que no habríamos vivido semejante final.

Chubasqueros, manguitos y cualquier prenda fue bien recibida en el pelotón para combatir la lluvia. Más de uno, de hecho, tuvo que echar pie a tierra durante la etapa para colocarse con tranquilidad los ropajes. No había un gran ritmo, así que no existía la necesidad de correr grandes riesgos.

Más de 10 corredores se dieron a la fuga y plantaron batalla a un pelotón que no estaba para entrar a la guerra. Querían los favoritos un día tranquilo y no asumir demasiados riesgos. Mucho habían pasado ya los ciclistas en las tres primeras jornadas por Bulgaria.

Así, la fuga caminó y consiguió el tiempo suficiente como para saber que el triunfo estaba por delante. La dureza del día, con la ascensión al Mont Grande di Viggiano, seleccionó la carrera.

De ahí salieron dos hombres fuertes. Afonso Eulálio, el portugués del equipo Bahrein, e Igor Arrieta, otra de las joyas del ciclismo español que pide su sitio en UAE Team, el equipo de Pogacar.

Los últimos diez kilómetros entre ambos fueron dramáticos. Primero el español se fue al suelo, después el portugués, y por último el navarro se fue por la escapatoria en una curva al no poder rectificar la trazada.

La remontada final ya forma parte de los desenlaces más emocionantes de los últimos tiempos. Arrieta logró la segunda victoria de su incipiente carrera, la primera en una gran vuelta. Y eso son palabras mayores.