Óscar Freire, tres veces campeón del mundo de ciclismo.

Óscar Freire, tres veces campeón del mundo de ciclismo. EFE

Ciclismo

Óscar Freire, condenado por un delito de injurias tras ser denunciado por su mujer por maltrato en el ámbito familiar

Al triple campeón del mundo de ciclismo se le ha impuesto una pena de nueve días de localización permanente en un domicilio diferente al de la víctima y una orden de alejamiento de su mujer durante seis meses

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Óscar Freire, tricampeón del mundo de ciclismo, ha sido condenado por un delito leve de injurias tras un juicio rápido después de ser denunciado por su mujer por un supuesto delito de malos tratos en el ámbito familiar, consistente en agresiones, amenazas, vejaciones y acoso.

Este pasado domingo sobre las 19.00 horas fue detenido después de que su esposa acudiera sobre las 14.00 horas al puesto de la Guardia Civil de Torrelavega para denunciar al exciclista. El cántabro se acogió a su derecho a no declarar.

Al exciclista se le ha impuesto una pena de nueve días de localización permanente en un domicilio diferente al de su mujer, con quien está en proceso de divorcio, y una orden de alejamiento de su esposa durante seis meses, según la sentencia a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL según fuentes cercanas a la investigación.

El cántabro no podrá acercarse a menos de 200 metros del domicilio de ésta, ni de su lugar de trabajo o cualquier otro que frecuente ni comunicarse con ella.

Lo que iba a ser un juicio rápido por un presunto delito de vejaciones graves, recogidas en el artículo 173.2 del Código Penal, se ha transformado en uno por delito leve (173.4) por decisión de la mujer.

En el juicio, ésta se ha ratificado en la denuncia presentada pero, al estar "muy afectada", según su abogada, María Mendieta, no ha podido entrar en detalles durante su declaración.

Según el relato de Laura Cobo el domingo ante la Guardia Civil, la mala relación entre ambos comenzó en 2023, aunque ella ha defendido que él "siempre ha sido muy controlador durante toda la relación", pero consideraba que era algo "normal".

El acoso llegó a tal punto que presuntamente el cántabro había colocado localizadores GPS en el coche, además de micrófonos en el vehículo y en la propia casa. La mujer del ciclista también denuncia que le había duplicado el WhatsApp para tenerla controlada.

En su testimonio, Laura Cobo denunció "sufrir un acoso continuo", y es que el control que él ejercía sobre ella "es total". "Siempre sabe dónde está y lo que hace [...] Es muy celoso y posesivo". Según recoge el atestado, durante la recepción de la denuncia él llamó hasta en trece ocasiones.

La mujer ha descrito cómo, a lo largo de la relación, fue llevada a una posición de inferioridad y sumisión, sintiéndose menospreciada por motivos económicos y recibía constantes comentarios despectivos sobre su físico. Entre los episodios relatados aparecen múltiples discusiones violentas desde 2023, algunas presenciadas por sus hijos.

Oscar Freire

Oscar Freire

En septiembre de 2025, durante una discusión especialmente tensa, Freire supuestamente arrebató el teléfono de su esposa cuando intentaba comunicarse con el hermano del exciclista, estrellándolo contra el suelo y dejándolo inservible.

Después, ante la amenaza de llamar a la Policía, la habría sujetado por ambos brazos y empujado contra la puerta, iniciándose un forcejeo en el que la mujer consiguió escapar.

Los detalles del maltrato

Otro incidente se produjo durante una discusión nocturna en su casa de Mijares (Santillana del Mar), donde el exdeportista rompió mobiliario de la vivienda, entre ellos un lienzo del que arrancó la cara de la denunciante y, lanzándoselo, le espetó: "Esto es lo que quieres". Los hijos estaban presentes durante este episodio.

Además, la denunciante narra la existencia de insultos reiterados, vejaciones sobre su aspecto físico y amenazas explícitas, entre ellas "hacerle la vida imposible", dejarla "sin un duro" y la posibilidad de perder la custodia de los hijos.

También denuncia que Freire mantuvo "una vida paralela" sentimental durante los últimos dos años, con relaciones extramatrimoniales que él no ocultaba y sobre las que le formulaba comentarios, además de imponerle prácticas sexuales que realizaba con sus amantes.

La víctima declaró que accedía a mantener relaciones sexuales con Freire "sin ganas y por no discutir". El último enfrentamiento tuvo lugar durante una misa en Puente San Miguel. Freire habría cambiado su lugar en la iglesia para sentarse junto a ella, iniciando una discusión que terminó con él sujetándola "fuertemente" del brazo para impedir que se levantara.

Finalmente ella salió del templo y al intentar llamar al hermano del exciclista, éste le arrebató el teléfono delante de varias personas, aunque momentos después se lo devolvió.