Sandra Alonso, durante un entrenamiento después de su embarazo Imagen cedida
Sandra Alonso, la madre que perdió su sitio en el pelotón por su embarazo: "Llegas a pensar que estás haciendo algo malo"
La ciclista cuenta en EL ESPAÑOL el paso valiente que dio al quedarse encinta con 26 años aun sabiendo del riesgo que eso suponía para su carrera profesional.
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El pasado 5 de diciembre la vida de Sandra Alonso cambió para siempre. En realidad ya lo había hecho antes, pero esa fue la fecha que jamás olvidará en la que dio a luz a su primera hija, Leila.
Esta ciclista dio el paso que la mayoría de deportistas en activo jamás se atreven a ejecutar. Lo tenía muy claro. Apasionada de los niños y con una ilusión enorme por formar una familia, decidió quedarse embarazada a los 26 años.
La decisión no era sencilla. Obviamente, empezar a gestar una nueva vida dentro de su vientre implicaba abandonar la competición del más alto nivel y hacer un parón en seco en su carrera deportiva.
10 de abril de 2025 - última carrera🏁
— Sandra Alonso (@sandyAD98) March 2, 2026
5 de diciembre de 2025 - nace mi hija🤰
31 de diciembre de 2025 - primer día de bici🚴♀️
28 de febrero de 2026 - vuelvo a ponerme un dorsal 🥈
No sé hasta donde llegaré esta temporada, pero sí sé que no voy a quedarme con la duda. pic.twitter.com/cSPKQMNcJh
Una carrera que se encontraba en el punto más álgido y que le estaba dando alegrías al ciclismo español en forma de victorias. Por eso fue especialmente valiente, porque antepuso su lado más personal y aparcó provisionalmente su faceta competitiva.
Ahora Sandra Alonso, sin equipo, trata de recuperar su sitio en el pelotón profesional y cuenta su experiencia en EL ESPAÑOL. Habla de las puertas que le han cerrado, del sentimiento intrusivo de culpa al comunicarle al equipo su embarazo, y sueña con que el podio final de un Tour de Francia femenino próximamente esté poblado de los hijos de las ciclistas.
La pregunta es obligada para empezar, ¿cómo lleva la maternidad?
Estoy muy bien, estoy muy contenta y con muchas ganas de volver al ciclismo. En casa estoy súper contenta, encantadísima de que haya salido todo bien. Es verdad que es un proceso de incertidumbre, pero estoy contenta de que haya salido todo genial.
¿Cómo es ese momento en el que una deportista de élite, en plenitud y en un gran momento de su carrera deportiva, decide quedarse embarazada?
Desde que soy niña me han encantado los niños. En mi adolescencia siempre jugué con niños y quería ser profesora. Tenía muy claro que quería tener niños. Nunca me puse edad, ni una fecha, ni nada. Pero lo encontré todo a favor.
Encontré a alguien con quien quería estar siempre y al que le gustaban también los niños, creía que tenía una carrera más o menos estable, aunque ahora me he dado cuenta de que quizás no es tan estable.
Yo me veía bien en el pelotón, ya tenía un nombre. Y ni siquiera ha pasado un año desde que estoy fuera, ha sido desde abril a marzo, todo incluido en once meses.
Tenía muy claro que quería tener niños. Nunca me puse edad, ni una fecha, ni nada.
Yo no veía ser madre como una locura. ¿Por qué esperar? Yo siempre he escuchado a las chicas que serían madres cuando dejaran la bici, pero yo no quería esperar a los 40 años para tener hijos. Yo quería tener una familia y no esperar a que fuera tarde.
Quiero ser ciclista y volver a ser profesional, y estoy luchando por ello, pero lo más bonito ya lo tengo. Si tengo que dejar la bici... Ya es algo que el año pasado me llegué a plantear.
¿Se ha sentido rechazada ahora que está intentando volver?
No he visto el apoyo que esperaba. No creía que fuera a ser tan complicado. 2024 fue mi mejor temporada, con tres victorias, la primera en el World Tour, en los Nacionales estuve en el podio... No esperaba obtener tanto rechazo.
Se habla mucho del apoyo a la mujer, de la conciliación... Pero de primera mano he visto que eso no es así.
Pasé un momento malo a mitad del embarazo porque me sentía rechazada y por mi cabeza pasó el tener que dejar de competir.
Sandra Alonso, con su hija Leila en brazos.
¿Es rechazo por parte de los equipos, de las instituciones...?
Es por el cierre de puertas tan claro que he vivido. Lo que te dicen muchos equipos de que no hay presupuesto o que están llenos no me vale en julio ni en agosto.
Ha sido en ese sentido realmente. Yo explicaba a los equipos que tenía una madre que me apoyaba y se podía quedar con la niña, una mi pareja igual... Tenía todo a favor para volver.
Lo estoy haciendo igualmente, pero sin un equipo detrás. El proyecto FER sí que me ha seguido apoyando.
¿Siente que esto va a suponer un frenazo en seco para su carrera deportiva?
Quiero ser positiva y pensar que esto va a ser un salto. Un paso para atrás y dos hacia delante. He vuelto con muchas ganas. El primer día que cogí la bici fue el 31 de diciembre, y tengo cero pereza. Veo que estoy mejorando, que en dos meses he progresado mucho, semana tras semana lo noto.
Me da un poco de pena que en el final del Tour masculino el podio esté lleno de los hijos de los ciclistas y en el femenino no.
En este caso, sin duda, usted ha puesto por delante el plano personal...
El tiempo pasa y no frena en ningún sitio. Hay que hacerlo así. Yo lo tenía claro. Me da un poco de pena que en el final del Tour masculino el podio esté lleno de los hijos de todos los ciclistas y en el femenino no. Es algo que debería cambiar, pero espero que con casos como el mío se normalice y se vea que es posible.
¿Cómo fue ese proceso de comunicar al equipo que se ha quedado embarazada?
Yo corrí el primer mes estando embarazada. Estaba en El Salvador compitiendo, y yo volví de allí, me enteré y se lo comuniqué al equipo.
La verdad es que tuve mucho apoyo por parte de ellos. Tenía miedo de decirlo, pero tuve muy buena respuesta por parte del director. Me dio la enhorabuena y me dijo que lo disfrutara, que hablara con la médico del equipo.
Tenía bastante miedo a comunicarlo al equipo. Llegas incluso a pensar que estás haciendo algo malo o engañando al equipo.
Sandra Alonso en un entrenamiento.
Ya sabiendo que está embarazada, ¿cuándo deja de competir y de entrenar?
Después de volver de El Salvador me dijeron que no compitiera más. Las siguientes carreras que me tocaban eran las clásicas de las Ardenas, así que imagínate. Me dijeron que no fuera.
Durante los primeros dos o tres meses seguí haciendo entrenos con normalidad, seguía una rutina. A partir del quinto mes ya empecé a ir por sensaciones, pero nunca dejé de entrenar 12 horas a la semana. Así casi hasta el último mes.
Lo llevaba con mucha calma y muy contenta. Salía porque me daba alegría y me despejaba.
¿Cómo afrontó el momento del parto?
Muy tranquila. Todo el mundo estaba muy nervioso. Al final fue por inducción porque no quería salir, llegamos a la semana 40. Era un momento que no estaba en mis manos cómo saliese, pero estaba muy tranquila.
Y después, en pleno proceso de postparto, ¿cómo es volver a entrenar?
En mi caso no me ponía una fecha para volver a coger la bicicleta. Iba día a día, me lo tomaba con toda la calma del mundo. Mi pensamiento estaba 100% en que mi hija creciera y comiera bien.
Físicamente estaba muy cansada y es un proceso duro. Tienes que estar con la niña, desde recién nacida tienes que estar muy pendiente, no conocen la noche... Así que fueron 7 o 10 días duros. Ya solo caminar de la cama a la cocina me costaba y me fatigaba, pero poco a poco me fui encontrando mejor.
Iba según me fuera pidiendo mi cuerpo hasta que llegó un día que me encontré mejor y que cogí la bici. Fue el 31 de diciembre que fuimos a Torrevieja, y además hacía buen tiempo.
Ese primer día que se vuelve a montar en la bicicleta, ¿cómo se sintió?
Mucha ilusión. Recuerdo haber vivido algún día tan ilusionante como volver a montar después de que me operaran de la clavícula, este día fue parecido. Hice dos horas sonriendo, feliz, disfrutando.
Fue ilusionante. En ese rodaje empecé a tener las cosas más claras otra vez.
Y después, ¿cómo va subiendo el nivel y la exigencia?
Tardé muy poco en encontrarme bien. En cuanto a peso, cogí 15 kilos durante el embarazo y en una semana había perdido 10. Estaba casi en mi peso.
En cuanto a sensaciones, enseguida en Torrevieja empecé a salir con grupetas de los hombres que van rápido, y yo iba sufriendo pero disfrutando. Cogí el punto rápido, así que ha sido una pretemporada diferente, con un poco de prisa.
El primer día que volví a entrenar hice dos horas sonriendo, feliz y disfrutando. Ahí empecé a tener las cosas más claras otra vez.
A finales de mes de enero volvió a competir. Lo hizo sin equipo en una carrera en los Emiratos Árabes Unidos, ¿Qué sensaciones tuvo?
Llevaba 25 días de entrenamientos y fui a probar un poco. Me dio mucha motivación y volver con un objetivo en esas primeras semanas se me hizo mucho más fácil.
Y para este año, ¿cuál es el plan que le queda por seguir? ¿Confía todavía en poder encontrar un equipo?
Voy a hacer todo lo que haga la selección española, como la Vuelta a Extremadura. Luego hay algún equipo que me ha dicho que lo que quiera correr con ellos puedo hacerlo sin compromiso, y eso ayuda mucho.
El objetivo número 1 es el Campeonato de España de contrarreloj, que siempre me he quedado a las puertas. Sería muy bonito poder ganar este año y demostrar que he vuelto.