Alejandro Valverde con el maillot de líder de la Volta tras la sexta etapa.

Alejandro Valverde con el maillot de líder de la Volta tras la sexta etapa. Toni Albir EFE

Ciclismo

Valverde acaricia la Volta mientras Froome se hunde

El ciclista murciano conquistará por segunda vez la ronda catalana salvo catástrofe el domingo tras una sexta etapa en la que se impuso el sudafricano Daryl Impey.

M.C. / Agencias

El español Alejandro Valverde (Movistar) se mantuvo firme en el liderato de la Volta Ciclista a Cataluña tras la penúltima etapa, con inicio en Tortosa y final en Reus, en la que el británico Chris Froome perdió más de 26 minutos y cedió el segundo puesto a Alberto Contador (Trek Segafredo).

La victoria de la sexta etapa, de 189,7 kilómetros por las carreteras de la provincia de Tarragona, se la llevó tras un igualado esprint el sudafricano Daryl Impey (Orica-Scott), por delante de Valverde, que terminó segundo, un resultado con el que el líder ganó 6 segundos de bonificación y deja la carrera casi sentenciada. Salvo sorpresa este domingo en Barcelona, Alejandro Valverde inscribirá su nombre por segunda vez en el palmarés de la Volta.

El jefe de filas del Movistar cuenta ahora con una ventaja de 53 segundos sobre Contador, así como 1 minuto y 6 segundos sobre su compañero en el Movistar Marc Soler, segundo y tercero respectivamente en la general. Una ventaja casi insalvable si se tiene en cuenta el perfil de la etapa del domingo, con las ocho ascensiones a la montaña de Montjuïc.

Antes, el pelotón tuvo que enfrentarse a una jornada que no fue, ni mucho menos, de transición. Después de que en la etapa reina del viernes se moviera el avispero y Valverde se confirmara como el nuevo líder de la Volta a Catalunya, todo apuntaba que en la sexta etapa las primeras espadas del pelotón tomarían un respiro.

Más aún después de que la pasada noche una capa de nieve cubriera los campos del Alt de la Mussara, de primera categoría, el último de los cuatro puertos de la jornada. Aunque los movimientos no se produjeron en el puerto del día sino tras superar el Alt de Bot, de tercera categoría, donde el gran grupo se partió en tres en una carretera estrecha y Chris Froome y sus gregarios quedaron mal parados.

El británico, hasta entonces segundo clasificado a 21 segundos de Valverde, perdió 40 segundos en el kilómetro 39. Una desventaja que fue ampliándose al mismo tiempo que los gregarios de Movistar, Trek Segafredo y Quick-Step imponían su ley en el grupo principal, reducido a algo más de 30 corredores.

En el ecuador de la etapa, el tres veces campeón del Tour de Francia se dejaba hasta doce minutos. Paralelamente, veía cómo uno de sus compañeros de viaje, el español Mikel Landa, abandonaba la ronda catalana. Con Froome fuera de combate, los focos estaban puestos en Alberto Contador. La ascensión a La Musara, cuya cima estaba situada a 35 kilómetros de la meta, se presentaba como el único punto en el que el madrileño podía buscar las cosquillas al líder.

A 40 kilómetros del final, el dos veces campeón del Tour de Francia lanzó un ataque inocente que fue rápidamente contrarrestado por la velocidad de crucero de los hombres de Movistar, que ascendieron a La Musara con el pelotón reagrupado. No se produjeron sorpresas en el descenso hacia Reus. Con el asfalto todavía mojado por las precipitaciones de la noche anterior, nadie quiso tomar riesgos y Movistar maniató cualquier sorpresa hasta el llano, donde Darío Cataldo (Astana) y Alessandro de Marchi (BMC) se despegaron del grupo a 15 kilómetros de meta.

Cuando parecía que los italianos se jugarían la victoria de etapa en un mano a mano, a pocos metros de meta el pelotón, con pocos velocistas, les dio caza. En éstas, Valverde fue el primero en probarlo, pero Dary Impey alzó los brazos en el último suspiro.

Tras recibir los premios de final de etapa acompañado por sus hijos, Valverde veía cómo un resignado Chris Froome, junto a sus gregarios, cruzaba la meta a 26 minutos y 38 segundos de los primeros, mientras que 47 ciclistas pasaban fuera de control. Al murciano sólo le queda superar las ocho ascensiones a Montjuïc para confirmar su segunda victoria en la Volta después de la conseguida en 2009.

Será en una etapa corta, de 138 kilómetros con inicio y final en la capital catalana, donde si se tienen en cuenta los resultados de las últimas ediciones, es muy difícil remontar una desventaja tan amplia como la que hace líder al murciano.