Baba Miller, Aday Mara, Santi Aldama, Hugo González y Sergio de Larrea.

Baba Miller, Aday Mara, Santi Aldama, Hugo González y Sergio de Larrea. Reuters

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Los rookies españoles llaman a la puerta de la NBA: el relevo generacional toma forma junto a Aldama y Hugo González

Aday Mara, Sergio de Larrea y Baba Miller elevan la presencia nacional en la liga estadounidense, con el desafío de ganarse un espacio.

Más información: Un conflicto amenaza el debut de Aday Mara en la NBA: el Casademont Zaragoza bloquea el transfer para los Thunder

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El baloncesto español vuelve a ganar espacio en la NBA después de atravesar su etapa de menor representación en lo que va de siglo. La temporada 2026/27 comenzará este martes con cinco jugadores nacionales: Santi Aldama, Hugo González, Aday Mara, Sergio de Larrea y Baba Miller.

Los tres últimos afrontarán su primer curso en la competición y elevarán una presencia que hace dos campañas había quedado reducida únicamente a Aldama.

El cambio no consiste solamente en una cuestión numérica. España presenta un grupo con una media de edad cercana a los 22 años y perfiles capaces de ocupar las cinco posiciones.

Aldama, a sus 25 años, pasa a ejercer como referencia de una generación que pretende asentarse sin vivir condicionada por las comparaciones con los Gasol, Ricky Rubio, José Manuel Calderón o Rudy Fernández.

El Draft de junio confirmó que el relevo ya había cruzado el Atlántico. Aday Mara fue escogido por Oklahoma City Thunder en el número 12, Sergio de Larrea salió en el 25 y Baba Miller, en el 36. Era la primera vez desde 2009 -y apenas la segunda de la historia- que tres españoles eran seleccionados en una misma edición.

Aday Mara, impacto inmediato

Mara parte como el novato español que más expectación ha generado. Sus 2,21 metros, la capacidad para proteger el aro y su facilidad para finalizar cerca de la canasta lo llevaron hasta la lotería del Draft después de proclamarse campeón universitario con Michigan.

Ningún jugador español había sido elegido tan arriba desde el quinto puesto de Ricky Rubio en 2009.

La pretemporada ha reforzado las expectativas. Mara terminó los partidos de preparación con 13,4 puntos y 7,6 rebotes de promedio, incluyendo una actuación de 22 tantos sin fallar ninguno de sus diez lanzamientos ante Milwaukee. También mostró recursos para pasar desde la zona alta y una lectura ofensiva poco habitual en un pívot de su tamaño.

Aday Mara, durante un partido de pretemporada con los Oklahoma City Thunder.

Aday Mara, durante un partido de pretemporada con los Oklahoma City Thunder. Reuters

Su llegada responde además a una necesidad competitiva de Oklahoma. Los Thunder fueron eliminados por San Antonio en el séptimo encuentro de la última final del Oeste y buscan más centímetros para enfrentarse a Victor Wembanyama.

Mara tendrá por delante a Isaiah Hartenstein y compartirá juego interior con Chet Holmgren, por lo que sus minutos dependerán de cómo encaje en una rotación profunda y construida para competir por el campeonato.

El estreno contiene, sin embargo, una incógnita extradeportiva. Basket Zaragoza sostiene que el pívot continúa vinculado contractualmente al club hasta 2027 y ha cuestionado su incorporación a la NBA.

Oklahoma responde que, después de tres temporadas en la NCAA, no necesita un permiso internacional para alinearlo. El conflicto permanece abierto, aunque la franquicia mantiene que Mara puede jugar.

Si no aparece un impedimento de última hora, su primera prueba no podría ser más simbólica: Oklahoma abrirá el curso en San Antonio, precisamente ante Wembanyama y el equipo que frustró sus aspiraciones la pasada primavera.

De Larrea encuentra un guía

Sergio de Larrea también ha acelerado los plazos. El base fue elegido por Los Angeles Lakers, pero sus derechos terminaron en Dallas, donde compartirá vestuario con Aldama. Llega después de proclamarse campeón de la Liga Endesa con Valencia Basket y de ser reconocido como el mejor joven de la competición española.

Su adaptación ha dejado una primera pista sobre el papel que puede ocupar. En cuatro encuentros de pretemporada promedió 9,5 puntos y cinco asistencias, lideró a los Mavericks en pases de canasta y convirtió ocho de sus doce triples. En la Liga de Verano ya había establecido dos veces el récord de asistencias de Dallas, primero con doce y después con catorce.

Dusty May, entrenador de los Mavericks, ha destacado su capacidad para elevar el rendimiento colectivo y considera que está ganándose un sitio en la rotación.

De Larrea identifica con claridad la principal herramienta con la que pretende abrirse paso: «Probablemente, el pase y la visión de juego. Creo que eso es lo que puedo aportar al equipo y también lo que puede ayudarnos a ganar».

Su mayor apoyo está sentado, de momento, en el mismo banquillo. Aldama continúa recuperándose de la artroscopia a la que fue sometido en la rodilla derecha en marzo y no disputó la pretemporada.

Mientras espera el alta, ayuda a su compatriota a reconocer rivales, interpretar defensas y entender detalles de una liga en la que ya ha completado cinco campañas.

Dallas adquirió al canario después de toda una carrera en Memphis. Aldama cerró su última temporada con los Grizzlies firmando sus mejores promedios: 14 puntos, 6,7 rebotes y 2,9 asistencias. Su combinación de altura, tiro exterior y manejo permite utilizarlo como ala-pívot o como pívot abierto en quintetos de mayor velocidad.

Su regreso marcará el techo de la pareja española. De Larrea puede encontrar en él un socio para el bloqueo y continuación, mientras Aldama tendrá a su lado un director que ya conoce de la selección. La recuperación de la rodilla aconseja prudencia, pero el canario inicia el curso como el español más consolidado de la NBA.

Miller busca su oportunidad

El camino de Baba Miller será diferente. Elegido en la segunda ronda por Los Angeles Clippers, el mallorquín aterriza con un contrato de cuatro temporadas y las dos primeras garantizadas, una muestra de confianza poco habitual para un número 36 del Draft.

Miller reúne condiciones difíciles de encontrar: ronda los 2,11 metros, puede avanzar con el balón, generar pases y defender diferentes posiciones.

En su último año universitario, con Cincinnati, promedió 13 puntos, 10,3 rebotes y 3,7 asistencias, aunque el 19,2% en triples dejó el lanzamiento exterior como el principal aspecto pendiente de su evolución.

Baba Miller, durante un partido de pretemporada con Los Angeles Clippers

Baba Miller, durante un partido de pretemporada con Los Angeles Clippers Reuters

La preparación ofreció señales positivas. Firmó 11,3 puntos y cinco rebotes de media en sus tres primeras apariciones y cerró uno de sus mejores encuentros con 15 tantos, cinco capturas y dos triples ante Denver.

Su desafío será transformar esa versatilidad en una función estable dentro de una plantilla veterana y con varias alternativas en las posiciones interiores.

Miller no parte con el margen de error de una elección de lotería, pero sí con tiempo contractual para desarrollarse. Defender, rebotear y correr la pista pueden proporcionarle minutos antes de que su tiro alcance la regularidad necesaria.

El salto de Hugo

Hugo González representa el paso intermedio entre los debutantes y Aldama. El alero de Boston afronta su segundo año después de participar en 74 partidos durante su temporada de novato, con 3,9 puntos y 3,3 rebotes en 14,6 minutos. Su impacto apareció sobre todo en defensa, energía y rebote, aunque su intervención ofensiva fue limitada.

La pretemporada sugiere una evolución. González promedió 14,5 puntos en cuatro partidos, acertó el 63,3% de sus lanzamientos y el 55% de sus triples. En el último ensayo anotó 21 puntos en veinte minutos frente a Philadelphia, una actuación que mostró un tiro más rápido y confianza para atacar con bote.

El madrileño no pretende alterar el orden de sus prioridades: "Sé que mi primer trabajo es ser un gran defensor e intentar defender a los mejores jugadores del otro equipo".

A partir de esa identidad, busca convertirse en una amenaza ofensiva más constante y dejar de depender exclusivamente de su esfuerzo sin balón.

Boston abrirá la temporada ante Detroit, en el primer partido del calendario. Mara aparecerá unas horas después en San Antonio; De Larrea y Aldama comenzarán con Dallas frente a Houston, y Miller lo hará con los Clippers ante Sacramento.

A los cinco jugadores se suma Jordi Fernández, que iniciará su tercera temporada como entrenador principal de Brooklyn después de renovar por varios años pese al 20-62 del pasado curso. Su trabajo continúa ligado al desarrollo de una de las plantillas más jóvenes de la competición.

España todavía está lejos de recuperar el peso de su generación más brillante, pero ya ha encontrado candidatos para construir la siguiente. El reto no será simplemente llegar a la NBA, sino transformar las expectativas en minutos, continuidad y responsabilidades.

Aldama ofrece el ejemplo de la paciencia; Hugo empieza a consolidarse; Mara, De Larrea y Miller llaman ahora a una puerta que vuelve a abrirse para el baloncesto español.