Giannis Antetokounmpo, en un partido de la NBA.

Giannis Antetokounmpo, en un partido de la NBA. REUTERS

NBA Candidato a mejor jugador de la historia.

Giannis Antetokounmpo, el aprendiz de Mandela que destronará a Jordan

Kobe Bryant, Kevin Durant, LeBron James o ‘Magic’ Johnson ya se han rendido ante su talento. Con apenas 22 años acaba de pulverizar los registros de las grandes estrellas de la historia. Analizamos las claves del atleta del futuro. 

31 octubre, 2017 00:55

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“¿Cuál no sería la alegría de su padre si hubiera estado a su lado y pudiera verlo ahora tal como yo lo veo?” decían en la novela de Dickens sobre el huérfano Oliver Twist, tras convertirse en un triunfador. “Esto es para ti papá. Conseguimos una victoria esta noche y anoté 44 puntos” escribió en el balón del partido Giannis Antetokounmpo tras firmar 44 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias y 3 recuperaciones ante Portland en la apertura de la temporada NBA.

Su padre, Charles, exfutbolista nigeriano, había fallecido tras un repentino ataque al corazón unos días antes. No pudo ver el inicio de la nueva temporada de su hijo en la mejor liga del mundo. Por eso, tras establecer su récord personal de producción en un partido, el Oliver Twist griego que vendía relojes de imitación en las calles de Atenas sólo unos años atrás, rendía el mejor homenaje posible a su padre desaparecido. Desde entonces no ha parado de asombrar al mundo.

La dedicatoria de Antetokounmpo a su padre, fallecido días antes, en un balón.

La dedicatoria de Antetokounmpo a su padre, fallecido días antes, en un balón.

¿EL MEJOR DE LA HISTORIA?

Tras padecer la actividad de sus interminables brazos (2,26 m. de envergadura), su idolatrado LeBron James (con el que un Antetokounmpo de 10 años ya soñaba desde su diminuta habitación en Grecia) no ha dudado en decir de Giannis que “tiene las condiciones físicas, la calidad y un gran entrenador para enseñarle el camino. No va a ser muy bueno porque ya es un jugador extraordinario. De otro nivel”.

Este griego de 22 años (2.11) mantiene la humildad propia de una persona que trabajó en la calle con sus hermanos para poder comer al final de cada día. Pero también el hambre por seguir creciendo. Por eso no sorprende escucharle decir que “No estoy al nivel de LeBron. Me quedan muchas cosas por mejorar. No me conformo con lo que estoy consiguiendo. Quiero seguir trabajando cada día para seguir creciendo”.

El aval definitivo le ha llegado de manos de Kevin Durant, un tipo que no regala elogios y que no dudó en afirmar que “es todo fuerza. Nunca he visto a nadie como él. Probablemente podría convertirse en el mejor jugador de la historia si realmente quiere. Es, con mucha diferencia, mi jugador favorito".

LA ALIMENTACION, CLAVE

Pocos lo conocen como su entrenador Jason Kidd. Uno de los mejores bases de la historia que no dudó en situarlo como director de juego en su primer encuentro en una liga de verano hace apenas cuatro años. Algunos tildaron al genial exjugador como un iluminado entonces. Otros no perdieron la oportunidad para comparar al “Freak Greek” (el fenómeno griego) con Earving “Magic” Johnson. Unas temporadas después Kidd se atrevió a repetir experimento en partido oficial y el resultado ha llevado a Antetokounmpo a firmar el mejor inicio de temporada de la historia de la franquicia, superando a otro mito como Kareem Abdul-Jabbar. Según el servicio oficial de estadísticas NBA sus 175 puntos, 53 rebotes y 28 asistencias pulverizaron registros también a nivel absoluto en la mejor liga del mundo.

NBA Giannis Antetokounmpo marca una carrera de 44 puntos contra Portland Blazers.

Preguntado por la hazaña el jugador cree que una de las claves puede estar en su cambio físico. "No podía permitirme seguir comiendo igual de mal así que la temporada pasada ya comencé a cambiar mi dieta. El cuerpo ha respondido. El esfuerzo ha merecido la pena”, dijo. Habrá que investigar su dieta porque, tras eliminar la comida basura y las gominolas de su día a día, la temporada pasada se convirtió en el primero en la historia de la NBA en terminar entre los primeros 20 en los rankings de puntos, rebotes, tapones, asistencias y recuperaciones.

UN JUGADOR DE PLAY STATION

Antes de retirarse Kobe Bryant le desafió. “Quiero que seas MVP”, le susurraba al oído en su despedida. Y parece que se lo ha tomado en serio. Curiosamente un jugador no americano aspira a ser el mejor de la historia de su liga, la NBA. Una competición que está contribuyendo a revolucionar desde su capacidad para ser inclasificable. Puede jugar en las 5 posiciones y ser desequilibrante en todas ellas. Pese a no disfrutar, todavía, de un excelente tiro exterior.

Realmente es un jugador de PlayStation, la misma consola que adquirió por 400$ al llegar a los Estados unidos, pero que acabaría revendiendo al ayudante de los Bucks y ex jugador, Nick Van Exel, al no poder asimilar el hecho de gastar tal cantidad de dinero en algo así. De hecho, guardó el dinero para compartirlo con su familia y durante su primera temporada estuvo viviendo con los 190 dólares de dieta diaria que le otorgaba la franquicia para sus gastos personales. Actualmente disfruta de un ‘status’similar al del Rey LeBron con un contrato de 100 millones de dólares por cuatro temporadas.

LA DIMENSION DE SU SOMBRA

Su entrenador Jason Kidd afirma que “hay jugadores especiales con los que nos encontramos: LeBron James, Kobe Bryant, Michael Jordan. Hay jugadores diferentes que son raros y creo que Giannis es una de esas especies de jugadores únicos que no son comunes, que seremos capaces de disfrutar por mucho tiempo”.

Giannis Antetokounmpo ante Jae Crowder en el Milwaukee Bucks - Cleveland Cavaliers.

Giannis Antetokounmpo ante Jae Crowder en el Milwaukee Bucks - Cleveland Cavaliers. REUTERS

El niño que un día firmó un contrato por el CAI Zaragoza pero que nunca llegó a pisar el Príncipe Felipe a causa de su explosivo desarrollo físico (sus manos miden 27 centímetros de largo) y de juego (puede recorrer el campo botando en apenas nueves zancadas y machacar el aro) está empezando a entender la dimensión de su figura.

Su ausencia por lesión en el pasado EuroBasket desató una agria polémica entre la federación griega y los Bucks convirtiéndose, paradójicamente, en un asunto nacional, aunque fuera ilegal en Grecia hasta hace sólo unos años cuando su nacionalización generó importantes controversias entre los sectores más radicales.

Ya no es ajeno al revuelo que provoca simplemente con su presencia. Desató la locura en Andorra a finales de la temporada pasada cuando pasó en el Principado unos días viendo a su hermano Thanasis finalizar su experiencia ACB. Afirma no seguir demasiado los asuntos políticos en los Estados Unidos, pero se siente identificado con la gente que como él "necesita una oportunidad de ser grande en la vida, de convertirse en algo mejor".

Esa es la razón por la que patrocina una beca universitaria en Grecia para que los estudiantes que no hayan recibido la ciudadanía en los últimos cinco años dispongan de recursos. También quiere construir escuelas para los desfavorecidos y cita a “Magic” Johnson, Muhammad Ali o Nelson Mandela como líderes que lo inspiran. "Antes de irme de esta tierra", dice, "voy a ayudar a las personas a tener un futuro mejor".

Antetokounmpo y Daniel Theis en un partido entre los Bucks y los Boston Celtics.

Antetokounmpo y Daniel Theis en un partido entre los Bucks y los Boston Celtics. REUTERS