Bam Adebayo regresa al banquillo durante un tiempo muerto contra los Washington Wizards.

Bam Adebayo regresa al banquillo durante un tiempo muerto contra los Washington Wizards. Reuters

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El lado desconocido de Bam Adebayo, el nuevo 'marciano' de la NBA: de pasar su infancia en caravana a un contrato de 166M

El pívot de los Miami Heat alcanzó la segunda mejor marca de la historia de la NBA tras anotar 83 puntos ante los Wizards.

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Bam Adebayo anotó 83 ante los Washington Wizards en la que fue la segunda mejor marca en la historia de la NBA solo por detrás de los 100 de Wilt Chamberlain en 1962.

Un registro que certifica al pívot de los Miami Heat como uno de los jugadores más dominantes de la liga. Pero detrás de esa noche histórica se esconde una de las infancias muy dura y de la que Adebayo salió reforzado.

Su nombre real es Edrice Femi Adebayo. Nació en Newark (Nueva Jersey) en 1997, hijo de un nigeriano de la etnia yoruba y de una madre afroamericana, Marilyn Blount.

El apodo de 'Bam' llegó siendo bebé: con apenas un año volcó una mesa de café imitando al personaje Bamm-Bamm de Los Picapiedra, y su madre empezó a llamarle así desde entonces.

Cuando tenía siete años, Marilyn decidió huir de la violencia callejera de Newark. "No puedo dejar que mi hijo crezca en esto", le dijo.

Se mudaron a Pinetown, un diminuto pueblo de Carolina del Norte, donde la madre encontró trabajo como cajera en una carnicería local. Vivían en una caravana prefabricada de paneles verdes, en una dirección tan recóndita que ni aparecía en las aplicaciones de GPS.

Su padre no participó en su crianza. Regresó a Nigeria, donde falleció en 2020. Marilyn sacó adelante a Bam sola, con un sueldo de apenas 240 dólares a la semana -unos 12.000 dólares al año-. Se levantaba a las 5:45 de la mañana para preparar el desayuno a su hijo y caminaba hasta el trabajo porque no tenía ni coche ni carnet de conducir.

Sin embargo, Adebayo no supo que era pobre hasta los 16 años. "Mi madre hizo un trabajo tan bueno reconfortándome que no me di cuenta. Ella se iba a dormir con hambre solo para que yo pudiera comer", confesó.

Con 13 años medía ya 1,98 metros, pero apenas sabía coger un balón. "Era malísimo", reconoce sin tapujos. Su potencial llamó la atención de Kevin Graves, un entrenador de cantera que le enseñó desde cero. El progreso fue tan brutal que en instituto llegó a promediar 30 puntos y 20 rebotes por partido.

La motivación siempre fue la misma: sacar a su madre de aquella caravana. Y lo consiguió. En 2020, los Heat le ofrecieron una extensión de contrato por cinco años y 163 millones de dólares.

Con ese dinero, lo primero que hizo fue comprarle una casa a Marilyn. En la entrada colocó una foto de la vieja caravana verde: "Quería que todo el que entre vea de dónde venimos realmente".

Hoy, con una nueva extensión por 166 millones adicionales firmada en 2024, Adebayo acumula contratos que superan los 330 millones de dólares.

Es embajador de Jordan Brand y de Amerant Bank, y a través de su fundación BBB (Bam, Books and Brotherhood) trabaja para cambiar la vida de madres solteras y sus hijos, repartiendo más de 36.000 juguetes a niños desfavorecidos en su última campaña navideña.

De aquella caravana verde guarda una foto enmarcada con una inscripción grabada: "Nunca olvides de dónde vienes y nunca pierdas de vista a dónde vas". Bam Adebayo no lo ha olvidado.