Chris Singleton,  del Panathinaikos, trata de irse de su rival.

Chris Singleton, del Panathinaikos, trata de irse de su rival. EFE

Euroleague

El Panathinaikos pide abandonar la Euroliga

El Presidente del conjunto griego, próximo rival del Real Madrid en cuartos de final, ha pedido formalmente la destitución del CEO de la competición Jordi Bertomeu y que su equipo salga de la competición. 

Como en la novela de Orwell, la revolución auspiciada por Jordi Bertomeu para dominar el baloncesto europeo al amparo de un reducidísimo grupo de equipos está a punto de volvérsele en contra. Las ligas nacionales comienzan a unir sus fuerzas para evitar injerencias en calendarios que obliguen a equipos como el Maccabi de Tel Aviv a construir dos plantillas con cuerpos técnicos diferentes para afrontar competición doméstica y continental. La FIBA pelea para hacer un hueco a las selecciones nacionales en el período invernal, algo que se celebra en América, Asia u Oceanía, pero que desató una agria polémica en Europa al negarse la Euroliga a mover un día los partidos de sus equipos implicados. Y el último capítulo de esta surrealista etapa lo ha protagonizado el presidente del Panathinaikos, Dimitris Giannakopoulos, quien, según desvelaba Eurohoops, ha solicitado en la reunión celebrada en Madrid este jueves que se cese a Jordi Bertomeu y ha pedido que se convoquen elecciones y que su equipo abandone la Euroliga. 

Giannakopoulos, que ya protagonizó una agria polémica con el dirigente catalán semanas atrás, ha fundamentado su petición en el fracaso de la gestión económica por la desproporción entre los ingresos y los gastos generados por Bertomeu así como en la persecución que está sufriendo personalmente y en el trato al equipo que dirige Xavi Pascual.

Al parecer, sus requerimientos no han encontrado acomodo al argumentar los rectores de la competición privada que sus estatutos no recogen tal posibilidad tras lo que el presidente griego ha respondido afirmando que retirará al equipo de la competición.

UNA TENDENCIA EUROPEA

En los últimos meses, varios presidentes de competiciones nacionales han arremetido contra Jordi Bertomeu. Jorge Garbajosa declaró en un desayuno de prensa que el problema de las ventanas FIBA “no es un conflicto de calendario, sino de las pocas ganas que tiene la Euroliga de solucionarlo. Puedes presentar una propuesta 15 veces, pero si siempre es la misma... Bertomeu ya dijo que no habría acuerdo este año. Es difícil encontrar una solución cuando alguien no quiere negociar nada. Aquí cabemos todos con un poco de cordura. Nosotros queremos lo mejor para todo el baloncesto español. No solo lo mejor para tres equipos. No es mi competencia, pero la Euroliga encontrará nuestra oposición si ataca los intereses del baloncesto español".

Su homólogo griego Giorgios Vassilakoupulos añadió desde el país heleno que “vivimos un momento vengonzoso. Estoy muy descontento con esa organización ilegal llamada Euroliga que comienza en Barcelona y acaba en las Islas Caimán. Está controlada una compañía, ECA, que nadie sabe bien dónde están sus oficinas, porque su sede está en Luxemburgo. Hay un complejo entramado oscuro económico y temas fiscales”.

Mientras que el máximo responsable del baloncesto italiano, el prestigioso Gianni Petrucci avisaba de que “en el cauce de la FIBA tienen pólizas de seguros sólidas. Espero que también las tengan con la Euroliga. La formación de los árbitros pertenece a la FIBA y si vas a luchar, no te vamos a dar a los árbitros. ¿De dónde va a cogerlos Bertomeu cuando los veteranos lo dejen?”.

Problemas para una competición que planea la expansión en base a criterios comerciales que amenazan la supervivencia de las ligas nacionales.