Usman Garuba, ayudado por sus compañeros para salir de la pista tras lesionarse.

Usman Garuba, ayudado por sus compañeros para salir de la pista tras lesionarse. EFE

Baloncesto

Se confirman los peores presagios con Garuba: sufre una rotura del tendón de Aquiles y el Madrid acudirá al mercado

El español se lesionó en las semifinales de la Euroliga contra Valencia Basket y el club blanco tendrá que fichar para afrontar los playoffs de Liga Endesa.

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Era un secreto a voces, pero ya se ha confirmado. Usman Garuba sufre una rotura completa del tendón de Aquiles de su pierna izquierda y estará alrededor de un año de baja. Una dura noticia para el Real Madrid que pierde a otro jugado interior y deberá acudir al mercado para afrontar los playoffs de la Liga Endesa.

En tan solo 24 días, el club blanco a perdido a tres pívots. Primero Edy Tavares, después Alex Len y ahora Garuba, que se lesionó al inicio del último cuarto en la semifinal frente al Valencia Basket.

Tras un fuerte cambio de ritmo, el pívot sufrió un pinchazo, cayó al suelo y no pudo continuar en el partido. Tuvo que retirarse al vestuario ayudado por sus compañeros y el cuerpo médico del Real Madrid, con gestos de evidente dolor mientras se sujetaba la parte posterior de la pierna.

Después del encuentro, Sergio Scariolo no ocultó su preocupación: además de descartar por completo a Garuba para la final, admitió el temor de que se trate de una lesión de gravedad y larga duración.

Reforzarse

Este nuevo contratiempo obligará a los blancos a salir de nuevo al mercado en busca de un pívot. Acaban de firmar al turco Omer Yurtseven, quien deberá asumir un rol protagonista desde el primer día.

Necesitarán un nuevo refuerzo y debería ser cupo de formación, pues pueden encontrarse un problema ahí. Sin Tavares y Garuba, sólo quedan Alberto Abalde, Mario Hezonja, Sergio Llull e Izan Almansa con esa condición en la Liga Endesa.

La normativa exige un mínimo de cuatro jugadores de formación en plantillas de 11 o 12 fichas. Con la enfermería llena, el margen de maniobra del club se reduce al mínimo. Cualquier nueva incorporación extranjera obligaría a descartar a alguno de los pocos "cupos" sanos que quedan, dejando la rotación exterior e interior en una situación crítica de cara a las actas arbitrales.

Encontrar en pleno mes de mayo a un pívot que sea cupo, que esté libre y que tenga el nivel competitivo exigido para vestir la camiseta blanca es, prácticamente, una misión imposible.

La dirección deportiva se ve obligada a rastrear mercados secundarios, ligas que ya hayan concluido o, incluso, a repescar a algún jugador cedido si la normativa lo permite a estas alturas del curso.