Calentamiento del Real Madrid de baloncesto en el Movistar Arena

Calentamiento del Real Madrid de baloncesto en el Movistar Arena AFP7 / Europa Press

Baloncesto

El Real Madrid - Maccabi Tel Aviv se jugará a puerta cerrada por motivos de seguridad: 250 colectivos piden su suspensión

El FC Barcelona también recibirá al mismo equipo este 6 de enero sin público. Dos días después, el Movistar Arena acogerá el duelo contra los israelíes.

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El Real Madrid ha comunicado oficialmente que el duelo de Euroliga del próximo jueves 8 de enero frente al Maccabi Rapyd Tel Aviv se disputará sin público, plegándose a la recomendación de la Policía Nacional tras la evaluación de riesgos realizada por la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte.

La decisión del club blanco llega después de que la Comisión Permanente de esa instancia gubernamental clasificara el encuentro como partido de alto riesgo, lo que obliga a los clubes a implementar medidas de seguridad reforzadas en la venta de entradas, el control de accesos y la separación de aficiones dentro del recinto.

Las fuerzas de seguridad también refuerzan sus despliegues preventivos, especialmente en la vigilancia de las hinchadas, en coordinación con todos los operadores implicados.

Esta determinación sitúa al Real Madrid en línea con la decisión ya tomada por el FC Barcelona para su enfrentamiento contra el mismo Maccabi el 6 de enero en el Palau Blaugrana, donde también se celebrará sin espectadores.

Ambos partidos forman parte de la jornada 20 y 21 de la Euroliga, y la clasificación de alto riesgo responde a la necesidad de garantizar la seguridad de todas las personas presentes en los recintos deportivos.

El Palau Blaugrana vacío

El Palau Blaugrana vacío FC BARCELONA

La decisión del cierre de puertas impactará en la economía del club y en la experiencia que los aficionados merengues esperaban vivir. El Real Madrid devolverá de manera automática e inmediata el importe de las entradas adquiridas para este partido, sin que los compradores tengan que hacer reclamación alguna.

Para los abonados regulares de la sección de baloncesto, la cantidad correspondiente al encuentro será compensada automáticamente en la renovación del abono para la próxima temporada, evitando pérdidas para el club en ese segmento de ingresos.

Este cierre de puertas se produce en un contexto de tensiones políticas y sociales importantes. En los últimos días, diversas organizaciones de Cataluña han pedido la suspensión del Barça - Maccabi, incluyendo partidos políticos como ERC, los Comuns y la CUP.

De igual forma, en Madrid existen convocatorias de movilización ciudadana contra el enfrentamiento del Real Madrid, con diversos colectivos instando a boicotear o protestar contra la celebración del partido. Más de 250 organizaciones han pedido su suspensión.

Incidentes en Euroliga

Desde hace meses, el conflicto entre Israel y Palestina ha impactado directamente en la organización de competiciones europeas. Valencia Basket, que recientemente jugó contra el Maccabi en territorio israelí, presentó una queja formal ante la Euroliga por insultos racistas y violencia verbal de aficionados israelíes durante ese encuentro, según comunicó el club valenciano.

La situación obligó a la Euroliga a replantear la logística de estos encuentros, decidiendo que los equipos israelíes jueguen en territorio serbio y búlgaro en lugar de Israel, mientras se evalúa la seguridad.

La Euroliga intentó dar normalidad a estos duelos clasificándolos simplemente como partidos de alto riesgo, una categoría técnica que, a efectos prácticos, ha resultado en varios cierres de puertas en España. El precedente se estableció con el Barcelona, y ahora el Real Madrid sigue la misma senda, avalado por decisiones oficiales de seguridad del Estado español.

El encuentro se celebrará a puerta cerrada, permitiendo únicamente el acceso del equipo, los árbitros, los árbitros, el personal administrativo y técnico necesario, y la retransmisión televisiva de la competición.

El cierre implica que cientos de aficionados que habían adquirido entradas desde precios que rondaban los 21 euros hasta los 90 euros no podrán asistir a un encuentro clasificado como importante para las aspiraciones del equipo blanco en la Euroliga.