El Villarreal cerró su participación en la presente edición de la Liga de Campeones con una nueva derrota, en esta ocasión ante un Bayer Leverkusen muy superior en ambición, juego e intensidad y que certificó su pase de ronda.
El conjunto de Marcelino, ya eliminado matemáticamente, había apelado al orgullo para lavar su imagen pero tiró el partido en la primera parte y cierra una competición europea para olvidar, ya que únicamente ha sumado un punto en ocho jornadas.