Uno de los dibujos de la cueva de Tito Bustillo (Ribadesella), referente mundial de arte rupestre y Patrimonio de la Humanidad.

Uno de los dibujos de la cueva de Tito Bustillo (Ribadesella), referente mundial de arte rupestre y Patrimonio de la Humanidad. Efe

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No habrá paz para el Patrimonio: lo que oculta la letra pequeña de los Presupuestos

El legado cultural no está entre las prioridades de Mariano Rajoy ni de Íñigo Méndez de Vigo, ni siquiera en el Año Europeo del Patrimonio. 

Aunque parezca lo contrario, el Gobierno de Mariano Rajoy sigue dilapidando al sector que exprime desde el primer año de la primera legislatura. Mantiene la inversión en el 0,2 % del gasto total presupuestado por el Ejecutivo, una cifra que retrata a la perfección la voluntad política de este Ejecutivo con la cultura. Para este año prometen 35 millones de euros más que el año anterior. Pero la mayoría del aumento se produce en gasto de personal laboral.

El tan cacareado crecimiento presupuestario en los apartados de Protección del Patrimonio y en el de Conservación y Restauración tiene trampa. Al revisar el presupuesto por programas encontramos que los 3,6 millones de aumento en el primero de ellos responden, en realidad, al pago de una pintura que hizo el año pasado el Museo del Prado. El proyecto de inversiones desvela un marcado talante contrario a la conservación del Patrimonio. Así celebra el PP el Año Europeo del Patrimonio Cultural:

La trampa del crecimiento

En la partida de Protección del Patrimonio, en el apartado "inversiones reales" no se especifican los gastos, pero crece de 860.000 a 4,3 millones de euros. EL Ministerio ha sacado pecho con este incremento, pero ¿qué hay detrás de esta cantidad? La Secretaría de Estado aclara: “Se ha incluido este año la partida de 3,5 millones de euros, con la que se paga el plazo correspondiente a 2018, con el que se abona la compra de la Virgen de la Granada [de Fra Angélico] para el Prado”. Costó 18 millones de euros y la pagó el museo y el Ministerio en distintos ejercicios. “Hacienda lo ha incluido en el presupuesto para no incurrir en la demora de los trámites de solicitud y abono del crédito”.

Recorte a las catedrales

En el detalle de la inversión en el patrimonio destaca el recorte ejecutado en el Plan Nacional de Catedrales (de 946.000 euros en 2017 a 897.000 euros en 2018) y en la inversión de arquitectura religiosa (de 785.000 euros a 658.000 euros). EL Plan Nacional de Abadías, Monasterios y Conventos se mantiene en los tres millones de euros, la partida más generosa en la protección y conservación del patrimonio.

Menos arqueología

No hay buenas noticias tampoco para el pasado enterrado. De los ridículos 100.000 euros invertidos en 2017 se pasa a 80.000 euros de gasto en actuaciones en yacimientos y restauraciones arqueológicas. De hecho, los presupuestos para las actuaciones son para echarse a llorar. En 2016 se presupuestó una actuación pero no se realizó. En 2017, no se presupuestaron. Y en 2018, ni se ha planteado.

Proteger al Toro de Lidia

Hay una partida incluida en la Protección del Patrimonio en la que merece pararse: 35.000 euros a la Fundación del Toro de Lidia “para la compilación del compilación del conjunto de conocimientos y actividades artísticas, creativas y productivas que integran la Tauromaquia como patrimonio cultural y su difusión en el entorno digital”. Es decir, para una web.

No a la investigación

En el mismo apartado que el Toro de Lidia, al Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España “para la elaboración de estudios sobre conservación de las ciudades declaradas Patrimonio Mundial”, le recortan 10.000 euros (y para el fomento de las tapas como patrimonio inmaterial repiten otros 40.000 euros).

Un recorte mundial

De 600.000 euros a 470.000 euros. Es uno de los recortes más duros en la Protección del Patrimonio Histórico. El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha decidido recortar 130.000 euros en ayudas a proyectos de conservación, protección y difusión de bienes declarados Patrimonio Mundial. Entre los objetivos de estas ayudas está la de “contribuir a una mejor protección del Patrimonio Mundial en España” e “impulsar la difusión y el conocimiento de la conservación del Patrimonio Mundial y los bienes declarados Patrimonio Mundial en España”, según el propio Ministerio de Cultura.

El precio de un voto

El voto de Coalición Canaria en el Congreso de los Diputados es decisivo para que el PP saque adelante sus Presupuestos cada año. Ana Oramas, la única diputada del partido en la Cámara Baja, en 2017 tuvo 1.365.000 euros para el Obispado de Tenerife, para la restauración de la Catedral de La Laguna. En 2018, el voto sigue siendo importante para los planes de Mariano Rajoy que volvió a firmar los 1.365.000 euros para el Obispado de Tenerife, pero esta vez para el Convento de Santo Domingo.

El Prado no crece

A pesar de lo que se ha dicho, el crecimiento de la inversión en el Museo del Prado, a las puertas de la celebración de su bicentenario (en 2019), el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte no ha sucedido. De los 3,5 millones de euros de aumento que aparecen catalogados, 1,6 millones de euros están destinados a la actualización de los salarios de los trabajadores de la institución. Los gastos de personal representan el 45,8 % (22,7 millones de euros). El resto es la inversión para la reforma del Salón de Reinos. El director Miguel Falomir se ha quejado amargamente, porque necesita 42 millones de euros para esa obra.

Un millón más

En la partida de Conservación y Restauración aparece un crecimiento de un millón de euros sin especificar. Desde la Secretaría de Estado de Cultura aseguran que es la partida del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) “que se ve incrementada en un millón de euros para poder realizar más actuaciones de restauración y conservación”.