Coyote Dax en su momento de gloria.

Coyote Dax en su momento de gloria.

Música

Qué fue de Coyote Dax, el vaquero que nos rompió el corazón copiando al padre de Miley Cyrus

En 2001 las pistas de baile se convirtieron en un saloon de Texas. Faltaba el toro mecánico, los gorros, los petos vaqueros y las botas con espuelas para que la transformación hubiera sido completa. Eran años oscuros, en los que Gran Hermano marcaba lo que se escuchaba durante el año, y entre sus niños mimados apareció un mexicano vestido de cowboy que cantaba una pegadiza melodía country que decía "No rompas más, mi pobre corazón, estás pegando justo entiéndelo".

Allí estában todos los jóvenes, alineados y dando golpes al suelo y levantando la pierna mientras se sujetaban los bolsillos de su vaquero. Todos coordinados cual secta gracias al single de Dax Alejandro de la Rosa, o más conocido por todos como Coyote Dax. Aunque en aquel momento no lo supieran aquellos bailarines principiantes, lo que estaban disfrutando no era más que la adaptación española del Achy breaky heart, canción que en 1992 llevó a la cima Billy Ray Cyrus, el hombre que luego sería conocido por ser el padre de Miley Cyrus AKA Hanna Montana.

Dax arrasó en España, y del disco que contenía aquel No rompas llegó a vender 200.000 copias. El efecto arrastre consiguió que otra canción de ritmos country como Arriba, abajo se convirtiera en un éxito fantasma, ya que Coyote Dax quedaría listo para entrar en la lista de los One Hit Wonders, cantantes que sacan un pelotazo y luego se retiran a sus casas a disfrutar del éxito efímero de la industria musical.

No rompas más, de Coyote Dax.

Aunque en España el cantante hubiera aparecido de la nada, o de la mente perversa de los responsables de Gran Hermano, fuera de nuestras fronteras ya era una estrella gracias a la banda juvenil Los fantasmas del Caribe, grupo venezolano que se disolvió en 1998, tres años antes de su giro country veraniego.

Coyote Dax intentó repetir éxito con dos discos en 2002 y 2003, de nombres Necesito country y Cruzando fronteras. Nadie se acuerda de ellos. Ni siquiera un reality rescató alguna canción para sus discos rompepistas. El country se agotó pronto, y Coyote Dax encontraría, cómo no, su segunda vida como famoso en Gran Hermano Vip. Telecinco lo tiene claro, y un buen cantante venido a menos siempre es bien recibido como concursante de un reality.

Igual que Sonia (o Selena, pocos podrían asegurarlo) fue a La granja de los famosos, Coyote Dax entró en 2004 en el programa que le había dado la fama. La presencia del cantante en GH Vip fue doble, ya que participó en la primera entrega, donde fue el quinto expulsado, pero también regresó para una edición llamada El reencuentro que Telecinco se sacó de la manga para estirar el chicle. La fórmula consistía en llevar parejas que hubieran tenido roces en su edición y ponerlas a todas juntas a convivir. Dax fue junto a Marta López, participante de Gran Hermano 2, luego de Gran Hermano Vip 1 y ahora de este reencuentro en donde ambos se convirtieron en las estrellas del show por la química que tuvieron.

Coyote Dax en Gh Vip, el reencuentro.

Coyote Dax en Gh Vip, el reencuentro.

Su relación, con ecos de romance, fue el tema del que todos los programas del corazón hablaron. Coyote Dax y Marta fueron la comidilla de la cadena durante meses, y se explotó su relación y lo mal que sus parejas lo vivieron. Todo en directo y en horario de máxima audiencia.

La gente pensó que con semejante escarnio público el cantante habría acabado su relación con la telerrealidad, pero no, Coyote Dax tenía un último cartucho en la recámara, su participación en Me cambio de familia, en julio de 2013, un programa en el que su mujer Lily Cercantes se cambió por una mujer gitana con seis hijos. La mecánica del show hacía que Coyote Dax tuviera que convivir con esta desconocida durante unos días mientras su esposa cuidaba de los chavales gitanos.

Desde entonces poco se ha sabido de él, aunque ha intentado en varias ocasiones revivir su carrera musical, nada ha llegado a nuestro país. En pleno auge de la nostalgia realizó un reencuentro con Los fantasmas del Caribe y ha lanzado un último disco en el que además de country, eso no lo abandona, hay reaguetón y ritmos latinos. Ni rastro del éxito de aquel No rompas más que hizo que todos fuéramos vaqueros improvisados en 2011.